LA PENSIONARIA

Dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua que “chamar” es, entre chamarileros y gente inculta, cambiar, dar o tomar algo por otra cosa. Por tanto no sería descabellado pensar que “Chamosa” sería, pues, aquella mujer inculta que se dedica a cambiar algo (¿las reglas ortográficas?). ¡Bien por la RAE que limpia, fija y da esplendor!. ¿Es Chamosa culpable de haber accedido a un puesto que es más que evidente, desborda su capacidad intelectual?. No; la culpa es de Franco, puesto que siendo -como dice ser- una obrera no tuvo acceso a la cultura suficiente para el cargo que ocupa. Este Franco, con lo pequeñito que era y el juego que da. ¡Qué bárbaro!.
¿Es Zapatero, por tanto, culpable de haber elegido a una indigente intelectual para el cargo?; pues siguiendo la doctrina Pajín, tampoco. Ellos ponen a quienes les salen de los cojones, independientemente del género o génera del afortunado. Culpable es un sistema donde los ciudadanos no tenemos la posibilidad de elegir a nuestros representantes, sino a una lista consensuada por los aparatos de los partidos, elegida, nombre a nombre, y que está sujeta al pago de deudas adquiridas por trepadores sin escrúpulos, sin más criterio que ese “porque me sale de los cojones” de otra de las obreras de la factoría Zapatero.
Ayer mismo, Coordinadora Ciudadana, ponía el dedo en la llaga del verdadero problema de este país: la necesidad imperiosa de la modificación de la Ley Electoral que permita una verdadera representación de los elegidos, respecto del pueblo, y el control efectivo del ciudadano sobre sus representantes. Un cambio que impida que la diputada encargada de la negociación en materia de pensiones diga que no comprende el acuerdo que ella misma ha negociado; que el gobierno envíe a Bruselas un borrador que “solo contiene ejemplos” como respuesta a las exigencias de la UE en lugar de soluciones.
Un sistema que evite que, al igual que en la última legislatura Aznar y en la última (espero) de Zapatero, sean legislaturas puente entre uno y otro partido mientras el contrario espera, pacientemente, a heredar el poder de forma alternativa.
El que una bípeda con ínfulas de cuadrúpeda ocupe un cargo para el que no está capacitada no deja de ser, desgraciadamente, más que una anécdota que con Zapatero se repite continuamente. Pero la verdadera perversión del sistema está en que los distintos partidos transforman sus programas y los alteran sin tener que dar explicaciones a la ciudadanía; en que la Ley, generalmente, no es más que un hímen flexible fácilmente violable. Al menos Berlusconi -¡Forza Italia!- ofrece con luz y taquígrafos puestos de responsabilidad a aquellos tránsfugas que le apoyen en el Parlamento.
No; Isabel López i Chamosa no es culpable de su tozuda iletralidad; ni Zapatero lo es por encumbrar a estos zotes a la magistratura del Estado; responsable es un sistema que, mientras no consigamos cambiarlo, posibilita que el partido en el gobierno actúe como una colonia de lapas agarradas a la roca de la mamandurria hasta que finalice la legislatura; responsable es una oposición que espera pacientemente, mientras España se despeña cuesta abajo y sin freno, en la mayor ruina de nuestra historia; responsable es un sistema que permite que los partidos políticos blinden sus privilegios impidiendo el cambio de una Ley Electoral cada día más injusta y más adecuada a sus espurios intereses; responsable somos, en suma, los ciudadanos que mantenemos con nuestros votos este sistema de alternancia cayendo en la trampa de votar a unos o a otros en función de la necesidad de echar a uno de ellos o de impedir que acceda el otro.
La anécdota de la diputada insolvente no es más que eso; una anécdota que la prensa nos retrata cada día sin entrar a fondo en la verdadera y perversa trampa de los partidos políticos. La diputada sólo es culpable de “comunicarse” con los ciudadanos “desde su escaño” con el iPhone que el Congreso ha regalado a cada diputado. Es responsable del regodeo en su ignorancia y de que achaque su ignorancia a su condición de “obrera” y, finalmente, es responsable de desafiar a los ciudadanos que se crean más preparados que ella a que se presenten a las elecciones para el Congreso, en el que ella lleva colocada por su partido ya cuatro legislaturas. “Los ciudadanos nos ponen a cada uno en nuestros lugar”, dice la intelectual. No; Chamosa, los ciudadanos no te ponen en el lugar que te mereces porque no pueden hacerlo, ya se encarga tu partido y el resto en que esto no se pueda hacer. No es posible votar listas abiertas y al ciudadano no le está permitido pedir cuentas a su congresista. De ser posible, verías tú donde te encontrabas.
Mientras tanto, esta obrera con tratamiento de Señoría continúa jugando con el iPhone en el Congreso sabedora de que ya ha conseguido una jugosa pensión e ignora la que nos va a corresponder a los señoritos que trabajamos desde la tierna infancia. Chamosa es hoy, más que ayer, La Pensionaria.

