BOLSAS, BOLSOS Y LA BOLSA

 

¿Comol?

¡Hombre, don Matías! No me diga que lee usted esos periódicos de color calabaza.
Salmón, gárrulo. Se dice de color salmón.
Qué más da, don Matías, salmón que calabaza.
Pues claro que no es lo mismo. Este periódico habla de economía, de finanzas, de pasta gansa. ¿Cómo lo va a llamar usted color calabaza?. Al menos el salmón tiene otro precio.
Bueno, bueno. No se mosquee, don Matías.
Y qué; ¿cómo va eso de la bolsa?
Pues que ya no las regalan. Ahora tiene usted que llevarlas de casa o llevar un carricoche como antes hacían las criadas.
No, hombre. Si digo la bolsa de valores. Los mercados. Que cómo va; si sube o baja.
Y a mi que me cuenta. Si la bolsa para mi es un arcano.
Y entonces ¿por qué lee la prensa económica?
Pues porque es la que había en la papelera.
¡Ah!, vale. Es que creí que invertía usted en la bolsa.
Si, hombre. Lo que me va quedando de los ERES que hago en el centro de día, o de las comisiones que me dan los del catering, o de las charlas que doy como el yerno de su Majestad…
No; si ya sé que usted no va por ahí politiqueando; pero creí que le sobraba algo de la pensión y lo tenía invertido.
Mire usted, don Dimas. Esto de la bolsa no lo entiende nadie. Es todo mentira. Coge usted a un experto y nunca; pero nunca de las nunquerías, como diría Redundancias, le dirá cuánto va a subir o bajar mañana la bolsa. No. Le dirán por qué ha bajado o por qué ha subido. Mire la noticia de hoy, por ejemplo. Dice que tras el inminente acuerdo entre Grecia y sus acreedores y la publicación de varios datos industriales positivos en Europa, China y EE.UU ha impulsado un dos y pico la Bolsa de Madrid.
¿Y?
¿Cómo que y…?. Pues que ya me dirá usted si yo tengo un par de acciones de chocolatinas Elgorriaga ¿qué coño tienen mis acciones que ver con la deuda griega o la venta de chop suey en Shandong o en Xichuan?. Además, explíqueme usted una cosa para ver si yo soy capaz de entenderla. Si un tío vende sus acciones se dice que es que hay mucha venta porque anda la cosa chunga. Entonces si alguien compra lo que otro vende no estará tan chunga, vamos digo yo. Porque si uno vende y otro compra es lo mejor ¿no?. Si lo que necesitamos es consumo qué mayor consumo que uno compre y el otro venda. ¿No le parece?
¡Y a mi que me cuenta!
¿Cómo que a usted que le cuento?. No te digo aquí el Rubio de Quismondo. Que parece usted el picador El Pimpi. Viene a tocar las narices y luego dice que a usted qué le cuento.
Mire usted don Matías; yo esto de la Bolsa no lo entiendo. Lo de las bolsas de los supermercados que las retiran para no contaminar y luego te dan todo metido en pequeñas bolsas tampoco lo entiendo. Si hablamos del masculino de la bolsa; el bolso tampoco lo entiendo. ¡Ya me dirá usted qué llevan las mujeres en esos bolsos que pesan un quintal!. Y no le digo ya lo de esas otras bolsas o bolsos que ahora llevan los señores cruzados sobre el pecho y que han sustituido a las mariconeras y a las riñoneras. ¿Para qué carajo quiere la gente llevar esas bolsas de cartero aficionado?. Si ya no fuma nadie.
Pues será para llevar el teléfono móvil
Si, hombre. Y para el tablet; y para el portátil; y para el mando a distancia de la domótica de su casa; y…
Vale; vale. Que ya me voy. Y todo por haberse encontrado un periódico de esos de color calabaza.
Y dale con la calabaza. También podría decirse color puré de zanahoria ¿no?
Pues si. También es cierto.
Pues nada Rockefeller, que si le sobran un par de billetes de color lombarda los mete usted en la Caja de Ahorros del Mediterráneo. Así no tiene que preocuparse por si se lo cambian en la panadería o tiene que llevarlos a cambiar al banco…

Anuncios

Una respuesta a “BOLSAS, BOLSOS Y LA BOLSA

  1. Jose maria

    Le he puesto a Sefulix en el blog Pm para que les explique a D. Dimas y D. Matias que es esto de la Bolsa y como funciona. Y asi de paso me entero yo tambien.