El Euskal Bitxoaundi Txapelbeltza. Un dinosaurio vasco

Para Rafa Brancas, con un abrazo

Repasando hoy facebook encuentro un mensaje de Rafa Brancas que se asombra del descubrimiento de un peaso hueso de dinosaurio en la provincia de Teruel. Como quiera que tanto don Dimas, como don Matías están ociosos los he puesto a trabajar en este asunto del que Rafa ha levantado, sin querer, la liebre. ¿Por qué todos los descubrimientos de animales antediluvianos se hacen en la península ibérica y no en Euskadi?. Este es su trabajo y las conclusiones a las que han llegado.
Después de que el pasado día 8 de septiembre haya sido descubierto en Cuenca el llamado “Cazador jorobado”, un dinosaurio con características similares al Velociraptor y del hallazgo en Teruel del fémur de dinosaurio más grande de Europa, el Partido Nacionalista Vasco ha puesto a trabajar a sus científicos para que aclaren el motivo por el que no aparecen este tipo de animales prehistóricos en la comunidad autónoma vasca.
Fuentes de la revista Science han señalado dos posibles motivos por los que no aparecen. El primero de ellos es que podría ser que algunos de estos animales prehistóricos hubieran mutado en Euskadi y se hubieran acomodado en el largo período que va desde la era Garaikoetxense hasta la última glaciación, ya en la era Ibarretxense. Pudiera ser, siempre según Science, que alguno de ellos se hubiera convertido en el Trincolópudus Euskal Parlamentariensis o en algún otro animal de corte menos agresivo y que, con el tiempo, hubiera mutado de ovíparo a mamífero. No es extraño, han señalado, que este tipo de bichos mame de las ubres siempre llenas de animales de otros territorios, como hace el cuco con sus nidos. Estos mamíferos se habrían alimentado de las ubres españolas realizando aproximaciones a nidos ajenos en comunidades cercanas. Estas paradas nupciales se conocen en los ambientes arqueológicos como “vacaciones fiscales”. Gracias a ellas muchos Trincolópudus mantuvieron su progenie y su estatus.
La segunda versión, quizás la menos conocida, es que los habitantes prehistóricos de la Comunidad Autónoma Vasca se comieran a los dinosaurios tras la ingesta de alubias rojas en las sociedades vascas. Puestos al habla con el presidente de la Asociación de Sociedades Gastronómicas del País Vasco ha declarado: Pues que va a pasar con los dinosaurios. Lo mismo que con los besugos; que nos los comimos y ya no quedan. No se pueden ustedes imaginar la de chuletas de dinosaurio que se servían en las sidrerías y sociedades en el terciario. A preguntas de Sciencie sobre lo que se habría hecho con los huesos que tampoco han aparecido, el portavoz de la Asociación ha declarado: ¡Que íbamos a haser! Utilisar el palo de la chuleta como sesta para jugar a sesta punta.
No obstante ello, no ha debido sentar muy bien en las filas nacionalistas el resultado final de estos estudios. No es normal, han declarado, que siendo nosotros descendientes de Adantxo eta Eba, cada vez que aparece un bicho o su esqueleto sean españoles y nunca vascos. Algún hecho diferenciador tendrían que tener y eso es lo que hay que estudiar. No si nos los hemos comido o han mutado.
Fuentes de la Euskal Herriko Universitatea han señalado a este respecto que ellos ya tienen muy adelantado un estudio profundo y exhaustivo denominado “La diferencia entre animales prehistóricos vascos y del resto de Estado Español” que está siendo objeto de estudio en distintas ikastolas del Bajo Deba. Estamos llevando a cabo una democratización de los resultados, votando lo que puede y no puede ser verdad y viendo la posibilidad de reclamar la zona norte de Algete, en Madrid, donde han aparecido restos del Euskal Bitxoaundi Txapelbeltza, un dinosaurio “la ostia de grande” que tiene como característica diferencial con el resto de los hallazgos del Estado un copete de plumas en forma de txapela negra. Una vez que este estudio esté votado entre los alumnos de las ikastolas y cuente con el visto bueno de la Dirección General de Ancestros e Historia Acomodaticia de Euskal Herría del Goierri podríamos acudir a distintos foros de especialistas en la materia para que sean contrastados con otros animales de procedencia vasca.

