EL CARTERO DON MAGENCIO


El cuerpo de Correos dio, de siempre, grandes soldados de Infantería al Reino. Yo creo que, el propio Fernando III, cuando puso en marcha la Coronelía de las Guardas de Su Majestad, ahora llamado Regimiento Inmemorial del Rey número 1, era cartero o poco le faltaba.Don Magencio Colmenero de la Higuera, de profesión cartero en ejercicio, estaba casado con la Elvirita Alconero Valderrabano, de profesión sus labores y cotilla por afición. Al matrimonio, por mal nombre le dicen Ensalada porque son toledanos de Cebolla y Pepino, el primero en la comarca de Torrijos, partido judicial de Talavera de la Reina y el segundo en la comarca de la Sierra de San Vicente, junto a los pistachos de Ángel Muñoz.

El Magencio hace todo el reparto a pie puesto que no ha mucho le salió un grano junto a la curcusilla por una gonorrea de garabatillo mal curada y tuvo que colgar la bicicleta y tomar, como es de ley, el camino de la Infantería. La Elvirita, aunque no supo nunca de dónde le vino el garabatillo, algo se maleaba y dijo a las vecinas que tenía varices esofágicas.

Sí, sí… Dijo la Celes, la partera. Menudas varices. Recalcó con sorna.

A algunas, dijo la Elvirita, más le valdría no sacar la lengua a paseo no vaya a ser que le recordemos para qué quiere tanto perejil.

Oiga usté, tía Ensalá Si tiene algo que decir dígalo aquí, a los pechos, y no por detrás, como las mulas falsas.

Yo solo digo lo que digo. Y si alguna se pica es que ajos come.

Mejor comer ajos que no soplar la cuchara más que a primeros de mes, cuando llega la soldada desde La Cibeles.

La Elvirita se metió dentro para no dar más murmuraciones. ¡Habrase visto descaro más grande! En este país quien más tiene que callarse es quien más crítica. Serán bichos… La Elvirita, como tenía que hacer una tortilla de patata, se puso a batir con huevos con tanto brío y tanto salero que dio con la mitad de la tortilla por el suelo. ¡Mierda!, dijo. ¡Ay cartero!, que te vas a quedar a medias, dijo mientras recogía el huevo con una cuchara y lo devolvía al plato. Este Magencio es un crápula… ¿Cómo habrá pillado ese garabatillo? Mejor no preguntar, se decía, mientras la sangre le hervía por dentro.

¿Qué te pasa, mujer?, le preguntó el Magencio que volvía para almorzar. ¿Es que tienes que estar siempre relatando?

¡Aya, charrán! Si no fueras tan golfo como eres, todo el día arriba y abajo y entrando en las casas cuando están las mujeres solas. Que te he dicho mil veces que no vayas solo donde esas golfas…

¿Otra vez? ¿Pero no ves que mi trabajo es llevar las cartas hasta la casa? ¡Cómo voy a dejar las cartas en la acera! ¡Si al final me van a tener que poner pajes, como a los reyes magos para no ir solo

Pues vámonos a Arrancacepas. Ya sabes que allí hay una plaza vacante de cartero.

Yo a Cuenca no voy, ya te lo dije. En Cuenca hice el servicio militar y no tengo muy buen recuerdo de la provincia

¡Qué golfería no habrás hecho tú para no querer volver a Cuenca! Donde no vamos, digas lo que digas es a Valdezorras. Por ahí sí que no paso.

¿Pues qué tienes tú contra ese pueblo sevillano?

Quita, quita… Mejor no mentar la soga. Con ese nombrecito..

El don Magencio, llegando a ese punto se levantaba con mucha parsimonia. Se cruzaba sobre los pechos el carterón de piel de ancha hebilla y se calzaba la gorra gris con trompa coronada. Me voy, Elvirita. Hay te queda la tortilla, para que meriendes. A mí se me fue él hambre. Cuando acabe el reparto me voy a pasar por el casino a echar la partida. Ya sabes que sin la partida de gilé es como si no hubiera día..

Ya, ya… El gilé. Con razón dice la partera…

El don Magencio agacha la cabeza y, poco a poco, con la paciencia y el ardor guerrero de los buenos infantes de España contenido se marcha por donde vino, con su carga de cartas, giros y paquetería diversa que ya le está produciendo una escoliosis más que pronunciada. ¡Señor, Señor…! Qué será esta cosa de los celos…

 

Anuncios

Una respuesta a “EL CARTERO DON MAGENCIO

  1. La Aguela

    Estoy seguro que algo de razón debía de tener la Elvirita para dudar así del cartero de marras.