EL NUEVO CERCO A NUMANCIA

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Me insta el amigo José María Aldea, capitán de la tropa numantina, a relatar cómo y de qué manera, un grupo de personas comenzamos una lucha contra los intereses espurios (Del lat. spurĭus. 1. adj. Bastardo. Falso. Engañoso. Que degenera de su origen o naturaleza) que las administraciones –Junta de Castilla y León; ayuntamientos de Garray y Soria, diputación provincial, etc.- acometieron, de común acuerdo para intentar expoliar (Del lat. exspoliāre). 1. tr. Despojar con violencia o con iniquidad) los terrenos de una familia soriana, los Marichalar, y apropiarse de una zona común, el Soto de Garray, a decretazo limpio. Difícil reto, el que me plantea el capitán dado que, tras el gorriaranazo anterior al 20-N, los pocos afiliados de Soria salimos de aquel infecto lodazal haciendo fú, como el gato, y los recortes de prensa, que aún mantenía en mi propio domicilio, fueron, directamente, al contenedor de papel para reciclar. Fío, pues, a mi memoria, los datos y aconteceres de aquellos días.
La historia, más o menos, la conocen todos. Los ayuntamientos de Soria y Garray, con el apoyo decidido de la Junta de Castilla y León dieron en alimentar la idea de crear una Ciudad del Medio Ambiente, allí donde ni hay ciudad, ni hay gentes que la habiten (porque todo el mundo huye del abandono institucional de esta plaga de mamandurrios) construyendo, sobre las ruinas de Numancia, la ciudad mártir de Numancia, un polígono industrial para una industria que tampoco existe. Un polígono que se mostraba inútil puesto que, justo enfrente, se encuentra el polígono de Valcorba, vacío y sin construir, por aquellas calendas, dado que no existen industrias que quiera radicarse en una zona sin ningún tipo de servicios. El polígono se construiría frente a un vertedero al aire libre –Vellosillo- y en una zona protegida (Lugar de Interés Comunitario “Riberas del Duero y Afluentes) Comisión Europea. Decisión de 19 de julio de 2001. De conformidad con la Directiva 92/43/CEE y cuyas normas subsidiarias calificaba de suelo rústico “especialmente protegido”. Fue inútil nuestra explicación que, de hacerlo en Vellosillo, se regeneraría, además, una zona perdida por la incuria, el abandono y la permisividad de quienes dirigían el cotarro soriano.
A pesar de ello, y conociendo la imposibilidad de llevar a cabo tamaño desafuero, las administraciones, en una toma de decisión “mafiosa” (3. F. Grupo organizado para tratar de defender sus intereses) deciden modificar las normas y calificar el suelo como “urbanizable”. Las principales organizaciones conservacionistas (Greenpeace, Ecologistas en Acción, Seo/Birdlife, Adena y ASDEN) se manifiestan contra el proyecto. La empresa Arquetipo, señala que el proyecto afectaría gravemente a siete Bienes de Interés Cultural: Numancia y el cerco romano de Garray, el casco histórico de Soria, la margen izquierda del Duero (la ballesta del Duero, que cantó Machado), el claustro de la iglesia de san Pedro, la iglesia y el claustro de San Juan de Duero (el Monte de las Ánimas de Gustavo Adolfo), y la muralla medieval. ¡Casi nada para la feria! Por si era poco el cachondeo, la promotora Montes de Torozo anuncia la construcción de 200 chalets sobre el campamento romano de Alto Real con la siguiente leyenda “con vistas a Numancia”. ¡Tócame la minga, Dominga! Estos chalets, más los de la mal llamada Ciudad del Medio Ambiente suman un total de ¡mil viviendas! configurando lo que dimos en llamar “El nuevo cerco a Numancia”.
La desigual pelea, como suele pasar siempre, tuvo sus héroes y sus villanos. Doña María Jesús Perex Agorreta, directora del Departamento de Historia Antigua de la UNED, llevó las riendas de la batalla desde Garray hasta la mismísima sede de la mamandurria europea: Bruselas. La familia Marichalar recuperó sus terrenos tras gastar una ingente cantidad de dinero en pleitos que ahora, harían muy bien (y nos volverían a tener a su lado), si reclamasen la indemnización preceptiva. Organizaciones como la Real Academia de la Historia, la Academia de Bellas Artes de San Fernando, Hispania Nostra, universidades de todo el mundo y miles y miles de firmas procedentes de ámbitos culturales de todo el mundo consiguieron parar la barbarie sobre Numancia. La crisis, esa bicha de siete cabezas, ha hecho lo mismo con la Ciudad del Medio Ambiente. Pero no así ocurrió con el Soto de Garray, definitivamente destrozado por una obra, ahora abandonada, que la Justicia, esa lenta maquinaria de funcionarios de lo políticamente correcto, no consiguió parar.
