ALGO HUELE A PODRIDO (Y MUCHO) EN MADRID…

arturo-tezanos-botella

Uno de los remoquetes más utilizados por la golfemia empresarial y política de este país es que ellos ocupaban tal o cual responsabilidad sin cobrar un duro. Que el cargo, más que cargo era carga, pues no estaba remunerado. Verdad o mentira, como dijo Campoamor, todo depende del color del cristal con que se mira. Y miren ustedes por donde es, precisamente ahí, en el color del cristal, donde está el quid de la cuestión. Porque estos pre-delincuentes –al final todos terminan cayendo- tienen recebados los comederos de periodistas, de políticos, de tertulianos y paniaguados de todo pelaje. A unos, como hacía Arturo, el camarero empresarial, regalando suscripciones a asociados y trabajadores a tutiplén, de periódicos leales con Razón o sin ella, periódicos que son el ABC de la decencia y la honradez, del populareo y de la economía. ¿Cuándo pensaban estos periódicos airear aquello que estaba pasando en la CEIM y de lo que eran absolutamente conocedores? Pues ha quedado clarísimo. Ahora que se han cancelado todas las suscripciones: la veda se ha abierto y cada día aparecen, en principio de forma disimulada y, dentro de poco, según se vayan conformando las candidaturas a la CEOE y a la propia CEIM, de forma más clara y contundente.
AvalMadrid, Madridexcelente, PublicaMadrid, TrincaMadrid… Pero también otras, más o menos oficiales: Centro Económico y Social, Cámara de Comercio, Cámara de Cuentas Fundaciones… una maraña; todo un entramado de aparcamientos de altos cargos, de colaboradores del partido, de la empresa pública o privada sin ningún tipo de remuneración aparente. ¿Está usted seguro? Naturalmente que no. En los consejos y en las direcciones de estas organizaciones, aparentemente no se cobra. Luego, claro, están las tarjetas black, las dietas, los gastos diversos, los kilometrajes y las pequeñas gabelas como el despachito para amasar relaciones comerciales de forma disimulada (le petit Nicolás es tan solo un ejemplo de precocidad), el teléfono móvil, el ordenador y las secretarias a full time.
He nombrado el Consejo Económico y Social como ejemplo palmario de momio. Arturo, Iranzo, sindicalistas millonarios, empleados de CEIM, y un largo etcétera componían sus juntas de asesores y directivas. La remuneración, aunque no se pueda llamar así, consistía en dietas por asistencia a las reuniones de las diversas comisiones. El resultado de este sistema de incentivos era fácilmente previsible: una inflación de reuniones inútiles y las que valían para algo eran, por ejemplo, para fijar el calendario laboral del año siguiente. ¡Tócate la mandarina, Marina!
El señor presidente de la Cosa de Madrid, don Ignacio González, salió él, muy pincho y pinturero, haciendo música con las pulseritas que le acompañan en su muñeca y luciendo su mechón blanco a lo Antoñete, declarando que “llegó el comandante y mando parar” y cerró, para ahorrar, algunas instituciones: el mencionado CES y Promomadrid. ¿Seguro, Nacho? Pues sí. Ahora bien, ¿quién era presidente de PromoMadrid? Pues era don Jesús Sainz. ¿Y quién es don Jesús Sáinz? Pues es un caballero que, a sus veintiséis años se montó en el coche oficial y, como le resultaba cómodo, sigue en él. Subdirector General de Inversiones Exteriores en el Ministerio de Comercio, Director de Cooperación Económica en el Instituto de Cooperación Iberoamericana, Consejero delegado en la Sociedad Estatal para la EXPO de Sevilla, presidente del Parque Isla Mágica, vicepresidente ejecutivo en el Parque Warner y experto en comercio exterior y en el asesoramiento y desarrollo de inversiones extranjeras en España (casi nada para la feria, que diría el tratante). Don Jesús, según cuenta la prensa, antes de quedarse sin la subvención encubierta de CEIM, fue hombre clave en el acercamiento a Madrid, del insigne empresario norteamericano Mr. Sands, aquel Mr. Marshall del ocio y el tiempo libre que iba a convertir Alcorcón –al decir de algunos con sus putas y sus mafiosos-, en Las Vergas, que no Las Vegas.
