¡VIVA EL SEÑOR ALCALDEEEEEE!

Yo ya sé que esto de la política es materia que nos está vetada a los seres humanos. Es más, entiendo que la política sea una actividad ajena a los seres humanos. La política es una actividad en la que se mueven bien los pillos; los golfos; los desahogados de moral, aquellos a los que la decencia sólo se les puede suponer, como el valor del infantelero del Ifni.

Escuchaba hoy en Onda Cero al recién elegido alcalde del municipio zamorano de Peleas de Abajo explicar la enorme deuda que acumula su ayuntamiento. Decía el alcalde que no sabía cómo iban a devolver el crédito ICO que les ofrecía el gobierno. El municipio debía más que Alemania al acabar la segunda guerra y con los ingresos previstos no tenían más que para los gastos de agua y luz. Nada para proveedores y nada para los embargos que ya pesan sobre el ayuntamiento. Explicaba cómo el pueblo recaudaba 50.000 euros al año y que el alcalde anterior, sin más autorización que su libre albedrío, se había puesto un sueldo de 20.000 mortadelos que, junto con los costes sociales, se llevaba el total de lo recaudado. Lo chusco venía cuando el atribulado alcalde reconocía que, una parte importante de la deuda, no podían incluirla en el crédito ICO pues se correspondía con gastos de festejos. Esto es, añade, de la cohetería; las orquestas y los toros. Pues bien, ahora resulta que el nuevo alcalde pretende, con un par, que los proveedores admitan una importantísima quita de la deuda.

De verdad –pregunto- ¿no existe una ley que permita meter en la trena al insensato que ha llevado al pueblo a la ruina?. Ésta, mis queridos lectores, es la España del siglo XXI. Ésta es la España que el Sr. Rajoy pretende presentar como una país serio; que cumple con sus compromisos y que paga sus deudas. Pues mire usted, don Mariano; servidora de usted, que es muy decente y muy limpia, como decían las criadas de la posguerra; de gilorria tiene bien poco. Esto se lo contamos a un guiri de los que nos han estado soltando panoja durante 15 años para la renovación estructural de nuestro país y nos manda a Parla en menos que se persigna un cura loco. Esta, Herr Junker, es la España del siglo XXI; la España de cinco millones largos de parados; la España de cinco millones de golfos calentando el culo en un escaño; la España de cinco millones de deudas por metro cuadrado; la España donde se dejan de pagar cinco millones de facturas en lo que suena Paquito el chocolatero y se tiran toneladas de cohetes y bombas de mascletá mientras se sirven vinos españoles sin freno. La España donde los encierros y los toros enmaromados se corren no delante de los morlacos, sino de los ganaderos que siguen al alcalde de turno con un garrote en la mano, por moroso.

Pero esté usted tranquilo, Herr Junker. En este país de toros y cohetes quemados a plazos los ciudadanos no nos quejamos. Es más, en este país los ciudadanos seguimos admirando a estos hideputas morosos y decimos con admiración: ¡qué tío el alcalde!, ahí le tienes. Un cochazao, un chalet y hasta querida enjoyada. Era el último de la clase y mírale ahora. ¡Quien pudiera llevárselo muerto como él!. Porque, Herr Junker, en este país si hay algo que se admira y se respeta es un golfo que se lleva por la jeró la pasta que, al decir de un ministro, no es de nadie por que es de todos. Y como homenaje a la forma tan castiza y retrechera que ha demostrado vaciando la caja municipal, le volvemos a votar otros cuatro; ocho o doce años más. Y mientras, la banda de música que ha contratado el ayuntamiento para la sesión vermú de la mañana ataca una jota:

Como era la hija del alcalde hubo baile. Hubo baile.

Como era la hija del alcalde hubo baile hasta las diez.

Y el alcalde le ha dicho al obispo viva Cristo. Viva Cristo.

Y el alcalde le ha dicho al obispo Viva Cristo… Cristóbal Colón.

Otra, otra, aclama la multitud. Y el alcalde, desde el balcón del ayuntamiento, displicente y con un mohín de hastío mueve su mano autorizando una nueva pieza. Total… piensa, para cuando se pague la factura…, dónde estaré yo…

Señor alcalde

Dime, Régulo

Que digo que el pueblo tiene mucha hambre

¡Eso es bueno, Régulo!, que haya apetito.

¡Viva el alcaldeeeeeeee!.

¡Viva!

¡Viva el señor delegado de la Juntaaaaaaa!

¡Viva!

¡Viva el señor subdelegado del gobiernoooooo!

¡Viva!

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5 Respuestas a “¡VIVA EL SEÑOR ALCALDEEEEEE!

  1. Alegría

    Querido don Dimas (o don Matías, da igual)…mejor querido don Angel:
    Es triste “ma e vero”; tal cual lo cuenta usted. Tambien triste pero vero es que la gente decente de este país estamos asistiendo, estupefactos, a tamañas barbaridades, y con una sensación de impotencia lamentable.
    He pensado muchas veces, con sentido práctico, que de que me iba a servir a mí denunciar las barbaridades que he visto cometer en el pueblo donde nací. Se ha destruido el patrimonio de arquitectura industrial de finales del siglo IXX para dar solares a la construcción de edificios lamentables de apartamentos mediterráneos (olvidando que el pueblo está

    al norte y se caracteriza por ser la entrada de las tormentas a España). …..El pueblop dondel técnico responsable del urbanismoy la arquitectura es un “técnico el”ectricista

  2. Y si rechistas eres una amargaó, que en este país es todo aquel que no baila al son que toca el alcalde. Cuando veo al de mi pueblo, me pongo las gafas ahumadas, que para eso las compré, y que te salude tu pm, me digo para mis adentros.

  3. Alegría

    Pido disculpas por el final de mi anterior comentario…….de verdad creo que se me han “engorrinado” los dedos,¡¡¡¡que desastre!!!.
    E insistiendo en el tema: una se queda absolutamente petrificada cuando vé a chorizos impresentables (como el ex alcalde de Marbella, el tal Julián Muñoz) paseándose por el pueblo al que dejó en la ruina, sin haber devuelto ni un duro de lo robado y tan contento. En este país los únicos que se pudren en las cárceles son los raterillos, porque ni los asesinos ni los grandes ladrones lo hacen. ¿De quien es la culpa? ¿de las leyes o de la pasividad de la sociedad?.

  4. Fresita Magenta

    ¡Vaya tropa D. Ángel! Y pensar que algunos ingenuos aun seguimos pensando en la necesidad y utilidad de la política…

  5. HUMBERTO PRIMERO

    Lo ha bordado Vd. Sr. director de este blog. Esta es la triste realidad que padecemos en España. Y un ejemplo más: un pueblo de valladolid, con puertecilla, castillo y dos mil habitantes, tiene a un alcalde con un sueldo de tres mil euros al mes más dietas.
    La verdad, creo que en un par de años este país se va al garete; aunque siempre tendremos la opción de los regeneracionistas magentas, esos seres puros y honestos.
    CAFÉ PARA TODOS.