EL MUNDO ANDA MANGA POR HOMBRO

 

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Desde que hemos olvidado las endechas y los serventesios, las quintillas y los alejandrinos el mundo va como descabalado y a su aire. ¿Verdad usted que sí, don Volusiano?

Ya lo creo, don Dimas. Ya lo creo. Por cierto, ¿dónde anda don Matías, que no se le ve mucho por estas páginas?

Está escabechado bacalao que le traje de Portugal y lomos de sardina con sal y aceite de oliva.

¿Y qué tiene que ver la métrica castellana con la marcha del mundo?

Pues todo, don Volusiano. Antes, hace apenas ochenta años, la gente era mucho más arrojada y tenía menos dengues y manías. Antes el café se hacía con malta y se le metía brasas de carbón para darle color y se rebozaban las croquetas con serrín de pino, que obstruía el sieso, claro, pero se apretaba un poco más y ya está. Sin tantas contemplaciones. No como ahora que hay harinas de fuerza, de garbanzo y hasta sin gluten. Eso sí, todo el mundo a quejarse de las subidas de los precios y a echarle la culpa al brexit y al Patoso Donald pero el pan, en lugar de hacer sopas de ajo, se emplea en rebozar albóndigas y hasta en hacer filetes de pollo en milanesa.

Es que ha subido todo, don Dimas

Claro. Ha subido la escarola, las bacaladillas; las bragas de punto, con y sin puntilla; la loción Floid; la fruta y hasta, por subir, ha subido sus tarifas la señora Pepita, la que coge los puntos a las medias en la mercería de la esquina.

Y usted que lo diga, don Dimas.

Según los testigos de Jehová el mundo empezó el mismo día en que el ABC se publicó en Barcelona.

¡Qué me dice…!

Lo que usted oye, don Volusiano. Se lo inventó un tal Charles Taze Rusell, en 1870, pero hasta el 1881, en que se publicó el primer número del ABC, no le puso bases a la cosa, o al menos no se conocía.

¿Y antes qué es lo que había?

Pues nada, claro. Como no había ABC pues no se sabía qué es lo que había. Se cree, eso sí, que la gente vivía como en los nacimientos: los unos pescando en un charco, los otros haciendo gachas y otros de vigilante jurado con lanza y capa en un castillo. Es lo que tiene el que no haya noticia escrita, que no se sabe cómo vivía la gente y hay que fiarse de las imágenes. Ahora sí que se sabe porque, según dicen los testigos de Jehová, los que entregan la cuchara reviven y comienzan su nueva vida con el contador a cero. En Ondárroa murió uno de ellos y, cuando le preguntaron a sus allegados por la resurrección contestó que había resucitado en Durango y que estaba de acomodador en el cine.

¿Y era cierto?

Pues no lo sé, la verdad. Como no me gusta el cine… Aunque me dijo don Asdrúbal, el de la gasolinera, que su hijo el Paquito, que ganó un concurso de yenka el domingo pasado, estuvo en el cine y que sí, que era el difunto pero que se conoce que resucitó sin memoria pues no le conoció.

Vaya, pues también son ganas de amolar, ¿no le parece, don Dimas? Digo eso de resucitar sin memoria.

Pues no crea. Si uno tenía deudas ayuda mucho eso de perder la memoria.

Claro eso sí.

¿Y los de Betanzos también resucitarán?

Yo creo que no. Yo creo que los de Betanzos saben hacer tortillas de patata, y también cocer bigaros y hasta hervir y freír berberechos, como doña Maru, la del molino, pero yo creo que lo que viene siendo resucitar, no resucitan.

Vaya, pues qué mala suerte, ¿verdad?

Ya lo creo.

Otro de los fallecidos resucitó en Javalí Nuevo, provincia de Murcia, y se dedicó a reparar los desportillados bordes de los orinales y las palanganas de las jofainas y aguamaniles antiguos del viejo reino. Se llamó, en su primera vida, don Elesbaán Torrego Bordas y, en su segunda vida, Tomasín Arlabán Magi, como las pastillas de hacer caldo. Su primera esposa, ahora viuda de Torrego, se casó sin saberlo con la hermana del Tomasín Arlaban Magi, la Esperancita Arlabán, convirtiéndose, sin quererlo, en cuñada de su difunto esposo.

¡Vaya tomate!

Ya lo creo. Es lo que tiene la reencarnación cercana, que da lugar a estos bochinches.

¿Y el juzgado y la iglesia no dijeron nada?

Pues no. El juzgado y la iglesia, ahora que se respetan todas las creencias y las religiones, no dicen nada. Si esto pasa en tiempos del cardenal Munilla ¡Dios la que se habría armado!

El mundo, don Volusiano, anda muy revuelto porque la gente juega a confundir y no tienen espíritu deportivo. Los unos quieren ser unas; los otros juegan a ser independientes de los unos; los muertos quieren resucitar y olvidar las deudas y, los más, sueñan con ser diputados o senadores y estar exentos de honorabilidad y decencia, como si fueran infantes de España o vicepresidentes del gobierno.

O presidentes de comunidades autónomas.

Ahí le ha dado, don Volusiano. Ahí le ha dado…

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2 Respuestas a “EL MUNDO ANDA MANGA POR HOMBRO

  1. La Aguela

    Cierto es que Paquito ganó el concurso de yenka, yo le ví y ese no quería resucitar, lo que quería era seguir y seguir bailando, no como otros, ejem.

  2. Le tengo yo que coger al del bacalao, tengo el dedo del pie como una morcilla, no puedo andar otra vez me ha dado el acido urico, pero esta vez bien.