Aquí y en Sevilla…

Avisado por el amigo José María, a través de Facebook, leo en El País de hoy, un clarificador artículo de don Joaquín Leguina, acerca de la división que el PSOE está proponiendo a la sociedad española como trampantojo frente al monumental fracaso económico de los distintos equipos de Zapatero y el resto de inanes que le acompañan en la tarea de gobierno. 

Honestidad y honradez son nuestras banderas (Tomás Gómez)

La resurrección de la Falange; la apertura de trincheras; la división maniquea entre españoles; el sectarismo militante; la aspiración de colocar a jueces amigos por encima del cumplimiento de la Ley; la negación de la Transición española; la interpretación falsa acerca de la Ley de Amnistía… son ejemplos palmarios de la deriva a que están llevando estos insensatos a los españoles solamente para tapar sus vergüenzas y sus demostradas incapacidades.

El mismo día en que Leguina relata, con una claridad envidiable, la estupidez de los dirigentes de su –todavía- partido, el secretario general del PSM-PSOE, Tomás Gómez, acusó al PP “de querer eliminar a todo el que no piensa igual, sin ningún respeto al que piensa diferente“. Pero es que en ese mismo acto, don José Blanco, ministro de Fomento y vicesecretario de Organización del PSOE remarca “nosotros siempre respetamos la libertad de expresión”.

Parece que tanto el Sr. Blanco, como el Sr. Gómez han olvidado que el 14 de diciembre de 2003 tres ilustres políticos catalanes, don Joan Saura i Laporta, don Pasqual Maragall i Mira (quien baila) y don Josep-Lluis Carod-Rovira, en representación de ICV-EUA, el PSC-CpC y ERC firmaron un acuerdo que vino en llamarse “Pacto del Tinell” y en cuyo anexo de Criterios sobre actuación política general recogía en sus párrafos primero y segundo: “Ningún acuerdo de gobernabilidad con el PP, ni en la Generalitat ni en el Estado” e “Igualmente estas fuerzas se comprometen a impedir la presencia del PP en el gobierno del Estado, y renuncian a establecer pactos de gobierno y pactos parlamentarios estables en las cámaras estatales”.

El Sr. Gómez, don Tomás, dice y no para, que “transparencia, limpieza, honestidad y honradez son nuestras banderas”.

El Sr. Gómez piensa que, dado que las acusaciones de fascismo, franquismo, falangismo y demás ismos los manejan los periféricos del poder (clan de la zeja, desenterradores sin fronteras y demás paniaguados de la órbita ZetaPeta), él va a perseguir a Aguirre con denuncias de corrupción. Claro que dice el refrán aquello de “dice la sartén al cazo…”. Porque don Tomás –en argentino sería presente de indicativo del verbo coger (tú tomás, vos tomás…) ha permitido continuar en su escaño y como miembro del PSOE a José Luis Pérez Ráez, ex alcalde de Leganés e imputado pendiente de que el TSJM determine si cometió prevaricación en 2007, sólo unos días antes de las elecciones municipales tras las que abandonó la Alcaldía. La Fiscalía de Madrid ha pedido al TSJM que inhabilite ocho años para ejercer un cargo público a Trinidad Rollán, «número dos» del partido y persona de confianza de Gómez en el PSOE; así como a la diputada Esperanza Rozas, ambas imputadas en el conocido como «caso Patrimonio Siglo XXI». Gómez, lejos de callar y mirar para otro lado, aplica la doctrina Pérez Rubalcaba (los españoles merecen un gobierno que no les mienta) y dice que no se plantea que Rollán deje el PSOE, ni va a destituirla de su cargo. Como quiera que el circo montado por el otrora alcalde sureño va más allá, en un “más difícil todavía” no sólo no ha «castigado» a ninguno de los miembros de sus filas imputados por la Justicia , sino que, además, los premia con mullidos sillones en Caja Madrid donde el “espejo de la honradez” aprovechó para introducir en la lista de los suyos a Trinidad Rollán, a Juan José Martín –alcalde de Pinto e imputado por prevaricación y cohecho– y a Dolores Agudo, expulsada de la Alcaldía de Velilla de San Antonio el pasado 2 de diciembre, tras una moción de censura promovida por dos concejales de IU, con los que Agudo gobernaba en coalición hasta el momento de su expulsión.

Y es que, había un segundo refrán que tampoco parece recordar don Tomas: “Aquí, y en Sevilla, el que pilla… pilla.

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3 Respuestas a “Aquí y en Sevilla…

  1. Me gustaría que leyeras al Leguina total en este asunto de “Enterrar a los muertos”. En su blog (http://www.joaquinleguina.es/muertos-y-sepultura) está el escrito original del cual se han eliminado algunas exageraciones, simplificaciones inadmisibles y los insultos rencorosos contra el juez Garzón. Entre la Redacción de El País y él mismo han conseguido que el artículo publicado en ese periódico quedara “decente” para ser leído sin escándalo. Espero que desde el aparato del PSOE le den una réplica argumentada (o no le hagan caso, para no liar más).
    Leguina es, sin duda, un político hábil y con indudables tablas, pero que no logra embaucar a quienes le conocimos muy bien en su salsa de aquel PSOE que ya no existe… Antes que contra Garzón, la emprendió sin compasión con el bueno de Gómez de Liaño, pero esa es otra história.

  2. Jose Maria

    Monsul, yo tambien le he afeado a Leguina, cuando todavia era diputado, el que mucho bla bla bla, sobre el estatuto catalan y luego votase como un borreguito. Pero ahora creo que si acierta y desde que se ha marchado (o le han marchado) pues suena como mas veraz todas las denuncias.

  3. Mikel Buesa

    No quisiera pasar por defensor a ultranza de Leguina, pero hay que reconocerle que su actuación en todo esto de Garzón está siendo impecable. Muestra que, entre los socialistas, como no podía ser menos, hay gente sensata. Y ejemplifica que, minoritariamente, alguna de esa gente está dispuesta a decir que no coincide con la línea política de su partido. Esto es, creo yo, algo valioso y valorable positivamente más allá de los errores del pasado.