AMOR EN EL FRONTÓN

El Domeka Iñarrairaegui Gorrotxategi, alias Txampa, pelotari zaguero nacido en Markina-Xemein, comarca de Lea-Artibai, en la provincia de Vizcaya, tuvo un problema, tan sumamente grave, que terminó por retirarle de la pelota en lo mejor de su carrera.
¿Alguna lesión?
¡Que va!. Su problema era de vicio. De puritito vicio, al decir de los delanteros. Al parecer el Domeka Iñarrairaegui Gorrotxategi tenía querencia a mirar el bullarengue de los delanteros cuando estos se agachaban para esperar el saque. Era botar la pelota el zaguero y agacharse los delanteros y allí estaba el Domeka babeando y sin prestar atención al saque. Su compañero, Pello Martinikorena Mendizábal, Txispa III, hijo de Txispa II y nieto del primer Txispa, se negó a jugar con él.
Nunca sé si está mirándome el culo o pendiente del bote, y así no hay quien se centre. ¿No le parece?
Pues yo creo que tiene usted razón.
¡No la he de tener!
El Domeka Iñarrairaegui Gorrotxategi mosqueado por la homofobia y la chufla de la grada y el boicot del resto de compañeros, colgó lo que se cuelgue en la pelota a mano y se marchó a Méjico donde, tras ponerse pechugas y depilarse la barba volvió convertido en raquetista femenina.
¿Y se llamaba también Domeka?
No, hombre de Dios. ¡Cómo habría de llamarse Domeka!. El Domeka se puso como nombre de guerra Jaione de Veracruz.
Tras una temporada en la que arrasó a todas sus rivales, la Jaione de Veracruz acudió a la televisión autonómica para ser entrevistada.
¿Qué diferencias encuentra usted entre los frontones latinos y los de Euskadi?. Las entrevistadoras vascas siempre dicen latinoamericanos ya sean centroamericanos, sudamericanos o brasileiros.
Pues básicamente que en los mejicanos me entero de lo que ponen y en estos vascos no. Disimuló perfectamente la Jaione haciéndose la extranjera que desconoce el euskera.
¿Ha tenido usted posibilidad ya de ver a algunos de nuestros mutillak jugar a la pelota?. En caso afirmativo podría decirme cuál de ellos le gusta más.
¿Cómo jugador o como mozo?, preguntó pícara la Jaione.
Pues de ambas maneras, se soltó el pelo la entrevistadora.
Pues mire usted a mi la pelota a mano no me gusta. Me parece un juego machista y más propio de sarasolas que de machos mejicanos. Eso de jugar entre ellos me da que no puede ser sano. Por otra parte, sí que es cierto que me parecen muy bien, en lo personal, todos ellos. No sabría elegir a alguno en particular; pues todos me parecen muy atractivos. Sobre todo cuando están esperando el saque.
¿Cuándo están esperando el saque?
Si. ¿No se ha fijado usted nunca?. Se ponen en cuclillas y, desde el fondo de la pista, se ven unos solomos que tiembla el misterio.
Usted perdone, se disculpó la entrevistadora, pero es que en esta franja horaria nos ven los niños y, claro, no nos parece bien según qué tipo de expresiones.
¡Ah!, caraho, -exageró el deje mejicano la Jaione- ustedes perdonen…
Tenemos con nosotros, dijo la presentadora, a un pelotari; Pello Martinikorena Mendizábal, Txispa III a quien seguramente conocerá. ¿No es así?.
Pues no caigo. Si se pudiera agachar, añadió burlona la Jaione.
¿Cómo va la temporada, Pello?, preguntó la presentadora.
Pues intentando levantar la cabeza. Aún estoy intentando acoplarme a mi nuevo compañero y, hasta que lo consigamos, pues ahí andamos…
¿Es que ha cambiado usted de pareja?, le preguntó la Jaione.
Pues sí, respondió el Pello. Por desgracia fue así. Tenía un compañero, con el que me entendía perfectamente, pero desapareció de un día para otro y no hemos vuelto a saber de él.
Que desgracia, ¿verdad?
Pues sí; desde luego. No ya por el juego, sino porque éramos como hermanos…
¡Oh!, que tiennnno, -volvió a exagerar el deje la Jaione-. Mire usted, mi cuate, para que se le pase la pena yo le voy a invitar mañana, con mucho gusto, al palco de honor para que asista al partido de exhibición. ¿Vendría usted, mi amol? -aquí se equivoco y puso deje cubano-. ¿Lo haría por mí?, añadió mimosa.
Pues claro que sí, contestó el Pello poniendo ojitos.
No se pierdan este momento, anunció la presentadora. Creo que aquí ha nacido algo más que una amistad pelotaril. ¿No les parece?
