UN REPASO ALEMÁN

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Otón I de Alemania, también conocido como Otón el Grande que en alemán se dice, Otto I, der Große y en gallego Otón de O Grove. El Otón, que era algo sordo de una gripe mal curada fue rey de Germania (936–973) y, en paralelo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (no románico ¿eh?, que eso lo fue nuestro Carlos I). El Otón era hijo de Enrique I el Pajarero y de Matilde de Ringelheim, heredera de una fábrica de timbres de Sajonia, donde las chuletas. Al Otón le pusieron el nombre del abuelo Otón, que también fue I, pero de Sajonia. El abuelo Otón se casó con Hedwige de Franconia, gallega, que es de donde le viene al Otón I, de Alemania, lo de O Grove. Como todos ustedes saben Franconia se llamó a El Ferrol que está también en Galicia aunque en el norte. Más concretamente en las comarcas del Eume y el Ortegal. Ahora, como ya no se llama del Caudillo nadie sabe ya por qué se le llamó Franconia.
Oiga usted, don Dimas…
Diga, diga
¿Por qué le decían El Pajarero al padre del Otón?
Unos dicen que por que recibió la noticia un día en que estaba a pájaros, ya sabe… con la liga, el cimbel y la chimbera. Estas cositas. Otros, por el contrario, dan una explicación pero que no merece ponerla aquí.
El nieto Otón era algo corto y medio lelo con las churris por lo que, El Pajarero tuvo que emigrar, con los fríos, hacia Inglaterra, donde quería buscarle novia al objeto de legitimar su trono por el sentimiento común sajón. El inglés, que era sajón –no de Sajonia, sino de sajar la cabeza a sus reinas- vio la ocasión de quitarse de en medio a las dos hermanas. Un par de callos que no había por donde cogerlas. La Edgitha y la Eddgiva, hijas del rey Athelstan y medio parientes del Oswaldo, que fue santo y mártir. El padre de las niñas, le hizo una oferta al Pajarero, te llevas las dos y un par de huesos del mártir como recuerdo. El chico se casó con la Edgitha y a la hermana la dieron (más que nada por callarla) Magdeburgo como morgengabe, que es una especie de dote pero en plan ahí te quedas.
Al Otón se le quedó pequeña la Germania y extendió sus fronteras hacia la península itálica donde sostuvo los derechos de Adelaida de Italia frente a Berengario II de Ivrea. La Adelaida que tenía también lo del Sacro, pero no el imperio, sino el hueso, de tanto bailar el hulahop, le vendió al Otón sus derechos a cambio de Badem-Badem donde quería poner un balneario para curarse lo del hueso. Otón aprovechó el ejército de su hijo mayor, el Liudolfo, que acababa de invadir Lombardía y se tuvo que marchar a escape del olor a coliflor cocida que había, perdió sus opciones porque el Otón se casó con la Adelaida. La muy golfa le empleó para echar al Berengario y luego quedarse Badem-Badem y la Italia entera; con su pasta, con sus tomates secos y sus pomodoros.
¿Y el hijo se conformó?
¡Qué va! Menudo era el Liudolfo… Se puso a pachas con su ¡cuañaaaaao!, al que llamaban Conrado el Rojo, porque estaba afiliado al Partido Comunista de Lombardía y se pusieron gallitos. Ahora que el muy cabrón del Otón, que era un manipulador, se alió con el duque de Baviera, el de los BMWs y les corrieron a capones por toda la Selva Negra.
Y de ahí al estrellato, claro.
Pues sí. Luego de eso puso una fábrica de ascensores a la que llamó Thysen en honor a su abuelo.
¿Su abuelo se llamaba Thyssen?
Pues no. Su abuelo se llamaba Matías y como Thyssen, en alemán, quiere decir “hijo de Matías” pues…
A ver si va a ser pariente suyo, don Matías.
No estaría mal.
Pues resulta que el nieto, el Heinrich Thyssen se piró a Hungría y contrajo matrimonio con margarita Bornemisza, hija del barón Gábor, el padre de Za Za Gabor, que se casó siete veces. A esto se le llama, en alemán, braguetazenchaft. El barón, como no tenía hijos, adoptó al yerno y le legó su título luego de recibir la aprobación del rey.
¿Y lo de Tita Cervera?
Eso fue un error. Él no hablaba bien español y, una tarde, estando en Mallorca, hacía una calor de aquí te espero.
¿Qué desea el señor barón?
Latita Cerveza, dijo. Y el criado, que era un poco teniente creyó que dijo a Tita Cervera. De ahí, de un equívoco, nació el Museo.
¿Y Berengario de Fiuli?
¡Huy! Ese fue hijo de Luis el Piadoso y fue rey una vez que murió Carlos III el Gordo
¿Pero Carlos III no fue el mejor alcalde de Madrid?
Ese no era gordo, hombre…
Déjelo, deje… Que me estoy haciendo un lío
Hay gente, desde luego, a la que no le entra la heráldica y la Historia.

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