Con un cocido por banda, viento en popa a toda vela…

UPyD es un fraudeY finalmente fue cierto que el 20-N se produjo un pucherazo. Si señores, un pucherazo de garbanzos con sus sacramentos y una extraordinaria y reconfortante sopa de fideos. Lo que nació para criticar el pucherazo añejo fue… otro pucherazo; aunque esta vez más relajado y vigorizador.
Carlos Estevez, mesonero mayor de la herejía, encontró un restaurante que nos diera cobijo al ingente número de comensales. Casi, casi, como para rellenar un par de mítines de la Cosa. José María, el responsable organizador, ecónomo sin par, nos arregló un precio cómodo y accesible, 35 euros. Menos de dos cuotas, ¡y además lo aprovechamos todos y no solo los tres comensales habituales y sus cuates!. ¡Claro, que al parecer, las cuotas son como la cosa de Jorge, que se estira y se encoge!. Más de dos y más de tres conozco que se han hecho objetores de conciencia en esto del pago. Fue un éxito y hay que agradecérselo a Carlos, a José María, a las dos Marías y a todos aquellos que lo hicieron posible. Ahí entran, -entramos-, los asistentes. Queda nombrado pues, nuestro Navegante como el economista Estrechuelo. No llega a Anchuelo, dado que es más enjuto, pero al menos no se le ocurren ideas peregrinas como intentar expedientar al presidente de la República de Irlanda por “poco entusiasmo económico”.
Fallaron los coros y danzas vascos. ¿Dónde se ha visto que se pueda interpretar el Sapo Cancionero sin guitarra?. Desde que Jorge Cafrune, ese barbudo gaucho, nacido en la finca “La Matilde”, El Sunchal. Perico del Carmen, provincia de Jujuy, en la República Argentina, se hizo acompañar del pequeño Marito, no se había esperado tanto una melodía. Claro es que vinieron sin guitarra y sin el pequeño Marito fucsia, que estaría intentando quitar las manchas de la camisa de cuadros de su mentor. Fue un pena no poder escuchar aquello de “Tenor de los charcos, grotesco trovero…” Nada. Nos quedamos sin canción. Tampoco acudió el Gaitero de Gijón. Cosas veredes, Sancho, que harán temblar las paredes. Ni Manolo el del bombo, a pesar de que estaba toda la comunidad murciana. Ni el Escribano Montesinos, un pájaro que habita en praderas y campos de golf de Segovia. Algunos otros, Síbila Cumana, quisieron acudir y así utilizaron recovecos y recomendaciones. No; fue la respuesta del Navegante. Ni Flores. Que apechuguen (perdón por señalar) con lo suyo y lo del pulpo Paul.
El caso es que vinieron gentes de Galicia, de Asturias, del País Vasco, de Navarra, de Aragón… ¡hasta de Baleares!. No había capital de provincia o comunidad autónoma que no tuviera representación. A fin de cuentas los expedientes han sido tantos que hay herejes para toda la Alianza de Civilizaciones.
Tras la comida y las correspondientes fotografías, se dio paso a la tertulia animada que invitaba al cambio de mesa para no perderse todas y cada una de las explicaciones pormenorizadas de los sumarios abiertos por Torquemada. Unos son okupas -provisionales, mientras no se confirme el desastre catalán-; los otros resentidos; unos más o menos extremistas de derecha, de centro o de izquierda, según la maña del insultador. Todos, finalmente, batasunos. Y cuatro gatos, mentirosos, canallesca deslealtad y en el colmo del paroxismo, poco entusiastas en el palmeo y las ofrendas a Porfía, que madre nuestra es. Nada nuevo; el pack completo de insultos de Ambiciones.
De postre un extraordinario flan, que lejos de temblar -¡insigne hereje!- se mostraba firme frente al patíbulo de la cucharilla de café y la ávida golosería de los Gargantúas insaciables. Café y una humilde pero vivificadora copita de aguardiente.
Frisaban las diez de la noche sobre el pantalán de los contenedores y ferrocarriles próximos a Entrevías, muy cerca de la Asamblea de Madrid, donde Esperanza por Dios sigue bailando cha-cha-cha en lugar de pagar nuestro cocido, cuando, decía,  el ejército de comensales abandonaba el campo de Agramante. Los murcianos enrollaron su pancarta cuidadosamente. Algún juego gozoso la espera en próximas jornadas. Y cada mochuelo a su olivo.
Finalmente, y ya en el calor del hogar, los gasificadores garbanzos comienzan a madurar. Tronaba sobre Madrid -y no sólo en el Bernabéu-. Este para el número uno; este para el dos y este otro para el tercero. Es poco edificante… bien los sé. ¡Pero daba un gustirrinín recordarlos a todos y cada uno de ellos!. Ya sabéis… viento en popa a toda vela.

