¿QUÉ HACER CON EL SENADO?

Los partidos políticos, aquellos que no tienen representación en el Senado, llevan en sus programas, además de otras fruslerías, la reforma de esta Cámara. Los que sí tienen representación no están de acuerdo pues les vienen muy bien para colocar a sus viejos dinosaurios y a aquellos jóvenes que ya han pasado la edad de presidir las juventudes de sus partidos. El caso es que, entre unos y otros, tratan de buscar un fundamento para dar salida a esta institución.
Yo creo que el Senado es una cámara muy simpática y útil. Está compuesta por más de doscientos senadores provinciales elegidos por los ciudadanos y el resto designados por los parlamentos autonómicos para dar salida a los excedentes de sus taifas. Los senadores crean empleo, de hecho mantienen con sus dietas a un buen puñado de restaurantes y tabernas próximos a la plaza de la Marina Española. Solamente por esto merece la pena seguir manteniéndolo como hasta ahora.

Los partidos que no han conseguido colocar senadores o que no tienen representación autonómica suficiente como para colocar a sus ancianos tienen que conformarse con Bruselas y poco más para aparcar a sus momias. De ahí su cabreo con el Senado. Y tienen razón. Por ello voy a proponer desde este blog una reforma para dar salida a todos: la creación de un Senado provincial.
El Senado provincial sería una especie de centro de día de la tercera edad donde los partidos, los que consigan representación y los que no la consigan, podrían llevar a los diputados que ya no ejercen su desinteresado magisterio, para pasar la mañana en compañía de otros colegas.
¿Se acuerda usted, don Felipe, cuando cantábamos la Internacional en Rodiezmo?
¡No me he de acordar, don Pío!, yo fui quien trajo a España la Internacional
Pero esto resultará caro, se preguntarán ustedes. Pues no; al contrario. Con esta medida se ahorra una pasta. Miren ustedes, en lugar de pagar miles de coches oficiales y sus correspondientes chóferes se compra un buen autobús; que sea cómodo y que tenga rampa de ascenso y descenso por la popa para las sillas de ruedas y con un solo conductor se puede hacer un par de rutas para recogerlos de sus casas. Se ahorra en dietas y con parte de ese dinero se les alimenta de un buen catering que sea limpito y aseado.
La Cámara Alta -el Senado nacional- quedaría para los políticos de caché. Aquellos que ya han cumplido treinta años sirviendo a la ciudadanía. Pío García Escudero, Rosa Díez, Felipillo, Arfonzo, don Manué… Éstos, eso sí, tendrían otro estatus. Dodotis con el escudo del Senado grabado; escaño reclinable para las siestas; muletas con claxon, como la del Rey; servicio de hidroterapia en la piscina del Senado; salas de reunión para continuar con sus business. También sería una cámara consultora para los diputados que sí ejercen y entre sus funciones estaría la de acompañar a los políticos en ejercicio durante las campañas electorales. El Senado podría acoger a los eurodiputados que cumplan más de una legislatura enseñando el pepino en Bruselas. Hay que tener en cuenta que en la Alsacia hace un frío de tres pares y la Democracia española no puede olvidar los sacrificios que estos prohombres y promujeres hacen por todos nosotros.
La apertura de la Sesión constitutiva no tendría que hacerla ya Su Majestad el Rey, al que habría que construir otro centro de día coherente con su alto estatus; no. La apertura de la Sesión constitutiva la realizarían Urdangarín, Pepiño Blanco y Pepe Bonus que son los únicos que crean empleo en este país. El nuestro es un país de gentes agradecidas y no puede permitirse que los políticos patrios, esos desinteresados hombres y mujeres que han dejado lo mejor de sus vidas, de forma desinteresada, en nuestro beneficio tengan que llegar al final de sus vidas empleados en cualquier churrería o alojados en la Posada del Peine como si fueran albañiles o ferroviarios; no. Los políticos españoles merecen un final cómodo y feliz y estar rodeados de nuestro cariño y nuestro agradecimiento. Como bien dice Rosa Díez la política hay que cambiarla desde dentro y –esto ya no lo dice- permanecer en ella el tiempo necesario hasta que llegue la jubilación y pueda disfrutarse de un relajado y cómodo retiro. Piénsenlo ustedes y verán como, además de ser agradecidos con los políticos, ahorramos una pasta.

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3 Respuestas a “¿QUÉ HACER CON EL SENADO?

  1. Jose Maria

    Hoy quiere felicitar a mi amigo Angel en el dia de su cumpleaños y decirle (y a todos los demas ex que seguimos en contacto) que el y los cientos de amigos que continuamos tratandonos y viendonos es lo mejor de mi paso por la galera magenta.

  2. Anda que… celebrar el cumpleaños sin parar de dar ideas a los tenedores del poder…