Diálogo de pichones

Don Gorka Maneiro, es burukide de Batasuna, Aurrerapena eta Demokrazia, nombre vascuence con el que es conocido el partido de Rosa Díez en aquellas tierras de Aitor. El burukide Maneiro es el diputado unigénito de ese partido en el Parlamento Vasco y, resultó elegido para la Gloria. Pero es que ésta, como es cambiante y un poco puta, se echó en brazos de Patxi el chachi y Antoñito el fantástico, dejando al burukide con el carmín recién puesto y la flor de su secreto en stand bay ajada y al aroma del alcanfor que como todo el mundo sabe es un árbol aromático que lo mismo sirve para espantar la polilla, que como remedio contra la eyaculación precoz.

Jugando a separar colores podríamos decir que el color magenta, que no es puro como se sabe, sino la mezcla interesada del azul y el rojo ha resultado difuminado y descolorido, como era de prever, volviendo las aguas rojas y las azules a sus nidos al colgar, que decía Becquer.

Don Gorka Maneiro que soñó convertirse en burukide salomónico ensayaba la escena del sofá mientras populares y socialistas llevaban a efecto la danza de apareo del urogallo, recitando a don Juan: “No es cierto, paloma mía, que están respirando amor”. La pareja de enceladores son conocedores que Maneiro, en portugués, significa “manejable”, y a lo mejor, piensan, podemos traérnoslos a nuestro palomar. Y la paloma, que resultó ser un pichón, hinchando el buche, sale de una manera elegante haciendo chocar sus alas para llamar la atención de las dos zuritas con ese savoir faire que Dios le ha dado, ensayado tras duras jornadas frente al alumbre del espejo.

El burukide levanta la mano derecha y juntando los dedos índice y corazón se dispone a bendecir a los dos candidatos genuflexos bajo su majestad de pantocrator bizantino. Se dispone a elegir al primus inter pares y… ¡Oye Patria mi aflicción!, resulta que ya no hace falta su voto. Que el valor del voto del burukide es tan necesario y tan válido como quien lo detenta.

En un momento de duda, tan solo un segundo, el burukide levanta la vista del suelo y ensaya un suspiro de alivio. Administrar justicia, como decía Gracián, respecto de la verdad, es un sangrarse el corazón.

Y ¿a qué iba esto, don Matías?

Pues iba a que, según se cuenta por los mentideros euskaldunes, algunas criaturas -ya saben ustedes que no se puede decir niño o niña, sino criaturas- ora chisperos, ora manolas, proclaman sin rubor que en cuestión de beldad y arrobamiento don Gorka, como la Jacinta de Villatripa de Arriba, está sustituyendo, cuando no superando, a monsieur Madrazo en un secreto top ten del diputado golosón.

Oiga, don Matías ¿y eso no es cosa de La Noria?

Pues seguramente, sí. Pero como don Pepiño en Blanco se pasea por esos programas… pues ya va valiendo todo.

Y digo yo, don Dimas ¿usted cree que no podría darse un “Tamayazo”?

¿Y eso, que es lo que es?

Pues imagine usted que a uno de los partidos -nacionalista vasco, popular o socialista- se le ocurre ponerle un piso y un estanco en las Siete Calles a uno de los burukides de cualquiera de los partidos anteriores…

Entonces empatan, y Maneiro, como aquella Lila Kedrova, la novia de Anthony Quinn en Zorba el griego, se recompondrá el traje, pedirá un paño blanco para hacerse el velo y soñará de nuevo con la boda que no pudo ser.

Es que me las coge usted al vuelo, don Dimas. ¡Qué tío más listo es usted!.

¡Ya le digo, don Matías!… ya le digo.

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23 Respuestas a “Diálogo de pichones

  1. Jose Maria

    Voy a contar una pequeña anecdota de como esta el patio:
    Ayer, por motivos de trabajo estuve con un cliente que no veia hace casi un año y entre la conversacion va y me pregunta: oye tu que estabas en el partido de RD ?que pasa con esta Sra que he visto un reportaje de Telemadrid y escrito que es …….? Y yo aqui os podeis imaginar.
    Esto demuestra que lo mismo que el boca a boca tuvo importancia para que la Sra Diputada, el Sr parlamentario vasco y el Sr parlamentario europeo tuviesen su acta, lo mismo vale para que la ciudadania no les vote, por ejemplo ayer entre el que hablaba y su familia 5 votos menos para la galera, que los tuvierons en el 2008 y en las europeas.
    Es la ley del chirimiri.

