VADEMÉCUM DEL PARLAMENTARIO NÚBIL

En el acto de entrega de las credenciales, el Parlamento entrega a los nuevos diputados un manual; una especie de desasnador, donde se instruye a los toricantanos sobre sus obligaciones y sus derechos. No parece que el manual sea lo suficientemente claro puesto que, una vez tocado pelo, el diputado se entrega a toda suerte de escaqueos y bisnes cuando no a preparar su salida triunfal del Parlamento tras conseguir el jubileo de por vida.
El último caso, el de la ex diputada Cristina Almeida quien en su actividad laboral como abogada no había cotizado por el máximo –no por que nadie se lo impidiera ¿eh?, sino porque no le salió de los mismos- y, según fuentes del Congreso, solicitó acogerse al complemento porque superó los 11 años como diputada. La Presidencia de la Cámara accedió y se le ha concedido cuando se ha jubilado. Otro caso similar, el de Santiago Carrillo quien cobra un suplemento de 731 euros por haber sido antifranquista activo (se debe referir a lo de los dantes y los tomantes) desde siempre lo que “ha repercutido en que, en los casi 40 años de exilio, no haya podido cotizar a la Seguridad Social”. Ya lo ven…, una pena.
Hay algunos casos de diputados que acumulan a sus pensiones de jubilación percepciones por haber sido miembros de gobiernos autonómicos o miembros de parlamentos autonómicos. Esas percepciones son compatibles y se perciben en el momento de la jubilación. El Gobierno vasco lo tiene, con lo que la galerista magenta suma… y sigue, como el conejo de Duracell.
Pues bien, yo creo que el librito que se les da en las Cortes, cuando toman medidas de sus excelentísimos culos para adecuar el escaño al tamaño de sus popas, debe contener una explicación de todos estos momios: el i-pad, el i-phone, el cocherito leré, el bono-taxi por el morro, la línea ADSL, el plan de pensiones, el seguro de vida (como si no se la aseguraran ya ellos por libre…), las dietecillas, complementos y otras chuches pero yo creo que les hace falta un pequeño diccionario de términos que, más tarde que temprano, tendrán que aprender y escuchar.
Ya sé que esta es una idea buena para las fundaciones que tienen que lavar y planchar la pasta que reciben los partidos por los votos recibidos, pero que en la mayoría de los casos están enfrascadas en otras cosas menos mundanas y no pueden con ello. Por lo tanto, don Dimas y don Matías me anuncian, y así se lo hago saber, que van a proceder a redactar un pequeño vademecum –no se trata de un analgésico, Gorka, tranquilo- con el que poder pillar aquello que dicen los portavoces y los culiparlantes con mando en plaza. Va la primera entrega.

VADEMECUM DEL PARLAMENTARIO NÚBIL

Absentismo. Ausencia injustificada de los representantes en las sesiones. En la jerga amaneirada también puede decirse ausentismo. Algunos diputados justifican su ausencia por la resaca lógica tras una gran dosis de absenta, aunque esto no justifica que se le denomine absentismo.

Abstención. Decisión voluntaria de un diputado transversal cuando duda entre apoyar a los ultrasur o a los ultranorte del Parlamento. Ahora el trabajo será menor dado que se espera que su general secretario (nunca al contrario) levante uno, dos o tres muñones para ordenar el sentido de su voto. Un diputado, como Dios manda, solo se abstiene a la hora de votar, y nunca cuando se trata de presentar sus gastos o sus dietas.

Acta. Mi tesoooooro. Certificado en el que consta la elección del diputado como electo. Certificado que, asimismo, puede presentarse a la policía en las casas de putas o saunas cuando le pillan a uno celebrando, con su hijo, la llegada de las vacaciones parlamentarias.

Acuerdo. Decisión adoptada con respecto a un asunto. En anteriores legislaturas negocio que reporta pingües beneficios cuando se apoya al gobierno. En esta legislatura cotizan tan a la baja como la prima de riesgo.

Acumulación. Posibilidad de tramitar conjunta y simultáneamente un cúmulo de gilipolleces que, al presentarse frente a una mayoría absoluta retrata al proponente. Capacidad de algunso diputados y alguna diputada para acaparar cargos, sueldos, jubilaciones, etc.

Aforamiento. Prebenda de carácter mayor de la que gozan diputados y senadores. Aforamiento proviene de “A Forrarse” y sirve para guardarse las espaldas de la Sala de Pascual (¿o era Pascual Sala?) y de sus cuates.

Alusiones. Turno que puede conceder la presidencia en el seno de los debates cuando se realizan juicios de valor que afectan a un diputado o grupo. Ocurre que, generalmente, se confunde alusiones con alucinaciones por parte de algunas diputadas que ven campañas de prensa en su contra y otras paranoias, siempre ¡claro! que no se trate de Pedrojota y Federico.

Asignación económica. Retribución que perciben los diputados por el desempeño de su función. Existen otros sinónimos como meta, finalidad, objetivo, culminación, ilusión, ambición, fin, deseo, destino, etc.

Autogobierno. Facultad que tiene una comunidad para autogestionar sus competencias dentro de los límites marcados por el ordenamiento jurídico. Hay que hacer especial hincapié en que los nuevos diputados no confundan autogobierno con auto gobierno. El auto gobierno es el vehículo oficial al que tienen derecho y del que no se bajarán en los cuatro años en que les dure la mamandurria. Es complementario con el bono taxi y otras pequeñas bagatelas.

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Una respuesta a “VADEMÉCUM DEL PARLAMENTARIO NÚBIL

  1. Jose Maria

    D. Angel, deberia Ud buscar la definicion de por ejemplo:
    – Ley del embudo.
    – Primarias ante una buena comida, y se Diputada ADEDO
    – Ser Diputado sin presentarse a ninguna eleccion interna y presumir de ello.
    – Vivir toda la vida del cuento o bien sin bajarse del coche oficial en 30 años o sin dar clase otros tropecientos años o bien por liberado o bien por el morro.
    Etc, Etc, Etc.
    : por cierto creo que los diputados de a pie no tienen derecho a vehiculo oficial, si a taxis y demas gastos libres.