LA VERDADERA HISTORIA DEL ANDREA DORIA

doria

Hoy nos ha puesto el Navegante unas fotos del abordaje entre el Andrea Doria y el Estocolmo. Está bien, eso de que el Capi nos aleccione de los peligros que hemos de soportar su tripulación. Pero… ¿quién era Andrea Doria? ¿Lo sabemos?. Sí, claro. Sabemos que Andrea Doria era un almirante y hombre de estado genovés. Pero ¿sabíamos que era del mismo pueblo que Colón? ¡Ah, no…! Pues efectivamente. Don Andrea era ligur, descendiente de lombardos (de ahí cierto olor que le acompañaba y un tono de color ciclamen en su pelo, como de permanente recién hecha). Don Andrea nació en la piazza Dante y era, por tanto vecino de Colón. Puerta con puerta, decía él. Esto es muy de gallego y de marinero. Todos son vecinos de puerta con puerta; aunque vivan a cien kilómetros.

Pues bien, lo que algunos no sabrán es que, Andrea Doria tuvo mucho que ver con España, y no solo por las Jornadas de Túnez y Argel, que parecen los nombres de una zarzuela y que fueron, en realidad, un bochinche muy curioso organizado por Gonzalo de Illescas y por García Álvarez de Toledo para darle la del pulpo a Barbarroja. Habrán comprobado que los toledanos, se conoce que por la influencia del río Tajo, son también muy marineros. Pues bien el Andrea Doria en realidad se llamaba Andrea d’Oria y era el tatarabuelo del cardenal Herrera Oria, el de la carretera de la playa, en Madrid.

¿Está usted seguro, don Dimas?

¡Hombre, don Matías! De qué, sino, se iban a meter los Estados Pontificios en el pifostio de Túnez…

Usted perdone, siga, por favor.

Pues bien, resulta que el Andrea salió muy reforzado de esas batallas y sus serenísimas majestades le auparon a la corte y, con la guita que obtuvo del saco de Túnez se compró una finca en Ubrique, en la provincia de Cádiz.

¡Anda!, donde el Jesulín…

No se me adelante…

Perdón

Pues bien; el Andrea Doria se vino para Ubrique donde fue recibido junto a su esposa y su hijo Jesús, al que los ubriqueños, en su jolgorio, cantaron aquella copla que decía:

ea-ea-ea

el chico del Andrea

que tiene cuatro meses

y ya se la men..

Esto, bueno…, ya sabe usted cómo son estos de Ubrique.

Claro, claro, don Dimas. Siga usted.

Pues el caso es que Jesús, tenía una hermana, la Ignacia, que se casó en Inglaterra y tuvo un varón con un tal  Grey, que al parecer tenía 50 sombras. Este Grey, cuyo nombre completo era Dorian Grey, al que pintó un retrato un tal Basil Hallward que era medio tralará y se había quedado babas con el Dorian. El retrato estaba bastante bien hecho, pero el Dorian, en lugar de parecerse a él se parecía a Peter Lawford. Esto le cabreó mucho y mando a freír monas al Basil.

Pues bien, y permítame, don Matías, que vuelva a España.

Vuelva, por favor. Vuelva…

El caso es que al nieto del Dorian, el Humberto, le fue medio regular con la finca y la tuvo que arrendar y ponerse a trabajar en el matadero de reses de Ubrique. Al Humberto Janeiro, que así se llamaba, le decían El tigre de Ambiciones y tuvo varios hijos. Uno de ellos, Jesús, como el hijo del Andrea tuvo una hija, a la que pusieron Andrea, como el apellido de sus antecesores. Esta Andrea, al parecer no se comía el pollo y su madre, la pobre, se lo recordaba por el televisor.

Oiga don Dimas, para mí que usted no está bueno de la cabeza ¿no le parece?

¿Lo dice usted por mi historia?

No, si la historia, como todas las historias, son maleables. ¡Vaya usted a saber qué hizo el Andrea Doria para que le pusieran un asteriode a su nombre. Fíjese usted, don Alfredo Di Stefano, por poner un ejemplo, que no tiene el hombre ni calle en Madrid. Pues bien, el Andrea no solo tiene calle, también barco, asteroide y hasta una división panzer nazi: la SS Andrea Doria…

¿Oiga, don Matías, pero lo de SS no era la matrícula del barco?

Pues igual era un barco nazi, don Dimas. Cualquiera lo sabe, con esto de interpretar la historia en plan LOGSE.

Tiene usted razón. Menos mal que nos queda Aldea ¿verdad?

Ya lo creo. Y mire que se mantiene bien el tío ¿eh? Porque este es de nuestra quinta ¿verdad?

¡Quite usted allí…! Si Aldea trabajaba cultivando viñas en el Vesubio, antes de lo del derrame…

Anda, mira… Pues sí que se conserva bien; si…

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