LLEVÁNDOSELO CRUDO

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Un hombre se dirige, como cada día a trabajar. El hombre está bastante agobiado pues las noticias que, sobre la continuidad de su empresa, y por tanto, la única fuente de ingresos de su familia, está en el aire. Su empresa no le ha facilitado, a lo largo de los últimos treinta años, un solo curso de reciclaje laboral. Él mismo, para poder hacer su trabajo, tuvo que pagar de su bolsillo un cursillo de informática cuando se sustituyeron las viejas máquinas de escribir por ordenadores. El hombre lee en El País un artículo que se titula Patronal roba a parado, escrito por Vidal-Foch y en el que se informa de la dimisión de un miembro de la patronal acosado por su presunta participación en la estafa de quince millones de euros a la Comunidad de Madrid, mediante el timo de curso inexistente o inflado. Este truco consiste en apropiarse de los fondos con que la Comunidad de Madrid, el Estado o la Unión Europea dotan a los distintos gobiernos para parados o trabajadores en situación de reciclaje laboral.
El Tezanos, que ese es el apellido del dimisionario, presidía una patronal cuyo nombre es, Cecoma. También podría llamarse Carcoma. Dice el DRAE, en su cuarta acepción: “persona que poco a poco va gastando o consumiendo la hacienda”. Nada más literal ni más indicativo del tal Tezanos, una persona que, como muy bien dice ABC es el muñidor del empresariado chino en la región y al que no se le conoce empresa distinta de una pequeña imprenta que desapareció hace años. ¡Toma ya currículo!
La CEOE, la CEIM, la Cámara de Comercio, Cecoma son una misma cosa dentro del entramado empresarial mantenido por cuatro tenderos de medio pelo y auspiciados por una Comunidad de Madrid cada día más enfangada en los lodos de tiempos pretéritos. Díaz Ferrán, encarcelado; Arturo Fernández, imputado en Bankia, embargado por Hacienda, sospechoso de realizar pagos en negro y otras delicatessen judiciales, más que sospechosos de haber contribuido al repugnante pago de tránsfugas en la Comunidad de Madrid. Una Comunidad que tiene sus propios intereses dentro de CEIM, como la vicepresidencia creada por Arturo Fernández para la esposa del presidente madrileño, Lourdes Cavero, propietaria de un envidiado ático marbellí, entre otras chaletosas propiedades.
Según dice Vidal-Foch, Ignacio González, ha suspendido las subvenciones a las asociaciones quizá corruptas, dos largos meses después de estallar el escándalo. Se pregunta si su esposa, Lourdes Cavero, podría haberle animado a acelerar, como conocedora de la CEIM esta suspensión. Permítanme que lo dude. No porque no fuera capaz de hacerlo, sino porque dudo mucho que tenga capacidad o criterio suficiente para ello. Ya saben… donde no hay mata, no hay patata.
La “cosa” empresarial, quiero decir el camarero Arturo, dice que CEIM no tiene “nada que ver” con el caso. Pues nada, Arturo, si un caso que afecta a una treintena de asociaciones patronales te parece que no tiene nada que ver con esto, da una idea de qué es para ti CEIM y el resto del empresariado madrileño. Claro, que quizás, al pequeño Picapiedra, lo que de verdad le gusta y le apasiona es saber cuántas fotografías suyas aparecen en la revista mensual de la CEIM y en cuántas aparece junto a su majestad el Rey.
No hay nada más repugnante y más punible, si es que este país tuviera la más mínima equiparación con el resto de países de su entorno, que robar el dinero de la gente que sufre. Ya sean parados, excluidos sociales o enfermos dependientes. Enriquecerse apropiándose el dinero destinado a formar a la gente para sacarles del paro o sortearlo es demasiado repugnante incluso para empresarios, sindicatos o partidos políticos y sus fundaciones. Si hoy se salvan, estos vomitivos apandadores, es porque los españoles hemos sufrido una drogadicción futbolística, una catalepsia política y una tontuna educativa sin precedentes.
España no será intervenida. ¡Pues qué lástima! Porque si España hubiera sido intervenida los cerca de mil millones de euros distribuidos para formación aparecerían y estarían perfectamente identificados, y dado que, buena parte de los recursos financieros para la formación provienen de la Unión Europea, estarían en manos de técnicos que nada tienen que ver con estos compradores de voluntades; profesionales que son del enchufe, el nepotismo y el latrocinio. Ojalá, como acaba Vidal-Foch, venga la troika a registrar alguna sede patronal. Y de paso aprovecharíamos para pactar cómo se aplica el plan de empleo para jóvenes dotado por los Veintiocho (6.000 millones), aún por estrenar. Pero alguno quizá rumie: ¿no será mejor que les pudra el paro, y encima, robarles? ¿No será mejor que nos lo llevemos crudo? Yo creo que sí…

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Una respuesta a “LLEVÁNDOSELO CRUDO

  1. La tecnología que tenemos es del siglo XXI. La conciencia, la de siempre.