DON DIMAS SUEÑA CON EL ÁTICO DE NACHO

13873122772986

¡Todos en pie!, grita la oficial del Juzgado de Estepona.
Preside la sala la Honorable juez de Estepona, doña Mariana Peregrina.
Usted, don Ignacio, es propietario, junto con su esposa, de un ático dúplex en la urbanización Guadalmina, en Marbella. ¿Esto es así?
Sí señoría. Pero desde hace poco. Antes, ¿sabe usted? Estábamos de alquiler con derecho a cocina.
Ustedes, señores policías, dicen que el ático es propiedad de unos señores costarricenses que son indigentes, pero propietarios de ese casoplón a través de Panamá ¿verdad? Y que don Ignacio tiene, a la entrada un cerezo del Atlético de Madrid, plantado en la misma puerta del ático ¿verdad?
No señoría. Quien lo dice es El Mundo. Y lo que dice es que, don Ignacio tiene un ático comprado a través de un testaferro que era empleado de Cerezo.
¿El de las tiendas de electrodomésticos?
No, el del Atléti.
¿Pero en el Atleti no es presidente Jesús Gil y Gil?
No, señoría. Jesús Gil murió
Pues Villar, el presidente de la Federación le pregunta a su hijo cómo está
Es que Villar, sabe usted, anda un poco desinformado. Como no para en España…
Claro, claro. Bueno sigamos y dejemos el fútbol de lado. ¿Por qué dicen ustedes que el ático era de la empresa de una guarra?
De una guarra no, señoría. Delaware. Que es un paraíso fiscal norteamericano.
¡Ah! ¿Y la hija de Franco?
Esa es vecina, pero no tiene nada que ver en esta historia.
¿Y Aznar?
¿Mande…?
No, nada. Déjelo estar. Entonces, sigamos… ¿A qué fue el señor González a Colombia con el directivo de Martinsa que no construye áticos en esa zona y sí en otras, aunque ni los acaba, ni los entrega, ni devuelve el dinero. Todos sabemos que ese viaje se produjo y que fue grabado con cámara oculta? ¿Es que quería comprarse el ático en Colombia en lugar de en Marbella?
El Ministerio del Interior dice que esas pesquisas no son ciertas.
¡Pero si aparecieron fotos en El Mundo!
Cuando las vieron en El Mundo, el Ministerio dijo que “eran pesquisas no oficiales”.
¡Ah, claro! A ver si es que le estaban aplicando a usted sus compañeros del PP, señor González, la Ley Mordaza, en grado de tentativa.
Pues eso mismo digo yo.
¿Y en lugar de un Cerezo no prefería usted un Granado?
Quite, quite… Ni me miente usted ese fruto amargo.
Entonces don Ignacio, según usted, lo que gana son 112.725 euros y de este total 104.000 euros son de sueldo y el resto, 1.452.000 pelas del ala, es de trienios por su empleo de la Comunidad, empleo que, por cierto, tiene usted abandonado para presidir la comunidad ¿verdad?
Pues sí, señoría.
Joder con los trienios, pues casi parecen trinquenios.
¿Por qué dice usted eso, señoría?
Pues porque si usted ha interrumpido su trabajo lo lógico sería que se interrumpiera también la percepción de la antigüedad ¿no le parece?
Yo, señoría sólo pongo el cazo. Yo no hago la ley. Lo que dice el Estatuto de los Trabajadores…
Ya, ya… Y es solo por ejercer la política, claro. Porque si usted pide una excedencia no siendo funcionario, no tiene derecho a ello. Esto parece una graciabilidad para una casta de trabajadores.
¡Huy lo que ha dicho…!
Resumiendo, don Ignacio. Usted dijo que el famoso ático lo había comprado el año anterior. Vaya, vaya… de tenerlo alquilado y ser todo mentira a comprarlo ¿No le parece una decisión poco madurada? ¿Y cómo es que tenía usted tanta panoja, don Nacho?
Pues verá usted, señoría, es que mi churri, sabe usted…?
¿Cómo?
Mi Lulú… Quiero decir Lourdes, mi esposa, había sido despedida de la UNESA, la patronal eléctrica, como si fuera una Agüela o un Búfalo cualquiera, pero ella ¿sabe usted?, era directiva de la UNESA y, claro, tenían que darle una pasta. Fíjese, casi 700.000 mortadelos (más de 116.000.000 de pesetas) y un puestecillo que ya le tenía preparado Arturo Rostroduro en la CEIM ¿Qué le parece?
Pues que no se resentiría la empresa. Con inventarse unos costes a la competencia más y un porcentaje mayor en el recibo de la luz, la empresa lo recupera enseguida.
Eso sí.
Y dice usted que era directiva ¿verdad?
Pues sí señor. Ahí donde la ve usted, tan poquita cosa, las empresas se la rifan. Que si Arturo, que si Rivero…Ya dice ella, que hasta que no salió de UNESA no sabía lo valorada que estaba. Allí estuvo trabajando más de 25 años.
¿Y qué dirigía?
Bueno, verá usted… ella llegaba a la UNESA, se dirigía a la secretaria y la decía aquello de ¡qué monas eres!, luego bajaba a la máquina del café. Luego, esto… subía y después bajaba otra vez a la máquina de café.
Pues con tanto café ¡como tendría los Cabellos!
Puff. No se lo imagina usted, cómo los tenía.
¿Y cómo es que pagaban ustedes casi tres veces menos de alquiler de lo que costaba un chabolo de esos?
Pues porque Lulú, ¿sabe usted?, entre café y café se enchufa en el ordenador a una página de esas de chollos y estaba muy al día.
Claro, claro.
Así pues usted, que cobraba 4.800 euros al mes pagaba casi 1.600 de letra; los gastos de comunidad del ático; los gastos del chalet que constituye su vivienda habitual, el sueldo de los empleados de servicio de ambos chalets, las inversiones en el negocio de antigüedades de su esposa y, por si era poco, mandaba a las tres Gracias a una universidad privada carísima ¿verdad?
Pues sí señor.
Además de eso, comía, merendaba y cenaba ¿no?
Pues sí señor. Como Lulú tenía vales de comida que le daban en la CEIM pues podíamos comer todos los días. Porque ¡no sabe usted cómo se está poniendo de cara la vida!
Ya me lo imagino, ya.
………
¡Coño, don Dimas, deje ya de gritar, que no me deja dormir!
¡Huy. Usted perdone, don Matías!. Pero es que estaba soñando que se celebraba un juicio
Pues por la conversación lo que parecía es era usted el que había perdido el juicio.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.