EL OBISPO TRIGALES Y EL CONDADO DE AMPURIAS

Conmemoración files difuntos - 03

El obispo Trigales quiere prohibir el Camino de Santiago. El Obispo Trigales piensa, y quizás en esto tenga razón, que el hombre, en su deambular entre Roncesvalles y el Monte del Gozo, conoce y acaba cayendo en todos y cada uno de los siete pecados capitales. A saber: la lujuria, la pereza, la gula, la ira, la envidia, la avaricia y la soberbia. El Obispo Trigales sintió la llamada de la Fe de forma tardía. Cuando colgó la puya y las riendas mudó el castoreño por el bonete. El Obispo Trigales fue, antes de tonsurar su pía cabeza, picador de la cuadrilla de Chato de la Algaba, matador de reses bravas pero no figura en el Cossio porque este compendio no admite toreros dimisionarios. El Obispo Trigales era pelirrojo lo que, bien mirado, no es corriente y común; como tampoco lo es un cura, o un torero, con bigote.
El obispo Trigales cree, como la Biblia, que los ángeles son seres sin sexo. Pero a veces duda cuando piensa que Satanás, que también era un ángel, aunque zascandil y marchoso, resultó tener un sexo negro y generoso, como el de un mandinga. Un sexo del que abusar, de forma excesiva, incluso para un demonio. Al obispo Trigales, cuando le asaltan estas dudas quisiera caparse, pero no en una clínica de esas que te cambian el sexo, no; que eso es pecado. El obispo Trigales, el día que tenga desconfianzas o vacilaciones, se capará a pelo, sin más anestesia que un buen trago de anís de Machaquito y con un casco de sidra El Gaitero, que son las mejores del mundo entero, según reza en su publicidad.
¿Será pecado –se pregunta- decir reza cuando se habla de sidra?
El obispo Trigales leía todas las tardes, después de una siesta reconfortante, el Discours de la servitude volontaire ou le Contr’un del bordolés Étienne de la Boétie.
¡Qué cabrones estos franceses!, decía, como afinan. Qué forma de plantear, en una requisitoria tan corta como directa, su rechazo al absolutismo.
¿Usted cree, señor obispo, que los franceses son más católicos que los portugueses?
Pues yo creo que sí, dijo el obispo Trigales. Tenga usted en cuenta que fue un francés, el fraile Odilón, cuarto abad de Cluny, quien instituye el día 2 de noviembre como el Día de los Difuntos.
¡No me diga!
Pues sí le digo. Este Odilón fue el segundo conde de Gerona…
¿Incluyendo los pagus de Besalú y Ampurias?
Pues sí señor, pero no los de Rosas ni los de La Escala, que se dedicaron al turismo y la anchoa en salmuera, respectivamente.
Siga, siga…
Pues a lo que iba, que el Odilón fue elegido conde de Gerona, en nombre del emperador Carlomagno, por Luis el Piadoso, que era rey de Aquitania tras heredarla del conde Rostan, y una vez mangada a los carolingios. El Odilón, aunque esto no está claro, debía ser godo y no catalán, pues gastaba pasta a manos llenas en voyages y turismo. En 812 fueron, diversos condes de Septimania y Gothia, hasta Aquisgrán en un viaje organizado por Le Coupe Anglais, solo para singles…
¿Pero eran tralarás el Odilón y sus cuates…?
No, hombre. Tralará no, es que eran solteros y medio curas. Y no es costumbre, entre gentes de negro, ir acompañados más que de sobrinas y aún de asistentas viejas y contrahechas.
¡Ah, claro! Siga, siga…
Pues, le decía, fueron como oyentes a un juicio interpuesto por unos terratenientes hispanos: el Marius Condalis, la duquesa de Albacete, Samy Flowers y otros que se quejaban de no tener suficientes ayudas de Europa y de pagar tributos excesivos.
El Carlomagno les emplazó a unos años después, les dijo, que se iba a llevar a cabo una Política Agraria Común, a la que llamaría la PAC, y que más pronto que tarde, arreglaría lo de las ayudas. El Carlomagno era un hacha prometiendo. La pena es que con las fechas era un desastre.
El pagus de Ampurias se separó, un 9 de noviembre, del condado de Gerona, después de hacer un simulacro de referéndum donde, los gobiernos de las aldeas, sacaron talegos a la calle y los aldeanos introducían en el dicho talego la papeleta aprobando, o no, la independencia del pagus. El resultado es que la monja que el rey de Hispania puso al frente de la consulta Sor Aya Sáenz de Santa María, madre de Dios, nombró un conde privado llamado Arturet Mas Caró.
¿Como el del brandy?
El mismo
¿Y qué pasó con los seguidores de Carlomagno?
Pues se marcharon a Andorra y Suiza, según las conveniencias de cada cual.
Oiga, don Dimas… ¿Esto se lo está usted inventando, verdad?
Pues no. Ponga usted en el buscador el nombre de Odilón y lo verá… El resto, como no le interesa a la sociedad civil saber la verdad, pues ya sabe…

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