Las nanas de la cebolla

¿Qué hace usted mirando al cielo, don Dimas?
Pues ya ve usted, don Matías, vigilando para que no me caiga un soldado encima.
¿Para que no le caiga un soldado? ¿Está usted bien… del todo?. Y cierre la boca, que van a pensar que es la entrada del parking del Azoguejo.
Pues claro que estoy bien. ¡No te digo lo que hay que oír!
Pues explíqueme usted lo del soldado que no le sigo.
¿No ha oído usted, que siempre está tan puesto, que la División Aerotransportada del Ejército está por Castilla y León de maniobras?
Pues no, don Dimas. No había oído nada. ¿Donde lo ha leído usted?
No, la verdad es que no lo dice la prensa, sino las lenguas de doble filo. Lo ha hecho correr uno de esos especialistas en política madrileña con barra libre en la sede central que es donde se guisa el arroz y se le mezcla el pollo.
¿En que sede? ¿Y de que paella me habla usted?
En la sede del partido con nombre de diputada. Naturalmente. ¿De qué otro partido va a tratarse?
¡Ah, claro!, ahora caigo.
Pues tenga usted cuidado, no vaya a ser que en lugar de caer usted lo que le caiga sea el paracaidista.
Ya se ha enterado, ¿eh?. ¡Como corren las noticias!
¿Y que le parece al aspirante su nueva condición de cuartelero raso?
Pues parece que está arrumbado y desganado. Como cuando te deja la novia tras haber pagado la letra del sofá y el último plazo del vespino, y te enteras de que ella está, mientras, en el aliviadero con un maromo de esos del gimnasio.
¡Hombre, don Dimas!, dicho así!, da hasta grima…
Y usted que lo diga, don Matías. Bueno, pero ¿es verdad o no, lo del paracaidista?
¿Cómo que si es verdad?. No es que vayan, además, a enviar al John Wayne de Boinas Verdes, no, es que el que van a enviar es un chusquero que le va a pasar de largo… y sin intermitencia. ¿Qué había pensado el aspirante, que iba a ser el nuevo Demetrio Madrid?
¡Hombre, don Dimas!. De Madrid sí que es. Pero Demetrio… Como no sea Demetrio de Falero.
¡Oiga, don Matías!, que lo de Falete lo dice usted ¿eh? Que no he sido yo quien lo ha dicho.
Tranquilo, don Dimas. No se me sulfure. Que además no es Falete, sino Falero. Demetrio de Falero era un político de la escuela peripatética ateniense, lo puede usted comprobar hasta en la Wikipedia, no crea usted que me lo invento yo.
Oiga, don Dimas ¿y no estará tan mustio por la cebolla?
¿Por la qué?
Por la cebolla. Lo que en castellano se llama ajo porro. Al parecer la ingesta de esta herbácea repite mucho, es difícil de disimular y no produce una satisfacción plena su rendimiento en la cocina.
Pero es muy beneficiosa para otras muchas cosas. Por ejemplo contra el reumatismo y el ácido úrico. Además de prevenir la osteoporosis.
Oiga, don Matías ¿Y a cuento de qué venía todo este rollo de la cebolla?
Pues eso es lo que yo digo. Que al final termina usted enrollándoseme y no sé si estoy hablando de militares, de curcubitáceas, o de ¡vaya usted a saber de qué terminamos hablando!.
Pues nada, don Matías, que esto tiene fecha de caducidad. Todo se verá.
Bueno, que así sea. Pero mientras tanto cierre usted la boca que parece el papamoscas.
¡Con Dios, don Dimas!
¡Que Él le acompañe, don Matías!

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

Pero, don Dimas, ¿qué me canta?, por Dios.
Las Nanas de la Cebolla. ¿No sabía usted que se celebran en estos días el centenario del nacimiento de Miguel Hernández y el sexagésimo octavo aniversario de su muerte.
¡Ah, claro!. Bueno; lo dicho.
Adiós, amigo. Hasta mañana.

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4 Respuestas a “Las nanas de la cebolla

  1. Alex Fuentetaja

    Pues que sepa usted don Dimas, que en Castilla y León, en particular en Segovia, tenemos muy buenas cebollas y un excelente aeródromo en Fuente Milanos. Por cierto el aeródromo de Fuente Milanos es famoso en todo el mundo por las corrientes aéreas que hay en la provincia, vienen de todas partes para practicar el vuelo sin motor. Lo bueno del vuelo sin motor es que no hace ruido, no te enteras de que tienes un avión encima de ti, hasta que no lo ves. Ese partido, con nombre de diputada, puede utilizar esta modalidad para lanzar paracaidistas en un lugar preciso, para que no se entere nadie hasta el último momento. Yo el único problema que veo, es que la provincia de Segovia está repleta de montes, pinos y cebollas, por lo cual el paracaidista en cuestión tendrá que entrenarse muy duro para evitar estos obstáculos segovianos, claro que de aquí a la próxima primavera, tiene tiempo de sobra para prepararse.

  2. Jose Maria

    D. Alex veo que todo lo bueno se pega, De pasar Ud buenos ratos con D. Angel ya le copias y con nota.
    Muy bueno lo de hoy, y sobre todo lo de montesde pinos, cebollas segovianas y demas.
    Pero los paracaidisas lo que tienen es que no respetan no montes ni pinares, ni campos de cebollas, ni siquiera quintas de reyes.
    Bon dia

  3. Alex Fuentetaja

    Muchas gracias por el cumplido, don José Maria, es un honor para mí que pienses que sea capaz de copiar al mismísimo don Ángel, y además con nota. Mi único mérito es de saber rodearme bien, de buenas personas, más interesantes, inteligentes y sabias que yo.

  4. Jose Maria

    D. Alex es don que citas de saber rodearse de gente sabia es un gran don, que por cierto no tiene la Sra con nombre de partido (leches o es al reves nunca recuerdo), que se termina rodeando de lo peor de cada casa, porque ella no puede aceptar tener gente a su alrrededor que la pueda llevar la contraria en un momento de terminado. Es que amigo mio la prepotencia esta muy de moda.

    Estaremos al tanto de los paracaidistas que puedan lanzarse en nuestra querida tierra, sobre montes, pinares, campos de cebollas o quintas.
    Un abrazo