LA OLA DE FRÍO POLAR

El nuestro es un país de gente muy ilustrada y muy intelectual. No es cierto, como dice el informe PISA que estemos entre las gentes menos preparadas de Europa. Lo que ocurre es que desde Bruselas siempre se nos ha tenido tirria y algo de envidia.
No hace mucho, con motivo de la celebración de una de las carreras de automóviles en la que nuestro Fernando Alonso tenía probabilidad de quedar campeón del mundo, escuchaba yo en un bar, un debate de altura. Decía uno de los contertulios que el problema de Ferrari es que no tenía un alerón diseñado como el del resto de automóviles. El otro discrepante negaba este aspecto y aducía la falta de agarre de las “gomas”, que es como los expertos llaman a las ruedas. A este discusión se agregó, por cuenta propia el camarero, quien negaba ambos términos y culpaba a la falta de coraje a la hora de negociar las curvas del santanderino. El problema está en los boxes, decía otro. Mientras terminaba mi café pude enterarme de secretos que nos están vedados a la mayoría de los mortales referentes a la fórmula 1 y al mundo del automovilismo y hasta de la construcción de coches de carreras. Lo mismo ocurre en las tertulias donde los greenes del club de campo de Oakland Hills Country Club, de Pensilvania y el revés a dos manos de Rafa Nadal se ensayan entre churro y churro.
Ayer mismo asistí en el mismo bar, aunque con distintos tertulianos, a otra disputa referente al cambio de la temperatura para los próximos días. Uno de los tertulianos mantenía que se acercaba una ola de frío siberiano que era la repera. Vamos a tener las mismas temperatura que en el año 56, decía el experto.
¿Cómo va a ser una ola de frío tan grande si en aquella ocasión la ola fue de frío polar y no siberiano?.
¡Si, hombre!. Igual es una ola de frío polar que otra de frío siberiano.
Pues la verdad, qué quiere usted que yo le diga. Entre la una y otra no sabría con cual de ellas quedarme.
Pues verá usted, decía el primer tertuliano, la ola de frío siberiano se produce en Siberia, que es una zona mucho más fría que el Polo Norte y avanza hacia España por una especie de corredor que, entre lo estrecho y lo húmedo que es –creo que se refería al río Danubio- trae una ventarrera que corta el forro de los… (aquí dejo al albedrío del lector el final de la frase), y eso sin tener en cuenta, decía, la sensación térmica. Lo que yo les diga, pontificó, tendremos más frío que en el año 56.
Pero si en el año 56 había hasta medio metro de nieve en la Castellana. ¿Usted cree que va a nevar tanto?
Pues mire usted, es que ahora hace el mismo frío que antes, lo que ocurre es que al haber más ladrillo, más asfalto y el efecto invernadero del tubo de escape de los coches, pues hace que la nieva caiga menos. Todo esto junto con la deforestación y el cada vez menor número del ejemplares de lince ibérico, estamos jodidos. Pero lo que es frío… Vamos que va a hacer frío. Como decía mi abuelo: ¡pobre del puerro que se quede fuera!
Ya veo, ya…
Y luego está lo del I+D+i.
O sea, el IDI
¿Cómo que lo del IDI?
Pues eso; que I más D más i, igual a IDI
No, hombre. No. Que no se trata de una suma
¡Ah!. Y entonces ¿a qué se refiere usted?
Pues a lo que decía el ministro Sebastián, que ahora con esto de no llevar ya corbata los diputados y tal, pues que hace una sensación de frío sea mucho mayor que la de antes.
Claro; claro. Como ya no se abrochan el cuello los diputados ¿verdad?
Pues eso es lo que yo digo.
Desconcertado marche al trabajo sin poder dejar de pensar en aquellos hombres del tiempo. Al día siguiente me levanté y me asomé a la ventana para ver la gran nevada. Nada. Todo más seco que el ojo de la tuerta. Me vestí y marché hasta el bar.
Bajé del coche y tuve la precaución de quitarme el chaquetón y procuré que todo el mundo se fijara en que iba en manga corta.
¡A ver, Manolo!, dije en voz alta desde la barra. Un botellín bien fresquito para aquí el Brasero y la Minerva Piquero, y para mi un café con leche. No me calientes mucho la leche no vaya a ser que con el frío polar se me agrieten los labios.
Oiga, protestaron a la vez los dos expertos, que eso es lo que dijeron ayer en el Telediario.
También dijeron que Mariano iba a bajar los impuestos. ¡No te digo!.
¿Y que hace usted, si puede saberse, en manga corta?
¿Se han dado cuenta de que hay dos grados más de temperatura que ayer a estas horas?
Pues sí; efectivamente.
Pues ya saben ustedes. Cuando el hombre del tiempo les diga que mañana viene una ola polar, siberiana o del Caucaso, saquen del armario el Lacoste y las bermudas. Y hablen ustedes más del Real Madrid, y de Pep Guardiola. Hablen de Belén Esteban y del Paquirrín. Opinen sobre la causa penal de Garzón o de las finanzas del yerno de su suegro. Pero dejen el tiempo para quienes saben. Esto es, para los pastores y para las gentes del campo.

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Una respuesta a “LA OLA DE FRÍO POLAR

  1. Jose maria

    Que gran comentario Angel.
    Hay tanta informacion, tanto bombardeo de datos, tanta “prima de riesgo” deuda soberana, olas de frio siberiano o polar, entradas de aire frio, pasillos isobaricos, aficionados dando noticias meterorologicas que francamente todo esto ya cansa un monton.
    Ahora nos estan vendiendo que una temperatura en Madrid de 4 grados bajo cero es una ola de frio polar o una temperatura en mi pueblo de 7 bajo cero o en Soria de 11 bajo cero es algo inaudito.
    !Leches si tu y yo hemos vivido hace menos de diez años una temperatura en nuestros pueblos de menos 20 grados!
    Creo francamente que se vivia mejor antes sin enterarse de tantas cosas y pendiente de viento solano o del viento abrego porque esto ya esta siendo demasiado. Vaya cognazo con la ola polar que llevan dando dias.
    !si hasta por ahi dicen que en Polonia una temperatura de menos 20 es algo inaudito!