LA BABA DEL CARACOL

Joyce Dunbar, en su libro “Software, la superbabosa” relata cómo la vida de la familia Potter cambia el día en que la señora Potter descubre un rastro de baba de caracol que atraviesa la sala de estar de la casa. Toda la familia busca al intruso, pero lo que no saben es que el rastro no ha sido dejado por un caracol, sino por una babosa -la babosa Software- que vive con una colonia de caracoles y cuyo refugio se halla bajo el piso de la casa. Software vive acomplejada, porque no tiene concha. De hecho, éste es el motivo por el que los caracoles desprecian a las babosas: un cuerpo sin concha les parece, en cierta manera, indecoroso.
Leo un mensaje de un querido lector de este blog que me facilita información y un par de dirección de un video y un post en el que que uno de los caracoles de la huerta murciana pone en su sitio a una veterana babosa que quería ser caracol (¡a la vejez viruelas!). Ocurre que, para el común de los mortales, es harto complicado distinguir un caracol de una babosa salvo, claro, por el chalecito que cubre la desnudez de su cuerpo. El caracol siempre tiene una sede donde refugiarse mientras que la babosa -pobre caracol homeless– ha de andar fingiendo un rastro de baba para ver si, metiendo gato por liebre, encuentra cobijo en la casa común del caracolamen.
Dice el gasterópodo murciano que debe resultar harto humillante ver cómo otros caracolillos y babosejas alcanzan su meta siguiendo el rastro brillante de la baba seca de sus predecesores gracias a la capacidad y dedicación que muestran, mientras que otras babosas no pueden conseguir su merecido cascarón pese a resultar un adulador impenitente. La verdad es que da gusto leer a la gente que sabe de lo que habla. Nada hay más aleccionador y gratificante que una persona ilustrada y conocedora de la materia objeto de su lección magistral. Como decíamos en la mili; la veteranía es un grado y en esto de la adulación no hay más que preguntar a los herejes murcianos por Manolo el del bombo.
El caso es que parece ser que en la granja de Pin y Pon se andan tirando los trastos a la cabeza quienes antes nos los tiraron a los que decidimos largarnos del engendro. A todo cerdo le llega su san Martín, dice el refrán y don Camilo José, el de los tres premios, no se cansaba de repetir “quien resiste gana”. Aquí yace mi mujer, fría como siempre, decía un epitafio que no necesitaba mayor explicación. Parece que en el caso que nos ocupa, tampoco se necesita de mucha literatura para su fácil comprensión.
En algunas especies de la fauna ibérica, que diría don Félix el de Poza de la Sal, tienen verdadero respeto por sus mayores y guardan como nadie los turnos en favor de los más fuertes o de quienes dirigen la manada. Los lobos, o los buitres son ejemplos palmarios de ello. Primero ataca a la presa quien está en lo más alto del vértice. A partir de ahí todas las fieras de la camada pueden picotear en lo que ha quedado del cuerpo inerte de su victima. Así en días pasados vimos cómo se abalanzaba sobre el viejo limaco el jefe de la manada con sus paracaidistas de subida y bajada, igual que los ascensores de Galerías Preciados, y cómo, con posterioridad, se abre la barra libre al resto de la manada.
Esto no ha hecho más que comenzar. Veremos verdaderos festines y oiremos cómo ahullarán (no es falta ortográfica, claro) lobos y lobas mientras los pequeños caracoles y babosas se mueven como los gusanos, alternando contracciones y elongaciones de su cuerpo siguiendo el rastro argentino de su baba. Yo, lo que es en cuestión de caracoles… ni con tomate.

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3 Respuestas a “LA BABA DEL CARACOL

  1. Mikel Buesa

    Oiga, Don Ángel, me da que esa babosa de la que habla es una que anda posando por ahí en minifalda yendo a los toros, como en la canción de Manolo Escobar. La cosa es que con tantas novedades ya no es lo que era. Y, para comprobarlo, no hay más que ver lo enrevasada que va su granja. Dicen que en el gallinero de Barcelona se le ha instalado un arribista -debe de ser babosa pero en macho- que entró allí con su permiso y acabó como los okupas. Y entretanto he leído que, en la capital del Reino, se presentan ante los medios de comunicación como un ejemplo de gestión. A lo mejor Zapatero le acaba dando el premio a la excelencia empresarial, como cuando a Vila Reyes, que era de la obra de san josémaría, como nuestra Aullón, le hicieron empresario del año y luego le metieron en la cárcel por estafador. Lo dicho, los estafadores parace que tienen la bencición del santo de Dios.

  2. Jose Maria

    O sea que el virrey de Murcia tambien sale ahora a la caza del “sejano” madrileño. Otro que tal baila, que nos cuenten nuestro amigos murcianos herejes que por aqui andan algunos hechos que dan la catadura de este caballero.
    Señor Virrey de Murcia, a Ud tambien le llegara su San Martin, como les ha llegado a los Virreys de Cataluña y de Madrid. No se crea que por salir ahora a la caza del sejano madrileño se librara. en ese txiringuito quitando la Santisima Trinidad no estan libres de San Martin nadie, nadie nadie.

  3. Pato Carlo

    Las primarias magentas son un magnífico ejemplo de igualdad y pluralismo, como puede atestiguar el parasubidista Nosecuantos; primero se le cruza la mismísima Obra, luego, como buen ferrolano, se va pero quedándose, posteriormente el responsable de gastos suntuarios, desorganización y programación para la obediencia debida, Martínez Tracatrá, le dedica una entrada y luego el que fuera parasubidista fracasado, el ciutadán Manolo, vuelve a dejarle un recado que Ballesta coloca en portada de la web de la plataforma personal.

    Y hablando de pimentoneros, ¿Herr Pimiento qué opina de esta relación de amor y lujuria frente al pa´arriba y el pa´donde caiga?