Los partidos políticos, los que firmaron aquel mafioso acuerdo y los que no lo firmaron, también entraron en batalla con todos sus medios y nuestros impuestos. Los periódicos sorianos firmaban, día sí y día también, columnas –quintas columnas- contra los “señoritos” de UPyD que estaban en contra del desarrollo de Soria. Sin preguntarse, siquiera, si habían puesto ese mismo altavoz para denunciar quién o quiénes eran los responsables de ese abandono secular. La señora vicepresidenta de la Junta no se cortó un pelo a la hora de declarar, en primera página del Heraldo de Soria, que iba a proponer meter en la cárcel a los firmantes de la petición al Defensor del Común castellano-leonés de la paralización de las obras. ¿El motivo?, tan ridículo como su autora: el interés por frenar el desarrollo de Soria. Curiosa figura jurídica para una cabeza como la de la diputada.
Los sorianos nunca se arredran. Menos aún si el enemigo es fuerte. Solicitamos a la UNESCO la declaración de Patrimonio de la Humanidad para Numancia y sus alrededores. Curiosamente, el encargado de hacer esta petición –contestó la UNESCO- es el poder político autonómico. Lo que da una idea clara de que ésta no se va a producir nunca.
La batalla no ha terminado. Para evitar que los ecologistas, las autoridades académicas y algunos particulares recurriéramos a la justicia, el PP aprobó una ley ad-hoc en las Cortes regionales que amparaba la construcción de la Ciudad del Medio Ambiente. Así, la Junta se aseguraba que la Justicia no tumbaría su plan como había hecho antes en Las Navas del Marqués (Ávila). El PSOE soriano –siempre en la oposición; la interna y la externa- recurrió la ley al Tribunal Constitucional —la única instancia que puede actuar sobre una ley— en 2007, pero el fallo no ha llegado. Por ahí es por donde continúa la batalla.
UPyD, el partido en el que militábamos quienes formábamos parte de la avanzadilla arévaca, nunca asistió a sus militantes. Sus dirigentes –excepción honrosa hecha de don Mikel Buesa y algún otro miembro del comité de dirección como don Juan Espino- se escurrieron sin dar la cara en un solo momento. Siempre, eso sí, tuvimos el apoyo de militantes de base de nuestro partido. Aquellas Viejecitas, aquellas Isabeles, aquellas Outeiriños, aquellas Malenis y tantos y tantas más… ¿Los dirigentes?, ni una palabra, ni un gesto, ni un apoyo. En la comida celebrada para denunciar este Nuevo cerco a Numancia se apuntaron algunos de sus dirigentes pero, por causas injustificadas, no aparecieron por allí. Sí que nos enviaron, sin embargo, a su fotógrafo de cámara y a alguno de sus “comisarios” con la clara intención de hacer un padrón de quienes por allí aparecieran. Hoy, afortunadamente, es solo un mal recuerdo en nuestras vidas.
Los periodistas y columnistas de ambos periódicos siguen impartiendo su magisterio sin realizar la más mínima autocrítica al espaldarazo diario a esta locura que, felizmente, desmontó la Justicia. La señora vicepresidenta de la Junta, a lo mejor como un premio, fue amablemente trasladada al Senado desde el gobierno autonómico por la vía digital; vulgo dedazo, que es costumbre Popular. Allí sigue dando lustre a sus cumplidas lorzas. ¡Que nuestro dinero te alimente, María Jesús, y que Él, que siempre es justo y necesario te deje allí, aunque tengamos que pedir perdón a los madrileños, hasta el día del Juicio! El Tribunal Superior de Justicia de Soria ha anulado la licencia de obras al edificio de la Cúpula de la Energía tras sentencia en firme y contra la que no cabe recurso por contravenir las normativas urbanísticas en vigor. La Junta de Castilla y León ha contravenido, incluso, su propia Ley específica con la que pretendía blindar el proyecto. El consejero de Fomento de la Junta ha anunciado que renunciaban, de momento, a seguir construyendo la faraónica mamarrachada de la vicepresidenta. El diputado sustituto de la pollina soriana en las Cortes Castellano-Leonesas dice que “las respuestas a las supuestas (sic) irregularidades de la CMA sólo las tiene María Jesús Ruiz, y tendrá que dar explicaciones, como única responsable de las decisiones que tomó en su momento” en un claro ejemplo de división en el Partido. La Junta, según estudios de ASDEN, ha dilapidado, hasta el momento 92,3 millones de euros en actuaciones de promoción, redacción de proyectos, obras de urbanización y grandiosos edificios a medio construir y sin la oportuna licencia. Los terrenos, como se ha podido comprobar tras las cuantiosas lluvias, se han inundado, como ya denunciamos tanto ASDEN como nosotros mismos con las oportunas fotografías realizadas ante notario.
Todo lo antedicho nos lleva a pensar que, si esto no es una maquinación perfectamente organizada para dar un pelotazo urbanístico, en el que ha sido indispensable la participación de ayuntamientos, Junta de Castilla y León y personas de las más altas responsabilidades del Partido Popular en Soria, que venga Dios y lo vea.
ASDEN continúa con su lucha; el Partido Socialista de Soria mantiene su denuncia ante el Constitucional y las tropas del capitán Aldea siguen en su puesto; la faca afilada y el oído presto al toque de llamada. El cerro de La Muela, donde radica la noble ciudad de Numancia, está libre de esta agresión. El Soto de Garray, los ciudadanos sorianos, los españoles y los europeos desgraciadamente, perdimos la batalla de El Soto; pero, como bien escribió don Benito en sus Episodios Nacionales, entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde. En esas continuamos…

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