  2. Jose Maria

    D. Angel no me habia fijado o sea:
    Batasuna, Aurrerapena eta Demokrazia.
    ?Entonces la Sra Diputada nos llamo batasunos por eso y no era un insulto?, sino algo relacionado a union.

  3. Pato Carlo

    Oda a la descarga de Benito

    Cuando la sangre fluye hacia un solo punto
    Cuando las costuras te aprietan hasta el extremo
    Cuando Internet se convierte en vía de escape
    Y el hereje, idiota, en pagador de culpas

    Cuando la Ballesta me deja impune
    Cuando el Cura me hace inmune
    Cuando el Rui, Señor, se siente indefenso
    Yo, ¡pobre de mí!, libero tensiones

    Langa de Duero, 15-5-2010.

    • Ángel Soria

      Y entonces, llegó el cucharazo ¿no?

      • Pato Carlo

        Llegó, querido Soria, y tiñó de poluto blanco las magentas paredes después de que chispeara antes del gran chaparrón.

  4. Jose Maria

    Pato Carlo, muy bueno, me recuerda a aquel otro caso del “cipote de Archidona” que con tanto humor contaba Camilo JOse Cela.

  5. Quizás convenga a los amables lectores de este blog que se les ilustre acerca del Cipote de Archidona, mentado por José María en alusión a la famosa intervención de Camilo José Cela en el caso. Los hechos ocurrieron del sigientes modo y cito:
    “Ocurrió en Archidona, provincia de Málaga, el 31 de Octubre de 1971. Era ya de noche y en el cine del pueblo una pareja de novios disfrutaban viendo juntos una película musical de moda en la época. No ha quedado constancia de los motivos que incitaron a la protagonista a hacer lo que hizo, pero se sospecha que quizá la música, o alguna escena o incluso el encanto del momento propiciaron que ella tomara aquella decisión. Más tarde declaró que no sabía cómo ni porqué. Quizá a su novio no le sorprendió tanto que la mano de ella hurgase en su cremallera aquella noche, quizá ya era un hábito que habían adquirido e incluso una costumbre. Don A.A.M. (aparece así en la sentencia) debía de ser consentidor y hasta generoso. No opuso el menor obstáculo cuando a ella se le ocurrió comenzar los toqueteos, se dejó hacer complacido, probablemente arrellanado en el asiento, que debía de ser cómodo. No previó las consecuencias que el laborioso ejercicio de su acompañante, P.B.A, podía tener. Todo parece indicar que la voluntad de ambos se hallaba exclusivamente centrada en el goce. No hay dudas al respecto; la ejecución de ella fue espléndida. Debemos reivindicar no obstante el celo apasionado y la vehemencia desprendida con que remató tan delicada tarea.”

    El asunto finalmente se desencadena, según relató Alfonso Canales en carta de Don Camilo, del siguiente modo:

    “El caso es que, en arribando al trance de la meneanza, vomitó por aquel caño tal cantidad de su hombría, y con tanta fuerza, que más parecía botella de champán, si no géiser de Islandia”.

    Lo que había ocurrido es sencillo, pues “El chaparrón seminal salpicó a los espectadores de la fila trasera e incluso a los de la posterior. Comenzaron los gritos de extrañeza, alguien encendió la luz, identificaron la naturaleza indudable de las manchas y se hizo el escándalo. La novia que enrojece al verse sorprendida in fraganti, el novio avergonzado que trata de ocultar sin conseguirlo el cuerpo del delito, un prestigioso industrial que se queja del espectáculo al ver que su terno recién estrenado ha sido víctima de la eyaculación, una señora de la alta sociedad archidonense que estalla en gritos de histeria tras descubrir gotas de semen en su cabello, y por todo el cine voces indignadas, insultos malsonantes, palabras de indecencia en las bocas de los afectados, preguntas sin respuesta y seguro que más de una sonrisa jocosa en labios comprensivos”.

