¿TOROS…? NO, GRACIAS

Al ferroviario le gusta mucho la tauromaquia. Lo que no le gusta al ferroviario son las corridas de toros. La Tauromaquia, pese a lo que muchos piensan, no es el gusto por las corridas de toros; o por los espectáculos en sí mismo. La Tauromaquia, en su más amplio sentido, incluye todo aquello que se desarrolla previamente al espectáculo mismo de las corridas: la cría del toro bravo, su presencia en el campo, las normas del espectáculo, los vistosos carteles que anuncian los espectáculos, los vestidos de torear, el tejemaneje de los pícaros en los alrededores de la plaza antes de la corrida para ver y hacerse ver sin pagar un real…El ferroviario tiene mucho aprecio al toro y mucho más a los que se ponen frente a ellos y sufre durante la corrida y, además, ¿qué quiere usted?, a uno le da jindama esto de ver un toro con unos cuernos que parecen de persona, enfurecido y arrancándose por derecho como un AVE arreglado por Ramón Ángel. El ferroviario, además, sabe que el último torero muerto en la plaza de toros de Tetuán de las Victorias se llamó Ángel Soria y, desde entonces, procura no acercarse a ellas. Además, el ferroviario, que no es supersticioso porque trae mala suerte, sabe que en ciertas plazas, se producen cosas de difícil explicación y que, por lo tanto, cuanto más lejos mejor.

¡Pero hombre, Soria…! Ahora nos sale usted con supersticiones

Pues sí, don Dimas. Qué quiere usted que le diga. Verá usted; en Sevilla –por mal señalar- hubo, aunque algunos no lo conocen, otra plaza de toros que nació con mal pie y murió de inasistencia de los espectadores, a los dos años justos de inaugurarla. La llamaron Plaza Monumental, pues monumental era, y la levantaron en el barrio de San Bernardo, frente a la Huerta del Rey. Era promotor de la plaza don José Gómez Ortega, más conocido como Joselito o Gallito en los ambientes taurinos. Se inauguró un 6 de junio del año en que a Antonio Maura le eligieron presidente de la República. Antes de la inauguración ya hubo polémicas y los graderíos se vinieron abajo, afortunadamente, durante los momentos de las pruebas de resistencia.

Malafollá, que dicen por Granada.

Así es. Pero es que la inauguraron pese al malaje con una corrida en la que alternaron el sestaotarra Diego Mazquiarán Torrontegui, alias Fortuna (torero al que le fue concedida la Cruz de la Orden Civil de la Beneficencia tras enfrentarse, en el Rastro, de Madrid, a un toro que se había escapado y al que sacó faena con su abrigo. Consiguió matarlo con un estoque improvisado y le llevaron a hombros hasta la Puerta de Toledo), Francisco Posadas y Joselito. Los dos primeros murieron locos y al tercero lo mató Bailaor, toro negro, hideputa y pequeñajo en Talavera de la Reina, Toledo. Este Joselito, al decir de mi abuela, pudo haber sido, de no mediar Bailaor, su esposo, miren ustedes por donde, el torejo me dejó sin abuelo. Los sevillanos, gente sensata y que no se toma a chufla esto del malaje, cerró de inmediato la plaza que era aún mayor y con más cabida que La Maestranza y se quedó con la buena conocida en lugar de la más monumental por conocer.


Hombre, Soria… No sé; mira que darle canguelo este par de circunstancias.

No hombre. No son esas dos circunstancias sino que, en una tercera ocasión, siendo ya bastante veterano, la víspera de san Ramón Nonato, patrón de Robledondo, acudí a los toros a Colmenar Viejo. La tarde era buena y la corrida de expectación: corrida de Marcos Núñez, con Chenel -mi favorito junto con Curro-, el soriano Palomar y Yiyo, un joven de Burdeos que se había formado en Canillejas, Madrid. Yiyo había toreado aquella tarde en Pozoblanco con Paquirri, y El Soro. A Rivera se lo llevó por delante Avispado y a Yiyo, en plena sierra, le despenó Burlero. Sólo libró El Soro que sufrió una lesión de rodilla que le obligó a retirarse de los toros.

Por lo tanto, y mal que les pese, servidor de ustedes seguirá viendo los programas de tauromaquia del televisor y no acercándose a los burladeros por si canta la gallina y me pasa como a Fortuna. Que no es que me de miedo ¿eh?, es que yo no suelo gastar abrigo. ¡Que conste!

Anuncios

Una respuesta a “¿TOROS…? NO, GRACIAS

  1. La Aguela

    Diga Ud. que sí, que hay que tener muuuuuuuucho tiento con eso de las cornamentas y malasfollás.