Juana… ¿de Arco?

Ayer, llegó a Barcelona, felizmente libre Alicia Gámez, la cooperante catalana liberada por sus secuestradores y no de sus secuestradores. Sus declaraciones al llegar a España han sido que “hemos sido bien tratados” por los captores, “con respeto”, teniendo en cuenta “las limitaciones del desierto”. También explicó que sus compañeros, Albert Vilalta y Roque Pasqual “están bien”. Doña Alicia considera que sus compañeros detenidos contra su voluntad están bien pese a que uno de ellos, Albert Vilalta, resultó herido por disparos de sus captores.

Esto debe de ser lo que le han dicho a la cooperante que diga. Uno que hizo la mili durante dieciocho meses -que también pase las mías, no crean- y en esto del síndrome de Estocolmo, estoy puesto. Las sensaciones de haberlo pasado bien -en Mali y en la Mili- se produce pasado suficiente tiempo como para haberse quedado uno solo con las anécdotas olvidando, al realizar el correspondiente backup, las perrerías sufridas. Pero así, a bote pronto, te ponen la alcachofa al bajar del Myster y te preguntan por el beduino del pañuelo siroquero y te acuerdas de sus muertos desde la carta de ajuste hasta que sale el Rey despidiendo la emisión desde Prado del Rey, o desde donde coño se hagan ahora los telediarios.

Según el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el mensaje más repetido en los altares improvisados que los ciudadanos crearon en las estaciones de tren madrileñas tras los atentados del 11 de marzo del 2004 fueron llamamientos a la paz y a la construcción de otro mundo.

Lo normal, si es que en lo que queda de España, resultase normal cosa alguna, sería que los mensajes, de forma mayoritaria, reclamasen justicia; reclamasen el imperio de la Ley; reclamasen incluso, si se quiere, justa venganza por esta barbarie sin fundamento. Pero no. En España no se pide justicia por que en España la Justicia es un anhelo accesorio, nunca una petición prioritaria. La justicia para los españoles, como el valor de la mili, se nos supone. Ni más, ni menos. Los mensajes en Estados Unidos, tras el 11 de septiembre, eran mayoritariamente patrióticos. En lo que queda de España tampoco somos patriotas ni al estilo norteamericano ni al estilo de los países-de-nuestro-entorno-bla-bla-bla. Aquí lo del patriotismo suena a franquista y si dices que echas de menos la bandera en un congreso filo-sajaragüy pues te visten enseguida de Martín Villa inaugurando pantanos. Con la camisita azul mahón y su canesú. Con su chaquetilla blanca y su escudo del yugo y la flechas. Con su boina roja y el borlón ondulándose al paso alegre de la paz.

En este lugar de culto que antes limitaba al norte con los montes Pirineos y el Cantábrico se pueden observar monumentos y se puede pasear por calles muy correctas y que no molestan a ninguna de las Civilizaciones de la Alianza Zapatética. Se pueden contemplar los monumentos a José Rizal, a José Martí, al libertador Simón Bolivar y a cualquier bicho viviente que le haya dado matarile al imperio español y a su soldadesca. ¡Faltaría más!. ¿Saben cuántos monumentos similares hay en Inglaterra a quienes les dimos matarile en alguna de los heróicas ocasiones en que les mojamos la oreja? ¿Saben cuántos monumentos hay en Francia al General Castaños y al Empecinado? ¡Pues eso, ahí lo tienen!.

En este sitio tan guay te secuestran 101 días una banda de cabrones y al soltarles la panoja te largan con viento fresco, tras una dieta de calostros de chiva y alguna que otra cagalera que te ha menguado la mitad de la masa ósea. Te descerrajan tres tiros en donde caiga por intentar darte de naja y, cuando llegas al pénjamo lo primero que se te ocurre decir es que Mojamé te ha tratado con respeto y que, bien mirado, lo de llevar el burka, pues como que te quita el resol y te permite mirar el culito prieto del bollicao del quinto sin que se percate de tu lascivia.

