LA SINCERIDAD COTIZA A LA BAJA

Decía Jardiel, el gran dramaturgo madrileño que sentó a Eloisa bajo un almendro, que la sinceridad es el pasaporte de la mala educación. No solo es cierto que ser sincero se considere maleducado sino que, las más de las veces, provoca antipatía en los demás.
Le ha pasado a Alessio Rastani, el broker que ha ofrecido una rajada implacable a la BBC acerca de sus “sueños” con la recesión económica. La prensa, altavoz de conciencias, ha hecho suya la indignación de millones de ciudadanos que estamos hasta los mismos de ver cómo estos parásitos engordan con la succión de nuestra sangre. “Me voy a la cama cada noche soñando con otra recesión, con otro momento como este”. Pues muy bien, Alessio, a ver si hay suerte y te despiertas cuando yo diga y en las condiciones en que yo estoy pensando.
Pero resulta que, si pasamos por alto la boutade y seguimos leyendo e interpretando las palabras del imbécil este, resulta que no ha dicho sino lo que piensa mucha gente. ¿O acaso nos vamos a creer a estas alturas de la película que “querido Emilio” y al resto de los siete niños de Écija que gobiernan la banca mundial no están encantados con esta recesión?. “Nuestro trabajo es hacer dinero de esto”. Claro está que ese es su trabajo. El trabajo que muchos inversores –algunos de los cuales está ahora mesándose los cabellos con sus pérdidas- han encargado a estos brokers sin importarles cómo ni cuando ni, sobre todo, de qué manera iban a conseguirlo. Usted consígame una suculenta plusvalía a mis ahorros y lo demás no me lo cuente que altera mis principios morales y ciudadanos.
“No es el momento de confiar en que los gobiernos vayan a arreglar las cosas. Los gobiernos no gobiernan el mundo. Goldman Sachs gobierna el mundo”. Naturalmente que los gobiernos no gobiernan el mundo, Alessio. Los gobiernos no son, sino administradores de los Goldman Sachs, de los Greenspan, de los Bear Stearns, de los Lehman Brothers y de tantos y tantos bandoleros que, parapetados tras sus despachos de la city neoyorkina y otros centros de poder económico se dedican a mover su dinero ficticio y a aupar y derribar gobiernos con la misma facilidad y poco escrúpulo con que se miran cada mañana al espejo sin alumbre de su conciencia.
Parece mentira, Alessio, que siendo un broker tan preparado no entiendas que la sinceridad cotiza a la baja. Eres un gilipollas; sí, pero no por lo que has dicho, que todos lo barruntábamos; sino por la sinceridad de haberlo proclamado de una forma tan descarnada.

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Una respuesta a “LA SINCERIDAD COTIZA A LA BAJA

  1. Alegría

    Con su permiso lo llevo a mi muro, pues está usted ACERTADISIMO (como siempre, la verdad)…..