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13 Respuestas a “Con un cocido por banda, viento en popa a toda vela…

  1. Jose Maria

    Angel, me estoy descogonando (con perdon) con el ultimo parrafo, y es que asi fue, menos mal que yo estaba solo en casa viendo el Madrid/Atletic que si no hubiese sido muy fuerte pero daba gusto eso de “este pa number one, esta pal number two o el number three”.
    Todavia estoy riendome.
    Ah y he enviado la factura a Doña Espe y si nos la paga, nos garbanzamos de nuevo en un pls pls, y esta vez 600 menos mal que en ese sitio nos confirmaron que pueden juntar 600 comensales.

  2. ¡Qué envidia! Y encima me habian reservado el asiento al lado de Maleni. Jodio curso ferroviario..

  3. alegría

    Don Angel: usted siempre genial……, me hace reir sin discreción. Fué un día inolvidable: gente estupenda de toda esta España, un cocido que me hizo saltarme la dieta a la torera, y mucha alegría (así les pese a algunos). Habrá que repetir .

  4. Como nos tiene acostumbrado, nuestro amigo Ángel, nos deleita con su fino y sabroso sentido del humor que tanto es de agradecer en estos tiempos que corren. Y que así continúe.

  5. En una cosa estoy de acuerdo con lo relatado por Don Ángel… mientras caminaba presuroso hacia mi casa , tras tantos y agradables momentos y mientras meditaba sobre lo acontecido y el devenir futuro… no paraba de repetirme a mí mismo cual conejo de Alicia… no llego, no llego

  6. ¡Qué gracia tiene D. Angel! lamenté mucho faltar a tal acontecimiento y compartir mesa y mantel con gente de tanta enjundia. Un abrazo a todos

  7. Diputadito

    Van a disculpar mi ausencia, señores, pero yo si hay boletus con crujiente de sushi al aroma de Sanghai como que no me animo. La próxima tengan la delicadeza de poner un menú especial; ya saben, los niños y los diputaus primero. Y hagan un hueco también a quines quieran pechugas con florete, pardiez-

  8. Sí que hay “recuerdos” que dan gusto sí. Debe ser eso del resentimiento.

  9. José Carlos

    Enhorabuena al autor, entre el premio nobel de literatura 2010 y usted, me quedo con usted, hacia mucho que no me reia tanto. Magnifico, digno de leer varias veces.jajaja

  10. Rocío Fondevila

    Genial, Ángel.
    Yo no tuve problemas de gases pero sí puedo decir que hasta pasadas varias horas no pude ingerir ni un vaso de agua.
    Un día muy agradable para recordar siempre. Para el próximo, seremos seiscientos, no cabe duda.

  11. Juan Fernando

    De todos es conocido que comer pan a la carta siempre ha sido de apesebrados, y de apesebrados como nosotros está el mundo lleno. El día que nos pongamos todos de acuerdo…

  12. Me alegra saber que el cocido fue perfecto. Y lamento mi ausencia de última hora.

    • Jose Maria

      Mikel, todos sabiamos que fue un motivo superior el que no te permitio ir a ultima hora, pero todos te echamos de menos y contamos contigo como si estuvieses.