Después, una vez constituida una sociedad para fomentar la internacionalización de la economía regional de Madrid, (vuélvete a tocar la mandarina, Marina) presidió PromoMadrid. Entonces, se preguntará usted, ¿don Nacho le ha puesto en la calle? Nooooo, hombre, no. ¡Pues no hay que colocar gente ni nada…! A don Jesús le han colocado, como Secretario General, ahora en una nueva sociedad: el Círculo de Empresarios, una asociación no lucrativa. ¡Ya estamos…! Otro momio por el que no se cobra. Jejeje… ¡qué cachondos! A lo que se ve así es como ahora Nacho, cambiando la gorra al colega, la ha puesto de nuevo a currelar.
¿Quién forma parte del Círculo de Empresarios? Pues veamos: su presidenta es la ínclita Mónica de Oriol, sí, sí, esa que usted está pensando… También están Claudio Boada, Espinosa de los Monteros –el de la marca España-, un Foncillas, un López de Letona, un Ysasi-Ysasmendi, otro López de Letona, un Basagoiti, un Pascual Gómez-Cuétara –el desayuno integral; leche con galletas-, y el ex ministro Piqué. Vamos, un repoker de nombres del protofranquismo y el rajoyismo más cañí.
¿Qué ha cambiado con el cambio? Nada. ¿Qué va a cambiar con el recambio? Menos. A usted, mi querido amigo solo le queda un par de cosas por hacer: pagar más impuestos, porque estos individuos (a todos los tontos les da por lo mismo, salvo a Arturo) son de los que les da por tener hijos y, claro, no van a trabajar ellos que provienen de la pata derecha de Babieca. Hay que colocarlos en empresas estatales, autonómicas, municipales. Y ahí está la cuestión, su quid: municipar (que no municipalizar) las empresas. Les recuerdo que municipium, etimológicamente, deriva de amurallar (munire) y de eso se trata, de amurallar las empresas públicas y sus colonias las semipúblicas o privadas mantenidas con dinero (o acuerdos) públicos para blindar sus consejos con los coleguitas, con los chupatarteras o los municiados –beneficiados del amurallamiento- de los partidos.
¡Cuántas veces hemos escuchado a Mariano, o a sus voceros, Soraya, Esperanza por Dios y compañía, decir que una comunidad como la andaluza, la catalana o la vasca, gobernada desde la edad de piedra por el mismo partido, era un foco seguro de corrupción! ¿Cuántos años lleva gobernando el Partido Popular en Madrid…? De ahí, esos Gurtel, esas enredaderas y esas púnicas. ¿Cuántos años llevan ocultando, llevándose o descuidando la pasta los populares en Levante? De ahí los cotinos, los trajes, los bolsos y el aeropuerto del abuelo… Pero, siga usted votándolos y verá cuánto nos reímos. O, si no, vote usted a Pablemos; cambiaremos de tendero, pero no de ladrón.
Por cierto… y ya para terminar ¿A que no saben ustedes qué esposa de político denominado por Juan Espino como Pluma Blanca está de colaboradora, tras su paso por el abrevadero de Arturo, en el Círculo de Empresarios…? ¡Tengo un buen amigo, don Juan, del que no pongo apellido pero que él sabe muy bien a quién me refiero, que sigue el hombre, trabajando desde Internet para esta golfemia convirtiéndose así en colaborador necesario de estos golfos y yo, que también lo hice para la urraca magenta, me apeno de cómo le toman el pelo. En fin, en algún momento se dará cuenta.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.