La parejita no contestó. No tenían más que ojos el uno para el otro.
La presentadora dio paso al diputado Redundancias que hacía de telonero pero que, como era previsible, hizo descender la audiencia con su cháchara.
Saca a los pipiolos, dijo el regidor, que el pelma este nos duerme a la audiencia.
Entonces, si les parece, mañana, como televisamos el partido, nos veremos en la cancha ¿no es así?
Así es. Si es que viene el morrosko, dijo mimosa la Jaione.
¡No he de ir!, vamos… el primero pienso estar…
Al acabar la entrevista salieron a la calle. Se marcharon, uno cogido de la mano del otro, hasta el Bergara, en el barrio de Gros, donde estuvieron comiendo pintxos y bebiendo txakolí hasta altas horas de la madrugada.
¿Cómo quieres el txakolí, potolita?
Como la venganza, mi amor, servido en frío…
¡Ay!, dices unas cosas, palomita, que dejas el alma helada.
Digo yo, Pello mío, que mañana deberíamos hacer como Beckam y la tísica esa con la que está casado. Decimos que estamos prometidos y nos vamos a casar y luego tu haces el saque de honor ¿Te parece?
Lo que tu digas, mi amor. Yo lo que quiero es casarme contigo. Verás cuando se lo diga esta noche al aita.
Eso, mi amor. Tú díselo esta noche para que mañana esté en la tele cuando te me declares en directo.
Lo que quedaba de noche lo gastó la Jaione en preparar su venganza. La venganza, mientras no se cumple, alimenta mucho más ¿no les parece?. A mi la venganza me recuerda a la paella que hay que esperarla y no que sea ella la que te espere a ti.
Al día siguiente el frontón de Markina-Xemein, la Universidad de la Pelota, estaba que daba gusto. Lleno hasta la bandera –la de Euskadi, claro-. La televisión había atraído a todo el pueblo. Allí estaban desde los aitas del Pello hasta los de la Jaione, antaño, el Domeka. Sonaron los compases del Gora ta Gora y aparecieron las raquetistas detrás cada una de la bandera de Euskadi y la de Méjico. La Jaione tras la tricolor con el águila y tocada con un sombrero mariachi que la hacía de lo más atractiva. Un generoso escote y una cortísima minifalda blanca que dejaban bien a las claras cuáles eran los poderes de la Jaione.
Tras recibir los aplausos de todo el público la Jaione fue entrevistada, nuevamente, por la televisión. Allí salió todo lo que habían apalabrado el Pello y la Jaione. La entrevistadora no cabía en sí de gozo. El programa Pilota bota eta bota de Euskal Telebista los ha unido para siempre…. Con todos ustedes… el novio, Pello Martinikorena Mendizábal, Txispa III, campeón de Euskadi manomanista y la gentil y bella raquetista mexicana –los presentadores vascos son, sobre cursis, horteras a más no poder- de indudable raíz vasca como bien dice su nombre… Jaione de Veracruz. ¡Un fuerte aplauso!.
Los novios se besaron con frenesí, como dice el bolero y, tras coger el micrófono el Pello, hizo patentes a todos y cada uno de los espectadores y telespectadores su amor desenfrenado por la bella raquetista Jaione de Veracruz.
Tras una gran ovación dio comienzo el partido. La Jaione se acercó hasta el cámara para hacerle una observación. Se dirigió a la delantera y esperó a que su oponente comenzara a botar la pelota. En ese momento, se agachó y el cámara, tal como ella le pidió, enfocó un primer plano del culo de la Jaione, sin ningún tipo de ropa interior y, en donde, balanceaba de forma ostensosa la… cesta punta. El ¡oooooh! resonó en todo el frontón y hasta en todas y cada una de las etxeas y euskaletxeas del mundo mundial.
¡Toma, Pello!. Ahora, dile a toda esta gente si te gusta tu compañero el Domeka o si lo que te daba vergüenza era que te mirase el culo. ¡Homófobo, degenerao!. Ahora… vas y lo cascas.
El Pello no daba crédito a lo que veía. La locutora, con el micrófono en la mano no era capaz de cerrar la boca. El director gritaba por el pinganillo:
Ponle la alcachofa al Pello. Pregúntale qué va a hacer ahora.
La entrevistadora, aún dubitativa, se dirigió al Pello.
¿Y ahora que vas a hacer?
Pues esto…, yo…. se arrancó el Pello. Pues mira. Sabes lo que te digo; que metido en el laberinto, lo mismo da blanco que tinto.

