EL CABALGATO DE LAS FEMINISTAS

Dice la prensa canalla que, en paralelo con la cabalgata de los Reyes Magos esta Navidad, las feministas –esa especie de machistas capados- van a organizar una cabalgata feminista para reivindicar “la superioridad de la mujer frente al hombre”. No es cosa nueva. Ya se celebró otra similar en Zaragoza el año pasado; lo que demuestra que la gilipollez no es patrimonio de Zaragoza ni de Aragón. En Madrid, a lo visto, estamos también perfectamente surtidos. Según la información de la prensa el problema radica en el machismo contrastado de Melchor, Gaspar y Baltasar. Este último, espero, será menos machista por el hecho de ser “afroamericano”, vulgo negro.
Espero que las feministas madrileñas irán un paso por delante de las aragonesas por aquello de ser capitalinas y, además de denunciar el machismo de los tres magos constituyan también un belén feminista donde la niña Jesusa, a la que llamarán Chus –o Chusa- formará un Misterio perfecto con el virgen Mariano (que será un asimilado, o sea un transexual) y Santa María José o Josefina hará de esposo del virginal travesti. El burro sí será, por el contrario, macho por lo peyorativo del término, mientras que el buey (ejemplo preclaro de animal feminista, sufrido y trabajador podrá permanecer en el belén puesto que está castrado y por lo tanto es feminista) será denominado bueya y puede, por tanto, figurar en la belena.
Los camellos serán camellas y los pajes… ¡ay!, pajas. El hombre que estaba haciendo gachas será sustituido por una feminista de armas tomar; lo mismo que el hombre que estaba haciendo botas. Claro que habrá que cambiar la letra del villancinco que decía que en el portal de Belén había un hombre haciendo botas, se le escapó la cuchilla y se cortó las pelotas. Aunque bien pensado, también podría figurar este artesano y tras el corte accidental, celebrar las feministas el castramiento como un triunfo de sus postulados. Todo sea por la superioridad de la mujer frente al hombre.
Se supone que el desfile de las feministas será cubierto –con perdón- por guardias féminas en lugar de aquellos sosias de Manolo guardia urbano. No estaría bien que uno de estos agentes, al paso de las feministas, les soltara aquello de “eso es cuerpo, y no el de bomberos”. Agresiones fascistas, machistas y contra la dignidad de la mujer, las justas. El alcalde ese día será sustituido por Ana Botella y las tradicionales carrozas de El Corte Inglés serán sustituidas por otras de la Raja Inglesa que es mucho más feminista y menos machista que su homónimo masculino. Menos mal que esto todavía no son los Estados Unidos de Norteamérica del Norte que si no cambiarían a la Mamá Noel, a Santa Claudia y a Santa Nicolasa dejando a los verdaderos al pie de los caballos.
Pues nada, que si esto llega a buen puerto y la cabalgata feminista cuaja habrá que ir haciendo un sitio pequeñito para las nuevas feministas que surgirán remedando el desfile del orgullo gay. Ya me imagino una carroza magenta tirada por dulces renas y una pancarta que diga aquello de “En el sexo; tú decides”. Lo único malo es que Juan Espino tendrá que retocar la estampa de la Anunciación Magenta y suprimir al calvo y al resto de varoniles ángeles y arcángeles por sílfides feminas transversales. Becerrix, la hermana Luisi y otras beldades fucsias entronizadas mientras que angelotas y serafinas chiflan sus trompas que, en esta ocasión más que nunca, serán de Falopio.
Le digo yo, don Dimas, que lo que no hace el vino…

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2 Respuestas a “EL CABALGATO DE LAS FEMINISTAS

  1. Jose Maria

    Estas son medio lelas (bueno no ellas si no los que se dejan engañar por estas farsantes), puesto que ellas seguro que chupan de la mamandurria de alguna Ong (como la de la Sra Valenciano).

  2. Venancio Buesa

    !Que se pongan todas en pelotas! !Y en pleno invierno!!Con un par…!