DIOS PROVEERÁ

Ayer, día 30 de noviembre, festividad del beato Alejandro Crow, presbítero y mártir. Humilde costurero que fue ordenado presbítero de la ciudad de York, en el condado de Yorkshire -que en inglés es redundancia, puesto que shire significa condado- se ha producido un acontecimiento planetario, que diría la intelectual Pajín. Otro santo, Mariano de Compostela, patrón de los mansos, ha declarado que “Dios proveerá”. Deseamos fervientemente que a este san Mariano, no le ocurra lo que al beato Alejandro Crow, que de humilde costurero, fue ascendido a presbítero y, por el hecho de serlo, se le condenó al patíbulo en tiempo de la reina Isabel I, la reina virgen de la Casa Tudor, hija que fue de Ana Bolena y del mata reinas inglés conocido como Enrique VIII.
Bienaventurados los mansos porque poseerán la tierra, dijo Jesús, y el santurrón compostelano ha debido adecuar la bienaventuranza tras conocer que la tierra es del viento y ha decidido, mansueto como es, heredar el gobierno de España. Si el Ejecutivo “no piensa hacer nada, ni convocar a los ciudadanos a las urnas, ni tomar decisiones, Dios proveerá“. Así pues los españoles estamos tranquilos sabiendo que la Providencia, proveerá.
San Mariano, apóstol mayor del padre Aznar, ya heredó la dirección del Partido Popular y, por tanto, es fiel seguidor de la Providencia. ¿Para qué va el a remangarse y ponerse a hacer oposición, si Dios proveerá?. Tiene razón, a fin de cuentas es costumbre española -véase el caso de san Isidro- esperar a que Dios Nuestro Señor nos envíe un par de ángeles que nos conduzcan la yunta de bueyes mientras nosotros rezamos o, ahora con el descredito creciente, nos dediquemos a otros asuntos mundanos. Dios proveerá.
Se queja amargamente el esteta magenta en su blog de que en Cataluña han vencido partidos corruptos y responsables de la situación de crisis económica y política, de partidos xenófobos y ultranacionalistas no menos corruptos, de putones verbeneros (sic) y vídeos zafios, de la frivolización más obscena en el discurso político, de la conversión de sinvergüenzas repelentes en líderes políticos populares, de aroma rancio a fascismo, de personajes ruines y zafios, del auge del putiferio (sic). Y tiene razón el esteta. Por una vez tiene razón, aunque no en el todo, si en parte. Porque, dice que contra esta especie de Jardín de las Delicias, de El Bosco, “allí ha habido una aldea de irreductibles asediados por las legiones del imperio”. Se refiere, evidentemente, a la legión magenta de los “centenares de afiliados y voluntarios de UPyD” -menos lobos, Gorriarán- que han hecho campaña “sin travestismo alguno”. Si por ausencia de travestismo, monseñor Gorriarán, se refiere usted a presentar como regenerador un partido como UPyD, y como transversal a lo que no es más que una marca blanca del PSOE, habrá que abundar, en san Mariano: Dios proveerá.
Y decía que tiene razón el esteta cuando manifiesta que el electorado ha elegido a estos mangutas en lugar de hacerlo con políticos serios, honestos, creíbles y preocupados por lo público. Pero lo que no analiza Gorriarán es la razón por la que el electorado ha dado la espalda a los políticos profesionales que, como él, han llevado a convertir lo que queda de España en un erial; no analiza el descrédito creciente entre los españoles por una clase política que circula por caminos distintos a los de los ciudadanos.
El presidente del Parlamento catalán, Ernest Benach, ha anunciado que abandona la política. Se supone que abandona también la oficina móvil que se instaló en su Audi-8 limousina que transformó gastando veinte mil euros de todos los españoles. Lo que no ha anunciado es si va a renunciar a los más de sesenta viajes que hizo al extranjero como President del Parlament. Lo que no ha anunciado es si va a renunciar a los ¡cien mil eurazos! mensuales que le corresponderán durante cuatro años y a su posterior pensión vitalicia. Yo, señor Gorriarán, si renuncio a mi puesto de trabajo, no tengo derecho ni al paro, como el resto del electorado que ponen la pasta para mantenerlos a ustedes a cuerpo de rey. Por eso, monseñor Gorriarán, dice san Mariano que Dios proveerá. Y no le falta razón, ¡como no sea la Providencia quien mantenga estas prebendas, ya me dirá usted quien lo ha de sostener!.
La culpa de que el electorado haya elegido putones verbeneros, golfos, sinvergüenzas y zafios es de ustedes, los políticos profesionales. No les vendría mal un poco de humildad y un mucho de autocrítica. Mientras tanto, Dios proveerá.

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5 Respuestas a “DIOS PROVEERÁ

  1. Jose Maria

    D. Angel, por eso los politicos son el segundo o tercer problema para los españoles (yo diria que el primero).
    Ah y que no vengan los de la galera magenta presumiendo que la Diputada (por cierto mentirosa, amenzadora e insultadora) es la segunda mejor valorada, porque ella tambien anda por el 3,5 al 4 con un rotundo suspenso.
    Habria que jubilarlos a todo (sin sueldo).

  2. Es increíble lo de Gorriarán. De día ejerce de cura (dando lecciones de moralidad) y de noche proxeneta (protegiendo y aupando a una del gremio).

  3. Por si el señor Gorriarán necesita epítetos para entender cualquier cosa yo se lo aclaro con lo que propone la wikipedia.

    “A los proxenetas se los conoce también como “rufianes”, “padrotes”, “chulos”, “cafishos”, “cafiolos”, y son los que se encargan de proveer servicios de protección a las mujeres que trabajan en la prostitución.”

  4. Señor Soria:
    puesto que toda entrada de menda en el blog de Gorriarán está censurada me va a permitir que me dirija a él desde éste espacio.

    Sr. Gorriarán yo también me voy a mover al nivel del sermón moralino de domingo por la mañana (lástima que las elecciones esas exposiciones universales de furcias-siempre y cuando la protegida no sea la elegida- se celebran en domingo profanando el día del Señor). Que digo que ¿cómo se llamaría en la ínsula Barataria proyectada por un esteta el ministro de cultura?. ¿Tal vez de escultura o de ex-cultura?. Es que ésta duda no me deja dormir pues me tiene usted tan condenada al purgatorio… Pero no se preocupe sr. Gorriarán que ya me voy poniendo los medios por si me toca al lado de un gestor de lujo, eso sí algo sinvergüenzón, como Laporta. Normalmente cuando me comparo con alguien superior a mí en algo no tengo por costumbre insultarle y denigrarle sin previamente haber notado esas virtudes que le han puesto en un determinado lugar. Esa parte del binomio suele ser importante, aunque usted la suela olvidar con frecuencia.
    Un saludo sr. Gorriarán y que el dios del insulto le guarde muchos años para seguir mandando almas pecadoras al purgatorio.

  5. Jose Maria

    Pues Maleni escribeselo en facebook que llega a muchos sitios.