Don Dimas economista

Pues yo creo don Matías, que es obligación de todos y cada uno de nosotros contribuir, dentro de lo que cabe, al buen gobierno del país.
Pues yo también lo creo, don Dimas, pero creo que es al gobierno a quien le corresponde, si es que no se encuentra capacitado para solucionar el entuerto en el que nos han metido, convocar nuevas elecciones o solicitar la ayuda de todos para reconducir la situación. Porque, vamos a ver, don Dimas ¿usted tiene alguna solución que no hayan expuesto ya el Sr. Presidente de la Comunidad de Castilla La Mancha?
Hombre, don Matías… uno, dentro de su modestia… en fin, ¿que quiere usted que le diga?…
Pues la verdad, hombre de Dios. La verdad. ¿Tiene usted alguna fórmula mágica de esas que doña Leire llama planetaria, o no?
Pues mire, don Matías. Sí. Ahora que usted me lo pide y, sin querer pecar de inmodesto sí que tengo una fórmula. Si usted tiene un minuto yo se la explico.
Vamos a ello; que esto promete. ¡Acelere, virtuoso!.
¿Ya está de coña?
No, hombre. No sea picajoso.
Pues verá. Usted sabe -no es un secreto para nadie- que uno de los problemas que acarrea este país es el enorme tamaño de la función pública. El enorme tamaño que la administración ha cogido, el número de funcionarios tan enorme debido a tener que multiplicar por diecisiete los parlamentos, las comunidades. La enorme cantidad de funcionarios que exigen las diputaciones provinciales y forales, etcétera.
Efectivamente. Siga, siga.
No se crean puestos de trabajo, las pensiones están más en el aire que nunca, los subsidiados por el paro superan los tres millones de personas, la afiliación a la seguridad social ha caído…
Pare, pare. Que parece la oración de Zapatero en Obamalandia. ¿Tiene una solución o no?
Desde luego, don Matías, es usted único para animar a la audiencia en sus planteamientos. Ya sigo. Pues resulta que creo tener la solución a todos estos problemas y que se resolverían con un poco más de liberalización del trabajo. Me explico: Usted sabe perfectamente que los funcionarios han tenido que hacer una oposición -una vez un funcionario, al preguntarle yo qué se necesitaba para estar, como él, sentado toda la mañana y cobrando me contestó: una suposición- y el resultado, una vez aprobado el examen, es el puesto fijo de por vida.
Efectivamente ¿y qué más?
Pues nada. Que lo que debería alentar el gobierno es que los funcionarios pudieran vender, traspasar o alquilar sus puestos al mejor postor.
¿Cómo…?
Si, hombre. Verá usted. Si el funcionario al llegar a los 60 años cobra 3000 euros al mes, pues puede alquilar el puesto por 1500 euros. El que lo alquila disfruta de un puesto en el que no va a sufrir vaivenes y le caen 1500 pavos todos los meses. El alquilador se retira con un momio mensual de 1500 pavos -además de lo que se ahorra en metro y autobuses para ir todos los días al Ministerio, los miles de cafelitos, quinielas, etc.- que para vivir es suficiente y, al paso, el gobierno se ahorra la pensión del funcionario pues con los 1500 va que chuta. ¿Que no quiere vivir a expensas de una cantidad fija al mes? Pues lo traspasa o lo vende y se lleva una pasta de tres pares. En cada una de las circunstancias el gobierno se ahorraría siempre la pensión.
Coño, don Dimas, que idea más buena. ¿Y los controladores aéreos? Don Dimas.
Bueno, don Matías, yo en finanzas extraordinarias no puedo meterme. Eso ya correspondería a alguien experto en ingeniería financiera y tal. Yo cuentas con tanta pasto no estoy acostumbrado a hacer.
Oiga, don Dimas, ¿Y esto se le ha ocurrido a usted solo?. ¿No lo ha puesto en conocimiento de ningún experto en economía?
Pues sí la verdad. No tenía intención de comunicárselo a nadie, pero al enterarme que el partidito ese que echa a sus afiliados ha pedido medidas extraordinarias para que los tartamudos puedan ser locutores de televisión y que los ciegos puedan ser profesores de autoescuela, pues también yo he puesto mi granito de arena y se lo he comunicado a un hombre bajito que estaba por allí con otro de mala pinta que gritaba e insultaba a todo bicho viviente.
¿Y qué le han dicho?
Pues que se lo tenían que comunicar a no sé qué señora que se llamaba igual que el partido; que una medida así lo tendrían que consultar. No sé que harán porque han dicho que eso significaría que lo estrechuelo sería para unos y lo anchuelo para otros.

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9 Respuestas a “Don Dimas economista

  1. Saludos en tu nuevo cubiculo.

  2. Alex Fuentetaja

    Muy bonito su nuevo Blog don Ángel. Me alegro de ser de los primeros en escribir en él. Excelente y brillante idea ha tenido usted con lo del alquiler del puesto de trabajo, la próxima vez que cene con ZP, le propondré para ser Ministro de economía. Un fuerte abrazo amigo.

  3. Angel,estas en forma,un abrazo amigo.PEPE

  4. Dios mío Álex…. no hagas esas cosas…. ZP de ministro de economía… estado de pánico nacional xD

    besotes D.Ángel 🙂

  5. Rascando, rascando….

    Uy perdón es para ver que monigote me ha tocado a mí.

  6. No es por ser picajosa, don Dimas pero lo del fucsia ¿va de coña?. A mí me gusta el gris que es el color que me permite mimetizar con la “gobernanza” de éste país.

  7. Jose Maria

    De momento solo para decir que aunque Ud se mude no te libraras de mi.
    Jose Maria

  8. Lo primero es darte la enhorabuena por este nuevo envoltorio de tu blog. Y después tendré que hablar de la propuesta de Don Dimas, que me parece un disparate muy propio del partido ese al que dice haberse dirigido. El alquiler de puestos de trabajo en las adpministraciones públicas no garantizaría para nada la idoneidad de los inquilinos para cumplir con la función pública. Incluso si se empleara otra técnica que garantiza mejor la eficiencia en la asignación de recursos, como es la subasta, tampoco se lograría esa idoneidad. Es evidente que el único método valido para seleccionar a los mejores es el de la oposición.
    Por tanto, tengamos cuidado con las ideas geniales, incluso si las proponen desde el partidito del diputadito, no vaya a ocurrir que acabemos estropeándolo todo.

  9. Venancio Buesa

    Yo vendo-subasto-alquilo mi puesto!!!!!

    Y regalo calculadora, dispensador de celo, librewtas varias y tijeras.

    Saludos

    Venancio