LAS AFICIONES DE DON CACIANO


Don Caciano Virumbrales Zuzuarregui, natural de Las Ventas de Retamosa, en la comarca de La Sagra, partido judicial de Illescas, archiprestazgo de Méntrida, en la vicaria de La Sagra, Toledo, Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha, Spain… uff, se dedicaba a contemplar el paso de la perdiz chocha. La perdiz chocha, también llamada sorda, becada o gallinuela, es pájaro huidizo, habituado al terreno umbrío y que, por el día, se esconde de cazadores y curiosos como mozas espantadizas. Al don Caciano le gusta observar a la perdiz chocha y tomar jarabe de mandarina con agua de seltz. El agua de seltz, según es bien sabido limpia los tubos interiores del cuerpo y elimina las grasa y el colesterol de los intestinos. El agua de seltz, si lo hubiera inventado la Cocacola, costaría un congo el litro, pero como no es así tiene un precio más económico y un escaso aprecio entre la ciencia y los consumidores.

Al don Caciano Virumbrales Zuzuarregui, de tanto tomar agua de seltz con jarabe de mandarina le tienen que extraer el gas por salva sea la parte para evitar que flote y se pierda por el cielo infinito como los globos aerostáticos sin gobierno. Los médicos pensaron en ponerle tubo de escape, como a los automóviles, pero la Dirección General de Tráfico no lo permite. Al don Caciano Virumbrales Zuzuarregui le eliminan los gases mediante colonoscopia al uso que, contra lo que pudiera parecer, no es molesto o, al menos, a él no le molesta especialmente. Es más, Al don Caciano Virumbrales Zuzuarregui, de tanto hacerle colonoscopias le ha cogido el gusto a la agachadilla. El don Caciano, según dicen, trabaja de noche en un bar de carretera que tiene luces de colores a la entrada. Su trabajo, claro, no es de camarero, sino de cantante transformista. Don Caciano, en su vida artística se hace llamar La Perla del Gas y canta por tarantas y siguriyas poniendo mucho énfasis y talento a la cosa. La afición, que la hay y mucha, cuando La Perla del Gas termina su actuación es llevada a hombros al camerino, como si fuera El Cordobés. Algunos, ya ve usted…, dicen que esto del transformismo le viene del gusto a extraerse el gas. Lo que es no estarse callado de vez en cuando.

El don Caciano tuvo un abuelo, el don Hilario, al que también le gustaba la extracción ajena y por la misma vía, aunque no se tiene constancia de que tal pasión, o afición, sea hereditaria. Y es que la comarca de La Sagra, como es cerealista, produce buenos frutos de sartén y bollos caseros de notable calidad. Hasta Azorín, que escribió un libro sobre el pueblo hizo mención de ellos. ¡Y qué decir de la cocina cervantina!, tan cercana por ser Esquivias el pueblo de su esposa. De allí don Caciano come con placer los pichones, las perdices, las liebres y, por Cuaresma, el bacalao y el potaje de garbanzos. También, cómo no, los duelos y quebrantos, las lentejas de los viernes –con algún palomino de añadidura- que diría el ilustre manco, todo ello, seguramente, ha influido a la hora de acumular materias purulentas en sus intestinos y, por ello, las posteriores limpiezas.

Ahora don Caciano, que se ha hecho ecologísta y hasta dicen que se parece a Juan Hierbas, un hippie tardío que sale en el televisor, está muy preocupado por conocer si al resto de la fauna le está también aconsejadas las colonoscopias. Ha preguntado, ¡vaya usted a saber por qué!, si este hábito estará aconsejado para grandes paquidermos, como el elefante.

Pues todo se andará, don Caciano, dicen que le ha dicho el médico. Hasta ahora se ha probado en pequeños insectos, el grillo, por ejemplo, o en bóvidos de medio peso como el búfalo, pero en elefantes, por ahora, no se conoce de ninguno aunque, como ya le dije al principio, todo se andará.

Anuncios

Una respuesta a “LAS AFICIONES DE DON CACIANO

  1. La Aguela

    Al final, tanto insectos, bóvidos, paquidermos (con perdón) y otras especies, van a tener que “salir de paseo” por entornos en los que no se visten con pieles o telas sino más bien con plumas y hasta tienen Día de no se que Orgullo.