LA CALLE DE SANTA ISABEL EN MADRID

Un madrileño que se jubilase debería, por Real Decreto Municipal y si quiere cobrar la jubilación, pasarse los dos primeros años de su vida visitando la ciudad en la que ha pasado su vida. Debería ser obligatorio. Han sido tantos años viviendo la ciudad e ignorando sus calles, sus edificios, sus anécdotas, que corremos el riesgo de pasar a mejor vida (¿la hay mejor que la de jubilado?) sin conocer la ciudad en que nacimos y en la que pasamos toda nuestra vida. Ya sé, ya… que todos ustedes que me leen conocen Madrid pero, ¿es cierto?
La calle de Santa Isabel, por ejemplo. Esta calle abigarra, dentro de su trazo, conserva un mundo único dentro de una sola calle. Mercado, cine, palacios, cultura, monasterio… Historia, en suma. ¿Conocemos la calle de Santa Isabel y su entorno? Veamos.
La calle de Santa Isabel debe su nombre al Real Monasterio de Santa Isabel que se encuentra en la misma. El monasterio dio nombre a la antigua Fábrica de Tapices de Santa Isabel (pintada por Velázquez en su cuadro Las hilanderas), localizada en sus proximidades. La calle, que ofrece una caída en cuesta, va desde su zona más elevada en la Plaza de Antón Martín hasta la inferior en la Plaza del Emperador Carlos V, y discurre de forma paralela a la calle de Atocha. Más castiza, imposible.

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El Monasterio de Santa Isabel se fundó en 1593 por encargo personal de Felipe II en memoria de su hija, la infanta Isabel Clara Eugenia. La obra se adjudicó al alarife* Juan Pérez de Mora. En tiempos de Felipe V fue destinado a la educación de niños y niñas desvalidos. Este monasterio aloja la Fábrica de Tapices de Santa Isabel y se convirtió en monumento histórico a finales del siglo XX.

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Carlos III, a través de su arquitecto, Francisco Sabatini y entre 1769 y 1788, encargó la construcción del Hospital General mejorando los hospicios que había en la zona. La obra quedó incompleta. Ya se ve que, por aquellos entonces, como pasa ahora, el rey proponía y su ministro de Hacienda, disponía. En sus comienzos, el Hospital General albergó en su edificio al Real Colegio de Cirugía de San Carlos que se ubicó en los sótanos del Hospital General, en donde se habilitaron dos enfermerías para impartir la docencia.

South-east facade of Queen Sofia Museum (MNCARS) in Madrid (Spain).

En el número 22 de la calle vivía Teresa Mancha, amante de José Espronceda quien, el 18 de septiembre de 1839 murió en su casa ahogada por un vómito de sangre. No somos nadie, don José. Paciencia y a barajar…

La reina María Victoria, esposa de don Amadeo I, el de los duros de plata, fundó en la calle el Instituto Oftálmico. Se encontraba ubicado en esta calle el cuartel de Santa Isabel destinado al alojamiento de tropas de Infantería. Este cuartel fue lugar de diversas revueltas liberales, ¡Jesús, Jesús, donde iremos a parar…! durante el siglo XIX.
La calle de Santa Isabel en pleno siglo XX acababa en los muros del Hospital Provincial (antes denominado Hospital General) sin acceso directo a la glorieta de Atocha.

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En 1912 se inauguró el cine Doré, que debía su nombre, según algunos, a un afrancesamiento habitual –ya había otro con denominación similar en Barcelona- y según otros al grabador don Gustavo. Finalmente, y aún existen fotos que lo atestiguan, su nombre, en realidad, era DO-RE, en alusión a las dos notas musicales. Posteriormente se convirtió este cine en la sede oficial de la Filmoteca Española. También desde la calla Santa Isabel se tiene acceso al Mercado de Antón Martín, construido en 1934 con el objeto de regular y reunir los cajones de venta que se encontraban a lo largo de la calle a comienzos del siglo XX. Es habitual, especialmente a primera hora de la mañana, ver el desencajonamiento de la mercancía que se trae desde Mercamadrid, conformándose un atasco de tráfico fenomenal. Pasear a primera hora es oler las lonjas norteñas, visionar la mejor huerta de España y ver la descarga de vacas y terneras en canal por forzudos mozos de carga.

Antiguo mercado de Santa Isabel (1929)

Antiguo mercado de Santa Isabel (1929)

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En la actualidad, y ya en la parte inferior de la calle, se encuentra la sede del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, así como un acceso lateral al Real Conservatorio Superior de Música de Madrid en parte de las antiguas dependencias del Real Colegio de Cirugía de San Carlos. La calle de Santa Isabel, casi en su confluencia con la glorieta del Emperador Carlos V constituye el punto de acceso al Museo Reina Sofía.  Aún se mantiene en pie la fuente de Santa Isabel, obra del cantero Martín de Gortairy construida entre 1621 y 1622.

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En las proximidades a la calle de Santa Isabel se encuentra el laberinto de calles del Barrio de las Letras, con sus poetas y literatos clásicos, con sus tascas, con sus restaurantes, con sus gintoniquerías y sus caipirinherías. ¿Hay alguien que de más en tan solo unos metros de calle?
Recomendamos, para comer bien, variado y muy, pero que muy barato, la casa de comidas La Sanabresa, calle del Amor de Dios, 12. Teléfono 91-4.29.03.38

*ALARIFE: (Del árabe hispano al‘aríf, y este del árabe clásico ‘arīf ‘experto’). Arquitecto o maestro de obras.

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