VINOS DE SEIS GENERACIONES

Cinco generaciones preceden a la de Juan José Martínez Yebra trabajando la viña y elaborando vino. «En Villadecanes no puedes hacer otra cosa», dijo alguna vez este guardián de la Mencía. El caso es hacerlo bien. Y él sí sabe cómo.

RAFAEL BLANCO

02/12/2016

http://www.diariodeleon.es/noticias/destinos/vinos-seis-generaciones_1119407.html

Si hay personajes imprescindibles en el vino berciano, y de eso no hay duda, Martínez Yebra tiene que ser uno de ellos. Juanín —esa referencia siempre cariñosa universaliza su conocimiento en y del vino berciano— es el depositario de un gran legado familiar que relaciona a seis generaciones con la viña y el vino.

Pero fue su padre quien en 1975 dio forma a lo que hoy es Martínez Yebra. Viticultor histórico que siempre entregó su vendimia a la desaparecida cooperativa de Villafranca del Bierzo, fue también impulsor de la Denominación de Origen Bierzo, en la que la bodega que ahora dirige su hijo fue una de los primeras en inscribirse. Ocurría en el año 1989, el mismo de la constitución del consejo regulador. Elaborador y granelista como su padre y a partir de 1997 ya embotellador, Juanín se siente sobre todo viticultor y se ocupa personalmente del trabajo en la viña, con los necesarios apoyos puntuales, siempre bajo su tutela, en la poda y la vendimia de las 16 hectáreas que administra.

Con los Viñadecanes como referencia de la bodega desde 1997 para situar al consumidor en una de las localizaciones vitivinícolas más características de la comarca, fue el crianza de esa etiqueta el que en el año 2009 conquistó para la Mencía el primer Gran Zarcillo de Oro del vino berciano. Supuso un reconocimiento importante y merecido para su labor. Y también una reafirmación de sus convicciones: «Somos una bodega de tintos y esa es mi apuesta. Me gustan más que los blancos». Pese a ello se felicita por el auge del godello, que él elabora «de manera testimonial» aprovechando las viejas cepas del varietal que salpican las de Mencía y separando la uva. «Es una variedad muy atractiva, completa, con una gran estructura y con una nariz impresionante, pero con muy bajo rendimiento en mosto», analiza. Considera «estupendo» que el mercado la haya descubierto «como novedad» y sobre todo que haya demanda de ese tipo de vinos: «Es bueno que lo elaboremos y, sobre todo, que se venda». Apenas 4.000 kilos de los 140.000 que recogió la pasada vendimia fueron de la variedad blanca. Lo demás, Mencía de vieja cepa y de muy buena calidad.

Martínez Yebra exporta el 70% de su producción a Asia, el centro de Europa y Estados Unidos y bajo la premisa de que «lo importante siempre es vender lo que haces» a través del conocimiento, adapta la bodega a las nuevas exigencias del enoturismo convirtiendo una vieja casona de piedra en centro de acogida y actividad social.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.