EL PAPA ES LA PERA…

PRESLEY

Hay una persona –bueno, en realidad igual no es persona, sino cosa- por la que yo tengo especial predilección: Tamara Falcó Presley; hija de don Carlos Falcó y Fernández de Córdova, marqués de Griñón; de profesión agricultor y de la tagala Isabel Preysler, ahora de Boyer, de profesión sus labores. Tamara Falcó Preysler es una joven de su tiempo que cursó estudios de Communications que debe de ser algo así como un orgasmus en una universidad pija norteamericana.
La hija puente de la hoy señora de Boyer; entre los hijos Iglesias y la hija Boyer es un referente de la cultura “preppy” que viene a ser algo así como megapija, pero con frenillo cerebral. La señorita Falcó, quien ya declaró que su personaje histórico favorito era Robin Hood hace, de vez en cuando, declaraciones a su revista de cabecera, el HOLA, y otras, las menos, a revistas más canallas que gozan con su verbo fácil y sincera ingenuidad.
Tamara Falcó ha trabajado, como su fuera una choni cualquiera y lo ha hecho allá donde la han reclamado: el Bershka, de cronista en el HOLA y luego diseñando joyas y ropas. ¡Osá! También se dedica a explotar su imagen. Bueno, explotar no; prestar su imagen. ¡Osá!
Esta semana, la señorita Tamara Falcó que, de no ser porque hace pis podría ser colocada en una estantería por lo mucho que adorna, ha hecho unas declaraciones que han conmovido los ambientes intelectuales de la capital del Reino. “El papa es la pera”.
¿…?
Oiga, don Matías, cierre usted la boca que parece alelado.
Alelado, no, don Dimas; anonadado
Esa me la sé esa me la sé…
¿Qué es lo que te sabes Tamara?
Esa de anonadado. ¿Sabessssss? Es que es muy fuerte; muy fuerte… Quiere decir que tienen el pompis flotando.
No, Tamara. Verás; anonadado no son dos palabras; sino una. Y no significa que le flote el culo. Quiere decir que provoca sorpresa y estupor.
Pues a mí no me parece tan estúpido, pobrecito. Es que es muy fuerte, muy fuerte…
Estúpido no; Tamara. Estupor. Pero, déjalo.
La señorita Tamara no es así de nacimiento; no. Ni se cayó de la cuna. ¡Qué va!. ¿Ustedes se imaginan lo que debía de ser ese cuarto de estar, a la espera de que la nanny sirviera la sopa de letras a los niños? Enrique, el Julio José, la Chábely y, esponjando toda la ciencia que salía de aquel ambiente intelectual, la pequeña Tamara… ¿A que acojona?
Ahora a Tamara se le ha aparecido un ángel zascandil y algo pijo. Una especie de querubín de Ralph Laurent, con alas como las pavas de Victoria Secret y un peinado casual. Un serafín andrógeno con saya de marca que le ha anunciado la Verdad. Ahora, nuestra Tamara se quiere meter monja, como la hija de Juan Alba, pero, eso sí, en un convento de esossssss megafuertesssss, que fuerte, tía; que fuerte…
El Papa es la pera, dice Tamara.
Y el anterior, le pregunta el periodista, ¿no te gustaba tanto?
Me encantaba, osá, lo que pasa es que este tiene como referente a San Francisco de Asís y tal, muy pobre, muy como la vida de Cristo.
¿Qué, don Matías? ¿Cómo lo ve?
Que fuerte; que fuerte… Pero, ¿no ha explicado si es la pera limonera, o la pera conferencia?
Calle y siga…
¿En qué le ha cambiado la Fe?, insiste el periodista
Relativizo más las cosas. Hemos pasado un año muy difícil en casa con el tío Miguel. La Fe me ayuda a tener esperanza.
El tío Miguel, como usted habrá colegido –no Tamara; colegir no es un colegio, sino inferir; sacar consecuencia-. El tío Miguel no es un gañán que trabaja en la finca de papá Falcó, sino el ex ministro.
Y ahora viene la pregunta clave. Pónganse en situación. Bajen el volumen del televisor y escuchen sonar los violines y clavicordios. Al fondo una viola gime doliente….
Tamara; ¿te ha influido mucho la crisis?
Suena bajo el violín; de su pequeña caja sale, como un frío viento que encoge el ombligo al más pintado, un agudo chillido…
Me compro menos cosas. Ahora reutilizo, por ejemplo, los zapatos. Me cuesta, pero me esfuerzo porque no sabía que había gente pasando hambre en España. O sea, sabía que en África sí; pero no aquí. Y sí, también la hay.
Don Matías… ¿Le pasa a usted algo? ¿Llamo al SAMUR?
Calle; calle. ¡Déjeme que me reponga! Esta, ¿dice usted que hace pis?
Efectivamente, don Matías.
Pues qué lástima. Con lo bien que quedaría en un belén. Junto al hombre que está haciendo gachas…

Anuncios

2 Respuestas a “EL PAPA ES LA PERA…

  1. Fresita Magenta

    Jajaja!!!! ¡Me he hecho pis por toda la casa!¡Hay que joderse la chiquilla! Yo, lo dejo claro desde ahora, visto lo leído, renuncio al cambio de sexo que tenía programado. No vaya a ser que se me escape más el pis…

  2. Alegría.

    Que barbaridad….., que poca caridad cristiana tiene ustedes con esta chica a la que el rayo de la Fe le está descubriendo que se pueden usar los zapatos varias veces y que incluso se puede vivir sin cirujía plástica despues de los 40……o sea que el Papa es la pera limonera porque usa sus zapatos argentinos, negros y usaditos e incluso es tan la repera que recibe a una hortera con sombrero negro y le da un beso al saludarla porque es de su país. Vamos que descubrir cosas de este estilo es un claro indicio de que a esta chica se le ha iluminado el cerebro y va a empezar a entender que no solo pasan hambre las señoras que hacen dieta.