BOSSA NOVA

Garota de Ipanema0001
El escribidor pone el folio en blanco en Word y empieza a temblar como un lelo. Al escribidor le pone de los nervios atacar el folio pues -¡ya ve usted!- piensa que no va a ser capaz de contar una historia más o menos creíble en un solo folio. El escribidor, por ayudarse un poco, pone lo del folio en blanco y ya, como quien no quiere la cosa, piensa que esto no ha hecho más que empezar y ¡hala!, se lía, tecla a tecla y va y llega, en un plis plas al primer punto y aparte. ¡Qué tío el escribidor!
El escribidor ha puesto en el ordenador un disco de bossa nova, La garota de Ipanema, de Vinicios de Moraes y cantada por él mismo. Aquí les dejo el enlace del video, por si es de su interés. https://www.youtube.com/watch?v=lg_afqmeZoE
El escribidor, cuando Vinicios comienza, con esa voz terrosa, a cantar aquello de Olha que coisa mais linda, mais cheia de graça é ela, menina que vem e que passa num doce balanço a caminho do mar, cree que aquella mujer, que enseguida se la imagina uno de aquella manera vestida –o no, que diría Mariano- para bañarse y cree, ciertamente, que la menina lleva o seu balançado é mais que um poema, é a coisa mais linda que eu já vi pasar. Entonces, el escribidor suspira y busca, de forma inconexa, el paquete de cigarrillos que ya no gasta.
El caso es que, el escribidor, a tontas y a locas, les ha colocado a ustedes, con la mandanga esta de la garota, medio folio, como quien no quiere la cosa y, claro, ahora el reto le parece conseguible. La bossa nova, aunque ustedes no lo quieran reconocer es el ritmo de la Naturaleza recién despierta, de la Naturaleza en todo su esplendor. La bossa nova no se baila con las piernas o con los brazos, con la cintura o las caderas; no. La bossa nova se baila con las montañas azul moradas y con las selvas llenas de titís y lianas; de indios de taparrabo y de cortadores de árboles mafiosos; con los ríos llenos de pirañas y de cocodrilos y con las grandes cascadas que explotan contra el cauce de un río espumoso; con los árboles de frutos dulces y extraños y con los cocoteros de las playas más doradas y de aguas azules del color del zafiro azul.
El vals es un baile de nazis puestos de largo; el schotis un baile de chulos verbeneros; el tango es la marcha fúnebre del cornudo engañado; el bolero un baile de novelón venezolano; el bugui bugui lo bailan aquellos a quienes les aprieta el calzoncillo; la rumba es un rol de petición de derechos humanos –un negro, un manco, el malecón y una blanca que pasa y no le hace ni puto caso al negro- y el pasodoble… Bueno, el pasodoble es el gran baile del pueblo. Aquel baile que hace levantar nubes de polvo mientras el polvo se sueña entre una vaharada de aceite de freír churros y porras y buñuelos. Pero la bossa nova… ¡Ay, la bossa nova!
La bossa nova se baila con la mano alta, señalando a la estrella polar mientras Casiopea nos besa la frente y Orión nos empuja el culo. Vinicios canta con una voz que rasca, una voz que transporta por las constelaciones del universo mundo mientras tu churri posa su mejilla que huele a maracuyá y a la corteza de los lichis sobre la tuya.
La bossa nova es el vaivén de las grandes mareas de Ipanema, de Copacabana, de Maceio, de Espelho, de Ilha Grande… por eso no se puede aprender a bailar. Se sabe o no se sabe. El escribido hubiera querido escribir un post que se titulase con toda honradez “Elogio de la bossa nova”, pero no ha sabido hacerlo. Cuando el escribidor puso el folio en blando de Word entornó un poco la mirada pensó en una caipirinha bien fría y, como no tenía prisa, se deleitó con la voz desértica de Vinicios de Moraes y, al cabo de un rato, empezó a escribir estas líneas, despacio, deleitosamente, como quien baila, de salón, una bossa nova, poniendo una palabra detrás de la otra y otra más detrás de la anterior.
El escribidor hubiera querido escribir el elogio de la bossa nova, la defensa de la bossa nova frente a otros bailes pero, seguramente, no ha sabido y, como quien no quiere la cosa, le ha salido, eso sí, este folio que, en principio, pensó que nunca iba a terminar. Cuando, finalmente, el escribidor cerró la pantalla del ordenador descansó, apuró su caipirinha cargadita de cachaça y quitó del youtube aquella bossa nova de Vinicios que cantaba a aquella moça do corpo dourado do sol de Ipanema o seu balançado é mais que un poema e a cois mais linda que eu já vi pasar y, como quien no quiere la cosa hasta notó, detrás suyo, un olor dulce, a maracuyá y a la corteza de los lichis que envolvió al escribidor

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3 Respuestas a “BOSSA NOVA

  1. La Aguela

    Pues que quiere que le diga a Ud. señor escribidor?, que me alegro que a pesar de los pesares, haya podido rellenar este folio en blanco, que lo era, con un relato con mucha cachaça y sobretodo, bastante bossa nova.

  2. Como siempre..una delicia.

  3. Gracias, Lola