HOY NO ESCRIBO MI POST

CALOR

Hoy no tengo ganas de escribir mi post diario. Hace mucha caló. Estamos, lo menos, a tintantos grados y no hay quien escriba. Si yo tuviera que escribir ahora un post (que no me da la gana de hacerlo) escribiría una de mis historias de la Historia. No sé; a lo mejor la de la verdadera historia de los famosos trescientos espartanos. Os contaría cómo, cuando el general arenga a los trescientos pringaos que se van a llevar la del pulpo contra el Jerjes, que tenía nombre de carcajada pero era un hioputa como la copa de un pino, dice aquello de: ¡Espartanos! ¿Cuál es vuestro oficio?. Os contaría cómo, al gritar ¡Espartanos!, salió una voz de la masa que dijo: eso lo será tu padre… ¿Quién ha sido?, preguntó el general con cierto mosqueo. Ha sido el arévaco, dijo el chivato de turno –que siempre los hay-. Sí ¿qué pasa?, dijo el arévaco. He sido yo. ¿Pasa algo? Espartano lo será tu padre, general. Yo soy numantino. Arévaco de pura cepa; de los que lucharon con el capitán Aldea en el Nuevo Cerco a Numancia, contra la pollina de la vicepresidenta. ¿Qué? ¿Queréis algo? Venga… de uno en uno, si hay cohone.
Pero no; hoy no tengo ganas de escribir el post. Si, al menos, corriera una ligera brisa. No sé, algún ligero viento, aunque fuera caluroso, os podría contar lo acontecido en Mutriku, con el general que se presentó a las fiestas con la pechera alicatada de medallas de la última guerra civil. Os contaría cómo, Atxili, un borrachín simpático y deslenguado le dijo: General, te falta una medalla para llegar a Ambrosio. Y es que, Ambrosio era el barrendero del pueblo y, como en Mutriku había una fábrica de insignias y medallas, todas las que salían mal del troquel se las daban a Ambrosio que las lucía en el uniforme.
Pero es que no puedo… Tengo una galbana que no sé si es de las anchoas fritas, del gazpacho o de la caló…
Ahora va y me dice Mutriku que hay que salir a cenar. No es que no me apetezca. Es que hace mucha caló. ¡Ojú!. ¿Quién es el guapo que sale ahora, niquelao el traje, relucientes los zapatos y prieta la camisa con la corbatita al cuello, a cenar por esos mundos de Dios. ¡Quita, quita!. Solo de pensarlo se me cae el mundo a los pies.
Si hiciera bueno; aunque solo fuera un ligero refrescor podría contarles a ustedes lo acontecido en cierto cuarto de baño del Círculo de Bellas Artes con cierta lideresa con nombre de HorroRosa memoria y la pelea entre un pequeño costalero y una becerrita, algo entrada en años, eso también es cierto, para sostener el bolso de la Cosa Rosa. Pero no. Es que, por más que lo intento no me sale. Mira que lo he intentado con otros temas, no sé… La poesía de Friedrich Hölderlin y el resto de poetas líricos alemanes, acogidos a la tradición clásica y fundida con el nuevo romanticismo. Les podría haber cantado una de sus odas a las parcas griegas. Esta que dice:

Dadme un estío más, oh poderosas,
y un otoño, que avive mis canciones,
y así, mi corazón, del dulce juego
saciado, morirá gustosamente.
El alma, que en el mundo vuestra ley
divina no gozó, pene en el Orco;
mas si la gracia que ambiciono logra
mi corazón, si vives, poesía,
¡sé bien venido, mundo de las sombras!
Feliz estoy, así no me acompañen
los sones de mi lira, pues por fin
como los dioses vivo, y más no anhelo.

Pero ¿Quién se pone ahora a declamar, y menos en alemán, con esta caló?. Yo creo que hoy no voy a escribir ningún post. Si tuviera ganas, en fin, podría contar cómo los niños de la escuela salían, banderitas españolas en mano, a jalear al señor gobernador civil que pasaba en coche por la calle mayor de Langa de Duero. Os contaría cómo, el secretario del señor gobernador civil abría levemente una ventanilla y dejaba caer unos caramelos. Unos lacios y caducos caramelos que habrían sobrado, seguramente, de la visita al hospicio o al lazareto o, por qué no, a una visita a los pobres de solemnidad de algún hospital de la Obra Social Francisco Franco.
¿Quién, con este calor africano, tiene ganas de escribir un post? Desde luego yo no. ¡Vamos!, ni pensarlo. Yo, lo más que puede hacer es desearles a ustedes un fin de semana muy feliz y que disfruten, bajo el aire acondicionado que ayer, a última hora, compraron en la Semana Fantástica del supermercado ese que dice que ellos no están locos.
Perdonen mi desidia y mi flojera pero, es que con esta caló yo, desde luego, hoy no escribo mi post.

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Una respuesta a “HOY NO ESCRIBO MI POST

  1. Angel Gadea

    Pues p’a no haber querido escribir, t’a salido niquelao