LA DESVENTURADA HISTORIA DE EKATERINA, LA GATA CAMELLO

En la República de Tatarstán, distrito federal del Volga, Federación Rusa, que es lo hay que escribir en el sobre para que llegue el correo con exactitud, el nacer gato supone un peligro añadido. En la República de Tatarstán se puede nacer perro, caballo mongol, e incluso ñu, sin ningún tipo de peligro, pero si lo que te ha tocado es nacer gato, tienes un problema grave.

En la prisión de Kazán, capital de Tatarstán, un interno ha adiestrado a la gata Ekaterina para que salga a buscarle droga como si fuera una vulgar camella. Hasta aquí no existe mayor problema, pues en Tatarstán no existe una ley específica que impida a un gato ejercer de camello, pero lo que no podía imaginar la pobre Ekaterina es que la policía, que no es tonta, puestos en esa tesitura entrenó al perro Taras Bulba para impedirlo. Lex dura, dura lex.

La gata Ekaterina, propiedad de Vasily Chupitov, salió como cada tarde a por la dosis de su propietario pensando, seguramente, en el plato de cordilla con que iba a ser obsequiada a la vuelta al presidio. Pero, ¡ay!. Quien le dijera a Ekaterina que al girar la esquina de la torre de vigía norte, Taras Bulba, el perro policía del alcaide Brubakeirov, se la iba a merendar como si fuera una salchicha de Syuyumbeki.

La noticia la hemos conocido gracias a la glasnots tártara y a la portavoz del Servicio Penitenciario doña Inga Mazurenko que ha dado todas las claves de la arriesgada operación para capturar a Ekaterina. Al parecer, y según la investigación, el reo ideó un ingenioso plan para recibir droga en la prisión: amaestró a la gata que vivía en el penal y después se la hizo llegar a unos amigos fuera del recinto penitenciario. Estos harían pasar hambre a Ekaterina para que volviera a alimentarse a la prisión y allí recuperar la droga introducida en su collar.

Doña Inga no ha descartado que durante la investigación se abra una causa contra el recluso y sus cómplices por maltrato animal y haría bien doña Inga, porque una cosa es que los reclusos puedan amaestrar gorriones, como hizo Burt Lancaster en “El hombre de Alcatráz” y otra utilizar a los pobres gatos como camellos. Al paso, y solo por molestar, también debería doña Inga abrir una investigación sobre sus propios guardias, pues soltarle el perro a la gata Ekaterina, ni es propio de civilizados funcionarios, ni resulta una práctica deportiva como para estar orgullosos.

Esperamos que la desventurada gata Ekaterina haya podido subir a los cielos de los gatos desventurados donde habrá sido recibida con un platillo de leche y unas galletas. Mientras tanto, no estaría de más que doña Inga, su alcaide, y los guardias encargados del perro Taras Bulba se dediquen a investigar a los reclusos y se lo piensen antes de soltárselo a cualquier gato o persona que se acerque a los muros de la prisión.

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6 Respuestas a “LA DESVENTURADA HISTORIA DE EKATERINA, LA GATA CAMELLO

  1. Traído al caso de España tampoco me extrañaría que tenga trabajo un gato cuyos dueños hayan tenido que ir a chirona porque han delinquido para comer, a falta del mismo. ¿Se imaginan las cifras oficiales?. Aumenta el paro entre los ciudadanos pero ¡ATENCION! DISMINUYE ENTRE LOS GATOS CAMELLOS.

  2. Venancio Buesa

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    razón: Venancio

    saludos a todos

  3. Venancio, ¿los cerdos muertos, curados y en forma de pernil?. De ser así me ofrezco como afiliado a tu plataforma.

  4. Venancio Buesa

    Don Angel,

    pues mas o menos por ahí van los tiros. Pero, ¿que que pernil quiere que le cure a usted, ¿el derecho o el izquierdo? Le adivierto que se va usted a pasar colgado del tobillo unos cuantos meses.

    Ánimo y saludos

    Venancio

    • Pues yo duermo sobre el pernil izquierdo, como los buenos gorris de Jabugo. Así que, si le parece, le ofrezco ese pernil para ser colgado. Además la izquierda no la utilizo ni para apoyarme.

  5. Venancio Buesa

    Llegada la ocasión, así se hará. Y dentro de 20 meses, fiesta con queso y vino.

    mas saludos

    Venancio