DE NOMBRAMIENTOS, ÓRDENES Y COLLARES

Resulta que nos tiramos ocho años esperando el cambio de gobierno para que este país salga adelante y ¡zas!; la primera en la frente. Consejo de Ministros del penúltimo día del año. Nombramientos a porrillo. No digo yo que no sean necesarios todos estos nombramientos. Igual hasta son pocos. ¡Pero hombre!. Un poquito más de cuidado sí que tendrían que tener a la hora de los nombramientos. No sé…, un director general de corrección de gazapos; un subsecretario de echar un ojo a esto y aquello. Algo que diferencie a estos de los otros.
Resulta que en la referencia del Consejo de Ministros que tiene colgado el gobierno en el web de La Moncloa, dice: REAL DECRETO por el que se nombra Delegada del Gobierno para la Violencia de Género a Dª BLANCA HERNÁNDEZ OLIVER. ¿Cómo que para?. Será “contra” la violencia de género, vamos, digo yo… Porque no me imagino a doña Blanca Hernández Oliver organizando la carnicería de género desde su Delegación del Gobierno.
Sigue la referencia. REAL DECRETO por el que se concede la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a Dª LEIRE PAJÍN IRAOLA. ¡Vamoooooos!. Que hay que tener mala leche a la hora de entregar cruces y demás oropeles. ¿Cómo es que le dan a José Luis Rodríguez, el puma de León, el collarón de la Orden de Isabel la Católica, siendo del género machomán y a doña Leire, feminista del pro el de Carlos III. Claro, que igual cuando se lo cuente a sus nietas –ella jamás tendrá nietos del género masculino- se produzca la siguiente conversación:
Yaya, ¿qué Gran Cruz te dieron al salir de ministra?
Pues no sé. Era de una marca de coñac, pero no me acuerdo.
Un poquito de tiento es lo que me parece a mi que les falta a los redactores del Boletín Oficial del Estado. Por ello, no estaría de más, y dado el totum revolotum de nombramientos, haber pensado en una secretaría general, o una dirección general de correctores de estilo. Alguien como Amando de Miguel, o mejor aún Lucía Etxeberría, ahora que se ha retirado por lo de la piratería.
Yo, de habérseme consultado, a don José Luis de haberle tenido que premiar con un collar con nombre de reina hubiera elegido el de doña María de las Mercedes, como reconocimiento a los muchos favores concedidos a patronales, sindicatos y banca. Porque, ya es cachondeíto del fino, que se le premie con la Orden de la reina católica, conociendo el paño laico del personaje. Por la lealtad acrisolada, dice la leyenda que figura en la insignia de la Orden. Para mi que hay chufla pontevedresa en esta distinción. Claro, que igual la pagan a medias entre Chávez y el resto de cuates de ZP, porque no olvidemos que esta orden la instauró Fernando VII con el fin de “premiar la lealtad acrisolada a España y los méritos de ciudadanos españoles y extranjeros en bien de la Nación y muy especialmente en aquellos servicios excepcionales prestados en favor de la prosperidad de los territorios americanos y ultramarinos”. ¿Y hay alguien -se preguntarán ustedes- que merezca más esta condecoración que don José Luis, con lo que ha hecho él para que prosperen el gorila venezolano, don Pimpón Morales y el resto de la cuadrilla?. ¡Claro que no!. Tan solo me surge una duda: le darán una medalla o le darán dos. Con lo que fardararían sus hijas llevando el colgajillo con un imperdible pillao de la pechera…

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Una respuesta a “DE NOMBRAMIENTOS, ÓRDENES Y COLLARES

  1. Alegría

    Mejor va a ser “hacerse la loca” en este tama……porque TIENE BEMOLES lo de las condecoraciones…….., están comportándose tal cual los describió anoche Mota en su gala de fín de año, pero !ciudadín! que en cualquier momento puede surgir por generación expontánea el vengador de los “siete pecados provinciales” que van a ser muchos y con muchas varas…..¡que asco como empezamos!