Miren ustedes, mis queridos compañeros -no compatriotas que eso pone nerviosos a mis primos en Catalonia is not Spain y a los del Herri Tatachunda- cuando una llega después de 101 días en Morolandia lo primero que debe hacer es tomarse, por este orden: una ducha tonificante, un gin-tonic de Beefeater y un montado de jamón con su tocino y su poquita de grasa monoinsaturada, un Winston light haciendo volutas con el humo. Visitar en plan relax al señor Roca mientras lee la deliciosa novela de Kirmen Uribe “Bilbao-New York-Bilbao” que además de haber recibido el Premio Nacional de Narrativa es pariente de mi Eizaguirre y, muy posteriormente, declarar pensando en los compañeros que aún están trincados y decir aquello tan socorrido de “no puedo hacer ningún tipo de declaración que ponga en peligro las vidas de mis compañeros”. Así todos lo entendemos y nadie nos toma por gilís.

Eso y no tentar mucho la suerte, pues se corre el peligro de que aparezca doña Juana de Arco, en tránsito aéreo desde Tinduf hasta Mali, vía Estrasburgo, y transmutada en Juana la Loca, monte el número del entierro del hermoso Felipe en plan sardinera santurtziarra luciendo las pantorrillas por toda Burkina Faso. Que cosas peores (o no) se han visto por ahí.

Anuncios

5 Respuestas a “Juana… ¿de Arco?

  1. Alex Fuentetaja

    Fantástico como siempre, don Ángel.
    Un fuerte abrazo.
    Alex

  2. Jose Maria

    Extraordinario D. Angel. Ve Ud como no podemos pasar sin lo que yo llamo soriadroga.
    Y entrando en materia pues un 10. Estupendo lo de “lo que queda de España” y no menos lo de al llegar de un sitio como ese del secuestro hay que ir al baño, tomarse un gin tonic(en este caso en lugar de una rodaja del imon una rodaja de pepino), un bocata de jamon, un buen pitillo y yo añadiria un buen fornicio (por aquello de que el clerigo saudi dice que no puede haberderechos humanos porque lo piden los fornicadores, ateos y cristianos) y a vivir que son dos dias.
    Pero aqui somos directamente jilipuertas. Si hasta parece que hay intenciones de quitar de los cuarteles lo de “todo por la patria” y poner “todo por la democracia”
    Gracias D. Angel por no dejarnos sin nuestra racion de “soriadroga”

  3. Mikel Buesa

    Desde mi punto de vista lo peor del caso de esta catalana secuestrada por Al Qaeda en el Magreb Islámico no es su particular síndrome de Estocolmo o que, según los terroristas, se haya convertido al Islam (pongo la noticia a remojo y le doy poca credibilidad). Lo peor es que el Gobierno de Zapatero se ha pasado los últimos meses negociando con los terroristas de AQMI, dándoles así aliento político (en esto hay que reconocer que Z tiene una dilatada experiencia local), y también que ha pagado cinco millones de dólares por el caso (aunque parte de ellos se han quedado por el camino en manos de comisionistas de todos los pelajes, por lo que tendrá que segir pagando por el resto de los seguestrados).
    Esto de pagar rescates, además de inmoral, es políticamente rechazable, pues constituye la peor de las malas soluciones que siempre tienen los secuestros. Los estudios de los economistas acerca de esta cuestión muestran que los pagos son un poderoso incentivo para la industria del secuestro cuando está gestionada por organizaciones terroristas, de tal manera que por cada rescatado de hoy habrá 2,6 secuestrados mañana.
    Así que nuestro querido Gobierno, nuestro querido Zapatero (y le queremos porque nos lo pone siempre fácil para ejercer la crítica, que siempre es, con respecto a los gobernantes, mejor que la alabanza) ha hecho en este caso un pan como unas hostias. O sea, como siempre: metiendo la pata.

    • Ustedes dirán lo que quieran pero a mí Zapatero me parece el mago Merlín ¿de dónde saca dinero para tanto?. Deben de estar en el sótano de algún lugar próximo a la Moncloa dale que te pego a la maquina de hacer billetes. Y si aún sigue dando dinero o mejor si hay quien le toma por presidente y no por majadero será porque algún arte tiene el señor.

  4. viejecita

    Estupendo comentario este de hoy, Don Ángel. Para reírse a ratos, pero para que a una le entre la angustia y el ataque de pirrilera , con el análisis inmisericorde que hace de nuestra ñoñería colectiva.
    ¡Bravo!