Anuncios

12 Respuestas a “El Euskal Bitxoaundi Txapelbeltza. Un dinosaurio vasco

  1. Mikel Buesa

    A mí, después de aquella declaración de Arzalluz, según la cual los vascos descendemos de los neandertales, ya no me sorprende nada.

  2. Jose Maria

    Mikel y no te olvides del ADN y de aquello de un hueso mass en la cabesa.
    Buen finde

  3. viejecita

    ¡Pero que malaidea tié usté, Don Angel!
    Y como disfruta una leyéndole.

  4. El culo. Lo de Arzalluz era el culo.

  5. La verdad es que la anécdota seminarista del culo es de alucine. Yo cuando la leí completa (la diferencia entre un culo vasco y uno castellano) contada por uno de los presentes, alucinaba.

    No sé si Al se refería a este tipo de cosas cuando hablaba de su alucine particular al oir en el hospital una conversación privada y sincera entre curas.

  6. Es lo que tenemos los de Pangea ….

  7. Si Bubo, en la intimidad gremial se sincera mucho la gente…sobre todo visitando a un colega ingresao en el hospi tras un buen ataque… ríete tu de los Soprano*…¡que risotadas!

    *Serie americana de mafiosos famosa.

  8. Ah, y gracioso el post, no les des ideas, que tras el movidón de Iruña veleia y la falsificación de las neoreliquias vascas estos se roban algun dinosaurio de Teruel y lo entierran por aquí, cerca del Guguenhein.

    http://www.elpais.com/articulo/cultura/Iruna/Veleia/abre/futuro/elpepucul/20100427elpepucul_12/Tes

  9. Caramba, Bubo, si tienes una versión genuina, cuenta.

  10. Necesitarán por lo menos otros cuatro años para el descubrimiento. De la pasta ni hablamos.
    http://plazamoyua.wordpress.com/2010/09/02/experiendizaje-y-otras-inmundicias/

  11. Rafa Brancas

    Juaaaa!!!! Que bueno Angel! Lo acabo de leer.
    Muchas gracias por darme un inesperado protagonismo en tu post. En realidad el protagonismo corresponde a mi difunto padre (perito de minas, joyero, amante de la paleontología y un personaje del Bilbao de la época): a principios de los años 70 circuló la noticia del hallazgo de oro en un río riojano. Acompañé a mi padre al barranco de Navalsaz en Enciso. Era pirita lo que relucía. Sin embargo, un pastor de cabras nos indicó que allí las únicas piedras raras eran las del ‘caballo de Santiago’. Como en un relato bíblico lanzó la honda y la piedra cayó al otro lado del barranco. Al acercarnos contemplamos decenas de huellas fósiles de dinosaurio. Durante varios veranos nos dedicamos a clasificarlas en un improvisado campamento, junto con Julio Martínez (paleoantropólogo) y el periodista Jorge Blashcke. Recuerdo con emoción, tras haber desmontado una buena capa de estratos de guijarros con un compresor neumático (alimentado por un grupo generador que costó dios y ayuda llevar hasta allí), y aprender a distinguir, en la soledad de la sierra, el sonido de la lastra de caliza del húmedo relleno…cómo apareció lentamente ante mis ojos la 3ª huella virgen de una serie de pisadas de Tyranosaurio (se podían apreciar fácilmente las escamas de aquel monstruo del Jurásico) y que hoy constituyen el centro de las visitas a la ‘ruta de los dinosaurios’ riojanos (bajo varios metros de tierra y cantos rodados aguardan la 4ª, 5ª, etc…pisadas, pero nadie se ha tomado la molestia de sacarlas a la luz).
    Por eso me impresionó la noticia del fémur de Riodeva.
    La verdad es que, coñas aparte, todos los yacimientos de huella ó fósiles de dinosaurios peninsulares pertenecen a zonas hoy muy despobladas de la meseta: Enciso (La Rioja), Soria, Teruel…que hace 80 millones de años debieron ser parajes lacustres, lo que permitió la fosilización.
    Un abrazo.
    Rafa

  12. Jose Maria

    Rafa, o sea que tu padre fue uno de los descubridores de las huellas de dinosaurios en La Rioja, pues ahora alli (tambien en Soria) hay toda una ruta de huellas y un turismo interesante.