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11 Respuestas a “LA PENSIONARIA

  1. La Aguela

    Dos cositas querido “ele”:
    1ª.- Gracias por poner en este blog, los que tu ya sabes mis pensamientos más testarudos.
    2ª.- Ya era hora, machote.
    ¿Ves la claridad de ideas que da el no tener “disciplina de partido” ?.
    Querido, la barrera siempre ha sido el mejor lugar para ver los toros, a pesar de no poder torear.

    YO SIEMPRE HE SIDO ANGEL SORIA y hoy un poco más si cabe.

  2. Y yo. Pero que conste que una reforma de la ley electoral, que evitara a señoras de este nivel, llegar a parlamentaria, sería negativo para el descacharre y el desternille general, que como se sabe es un bien público y de gran valor nutricional. ¿Dónde obtendriamos ratos como este? O como este:



  3. Yo estoy un poco con Ramón Angel. Creo que ese tipo de representantes han entrado a formar parte del Patrimonio Nacional. Los ciudadanos sabemos que el poder es de banqueros, empresarios ¿para qué podemos usar la “libertad” de elegir a alguien?. Para doparnos con políticos que den juego a la chanza y al desternille.

  4. alegría

    Menos coña compañeros. La verdad es que los beneficios de las “pensionarias” (y de los “pensionarios” por supuesto también) es simplemente un agravio comparativo. A ver por qué razón una de estas señorías tiene resuelta su jubilación con solo dos legislaturas mientras muchísimos pequeños empresarios autónomos, que han arriesgado incluso su patrimonio cuando las vacas pintan flacas, tiene que haber cotizado “por narices” durante 35 años para tener derecho al 100 % de la pensión que les corresponde por las aportaciones que (a veces con sacrificio) han realizado.

  5. Alegría cuando el vaso está a rebosar de impotencia frente a tanto absurdo (si dijera injusticia estaría admitiendo que la razón está presente en alguna medida), parece que sólo queda el sentido del humor mientras se produce el relevo. El pesimismo mayor viene cuando tenemos poca esperanza de que los que cojan la antorcha vayan a marcar algún hito especial. Pero sobre esto no hay ciencia exacta sólo una mera impresión.

  6. ¿cómo es posible Angel? Me acabo de hacer amiga tuya en fb

  7. Jose Maria

    Ramon Angel ?ya estas guiando el ave por ahi?

    Maleni a mi me ha pasado lo mismo ahora hay dos Angel Soria rodriguez en facebook,

  8. Es que ahora que ando en tratos con la Iglesia he pensado en hacerme uno y trino.

  9. Cachos la mar tanto mezclar churras con merinas. Si uno es creyente es creyente y no pasa nada. Si uno fué sacerdote, fué sacerdote. Si después se casó, se casó. No veo cuál es el problema.

    Si unos idealistas fueron de Upyd porque Upyd era un nuevo partido para idealistas. Si los idealistas se casaron con el ideal y con la verdad y eso les exigió dejar de profesar en Upyd, pues tampoco veo cuál sea el problema. Haya paz, concordia y buenos alimentos. De los votos correspondientes que se preocupen los ecónomos del correspondiente convento.