    En el libro que publicó Don camilo años más tarde hay más detalles de la correspondencia que se estableció sobre el asunto, de los poemas que se escribieron y de otros detalles interesantes. Y también se incluye un plano a escala real, realizado por un hábil delineante, del famoso cipote. Publicado por Tusquets en La sonrrisa Vertical, al parecer aún está disponibel por 5,90 euros (http://www.casadellibro.com/libro-la-insolita-y-gloriosa-hazana-del-cipote-de-archidona-5-ed/460993/2900000461453)

  6. En ésta conversación no debo de entrar porque luego Cía me dice que soy como un hombre.

    No, no se rían. Que ocurrió un día de San Isidro.

    Pero te fastidias Cía que el gin tonic estaba bueno hasta sin limón.

    • Jose Maria

      Maleni, a mi el gin tonic me gusta con pepino en lugar de con limon.
      Y no hagas caso a Cia que es como una amatxu que esta pendiente de todo. Y entra en esta conversacion que seguro que nos reimos otro poco.

      • Aquí el que tendría que entrar sería el pobre Xabi al que le quisieron cargar la descarga. Menos mal que estos chicos de hoy en día las saben todas a nivel de ordenadores y el de las descargas auténticas tuvo que apechugar cuando fué descubierto. Sí que entre descarga y descarga el que mandaba emails desde el ordenador era él y no el pobre Xabi.

        Por cierto a Xabi Gorriarán le acusó en su blog (osea el que pagábamos todos) de ser un agente de Prisa o de Vocento.

        Si es que no ha hecho su agosto el pobre Xabi cuando decidió tomar parte de la galera. Primero le acusan de descargar fácilmente en la sede de Upyd y con el ordenador del partido y, a continuación, le acusan de descargar la pluma como agente de Prisa o de Vocento.

      • Se cree el ladrón que todos son de su misma condición….

      • Pato Carlo

        Maleni, ¿qué decía usted sobre las pechugas?

      • apechugar.

        (De pechuga).

        1. intr. Empujar o apretar con el pecho, acometer. U. t. c. prnl. y menos c. tr.

        2. intr. coloq. apechar. Debes apechugar con las consecuencias. U. t. c. prnl.

        3. prnl. apretujarse.

      • Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española @ 21 edición.

      • 22 edición

      • Y no me hagan ustedes entrar más al trapo que tengo un nombre muy a propósito para que Almudena Grandes me dedique un tango. No por favor, no tengo yo el humor para pijoprogresías bardemianas a éstas alturas.

  7. Jose Maria

    Maleni amiga, otros estamos pagados por Esperanza Aguirre y los del PP.
    Por cierto, yo ya he enviado mi numero de cuenta a la plaza del Sol por si es verdad y me pagan bien estos de Doña Espe que la vida esta muy achuchada y no todos tenemos nuestro partido para que nos paguen el piso, los gastos con la visa oro y demas historias, y se ademas cobramos del erario publico pues miel sobre hojuelas.
    ?a que no estaria mal verdad?

  8. Ángel Soria

    Muy bien traído el diccionario de la RAE. Es la única manera de no errar. Imaginad una pequeña diferencia: Tomadselo a pecho o tomadla de los pechos

    • Señor Soria cuidado con las vocales no le vaya a pasar usted como a Concha Piquer. Tras una entrevista en la que el entrevistador le ponía en un aprieto, el que transcribió, -que seguramente no tenía nada que ver con el que entrevistó-, confundió una vocal y el texto quedó tal que así:

      a tal pregunta la Piquer frunció el coño.

  9. Ángel Soria

    ¿Y cómo se dio cuenta en entrevistador?

    • No, por la edad que tenía la Piquer en el momento de la entrevista todo hace pensar, Angel, que era cosa del que transcribió la entrevista o del entrevistador en una errata típica. Y no me sigas tirando de la tecla que luego me gano fama y no hay peor fama que tenerla. Yo, discreta y humilde, que eso mola, que no hay alma de famoseo ni de folclorismo en mis genes.

  10. Jose Maria

    Eso es como aquello que dicen que dijo Camilo Jose Cela sobre que no es lo mismo “estar jodido que estar jodiendo” en relacion a no se que debate en el Senado.