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9 Respuestas a “AMOR EN EL FRONTÓN

  1. Venancio Buesa

    Siga don Dimas siga, que esto es cada día mejor.

    Por cierto, a mi me pasa como al Domeka, que cuando veo el volley-playa femenino, me pierdo mirando a media cintura. Y cuando yo jugaba, pues no me pasaba. Será que esto de ser recio aragonés imprime mas carácter que ser baskolari.

    saludos

    Venancio (oteador de glúteos)

  2. Jose Maria

    jajaaa Angel, si entre los vascos/vascos no hay de estos. (bueno tal vez la fresita que no sabesmo si ahora va o viene)

  3. A mí me salen dos historias de la vida real. La de un Iñaki Gorrotxategui que conoció a una mejicana por internet y allá andan afincados. Pareja curiosa donde las haya. Y la de Karmele Salaberri una pelotari de mi pueblo que se fue a América a probar suerte y con tan mala que el deporte de la pelota mano no es para mujeres. Fue la primera lesbiana reconocida en mi pueblo y de todos era sabido, meapilas de aquellos entonces incluídos. La Karmele tenía un carácter de estos que hicieron época. Al volver de Méjico se puso a lavar cabezas en la peluquería de sus hermanas sita en Bilbao. Se echó una novia canaria, todo dulzura y compostura y ahí consumó su vida. No tuve muchos detalles más de ella pues, la amiga que teniamos en común, -que se tenía por muy progre- temía que yo me escandalizase de la condición sexual de Karmele. Y es que claro ¡cómo va a caber en mente de un progre que alguien progrese y procese en mayor medida que él/ella misma!. Y hasta aquí lo que sé de la pelotari de mi pueblo recientemente fallecida.

  4. Venancio Buesa

    A este paso nos sale un lendakari del armario….. o el Euskadi Buru Batzar en pleno…

    saludos

    Venancio

  5. Jose Maria

    Maleni, vaya historia. Y yo vuelvo a decir ?pero esas cosas pasan a los vascos/vascos, no es una desviacion de la raza española impura y mezclada?

  6. Venancio,
    a esos lo que les toca más bien es entrar de una vez. Llevan más de un siglo de despendole.

    • Venancio Buesa

      ¿Hay mujeres en el susodicho? ¿Las ha habido?

      danke por la información

      saludos

      Benantzio (Basko a ratos)

  7. Por cierto, anoche estuve hasta altas horas de la madrugada (sí tal y como suena cuando anuncian las verbenas de los pueblos) leyendo entradas que tenía pendientes de leer. Y es que llevaba un retraso. Hasta tal punto era la demora que casi me olvidé de quién era la folclórica de moda, sí la Rosa Díez esa.

    • Lessses a Redundancias no me le quito de encima tan fácil. Sobra “de leer”.