DÓNDE VAS, TRISTE DE TI…

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Don Mestrio Plutarco; historiador, biógrafo y ensayista griego (con perdón) dejó escrita una obra llamada Vidas paralelas que es una colección biográfica que contiene veintitrés pares de biografías. En cada par de ellas incluye la oposición de un personaje griego a otro romano, así como cuatro vidas desparejadas. Desconozco si don Mestrio miraba el televisor en su adosao de Queronea, ¡cosas más raras se han visto!, pero sí que resultó ser un visionario del mundillo rosa español. En España, en esa España que acude a funerales y bodas con la misma ilusión que van a un centro comercial o a un parque temático, se da mucho la endogamia. Los toreros se casan con las duquesas; los banderilleros con sus hijas y maletillas y aprendices de escuela taurómaca se casan con funcionarias de la Diputación Provincial de tal o cual provincia.
En esta España de funerales y bodas se ha producido esta semana –¡caray con los veinte enes!- un acontecimiento también paralelo que, si conseguimos sobrevivir a Terelu y su mamá, puede ser triple: el enchiqueramiento de la viuda de Paquirri, la muerte de la suegra del hijo de Paquirri y la declaración de odio eterno a su país de nacimiento del hijo de Paquirri y de la enchiquerada viuda de Paquirri. Nunca un torero, que murió tan joven, tuvo tiempo para tanto acontecimiento de su progenie.
Del funeral de la duquesa lo sabemos todo. Hasta que Pantoja ha mandado una corona dando el pésame. Sería el último encargo antes del paseíllo. ¡Quién mejor que ella para saber de pesares!
El señor duque consorte, ahora duque viudo, enhiesto y un poco afuerado del circulo del poder –que no del círculo de Podemos- lloroso y cariacontecido. ¿Dónde vas, Alfonso Díez? Las lágrimas de Alfonso son lágrimas de funcionario, lágrimas de pobre, lágrimas de hombre del pueblo. Los ricos también lloran, decían en aquel serial; no. Los ricos herederos (hijos, hijastros, nueras, nuerastras, ex todo, ex algo… No lloran; eso es de pobres. El mayor, ahora ya duque, bastante simple. Hay dos tipos de títulos en Segovia entre los mesoneros: o eres Duque o eres Cándido. Este se ha quedado en duque. El bancario, en cambio, parece Cándido. El leonino pelicano, ceja alta y enarcada de desprecio a todo lo que huela a clase media y el jinete cabreado que ahora -¡ah!, la biología-, quien convertir el caballo en caballito de agua con su sirena. A su lado la duquesita a la que gustaban los toreros de tarta de novios. No los toreros clásicos como el abuelo Ordoñez, sino los toreros de Vitorio&Luchino. Torero de diseño, Agua de rocío, Locura de azahar y Secreto de gardenia. Toreros flor de estufa.
Pantoja, mi gitana…., Como dice la Soleá escrita por don Dimas “Pantoja que se me antoja de toma pan y moja” no llora. Hace de tripas corazón y recuerda: Dientes, dientes. Pantoja haciendo el paseíllo sobre el albero de Alcalá de Guadaíra, la Alcalá de los panaderos, en medio de la Depresión del Guadalquivir. Esa depresión que ya nos ha cogido a todos y, además, con el paso cambiado. Pantoja ha sido encarcelada con una presa de confianza, para que vaya cogiendo el tranco a la trena. En el economato, una prima de Raquel Bollo, ex del Chiquetete, primos todos ellos como buenos gitanos que son, le pasará –previo pago, naturalmente- aquello que precise: pinzas de depilar, cuchillas de afeitar, piedras para el mechero, una lima… ¡Ay, Isabel, cuánto me cuesta verte entre rejas! No por ti, que ya sé que puedes con todo. Me cuesta verte por lo que dejas en casa. Imagina a esos dos churumbeles que se quedan sin tu amparo. ¡Madre del amor hermoso cómo va a estar el salón cuando vuelvas a casa!
Y mientras, la tercera pata del banco, rompe su luto para ir al concierto del niño Enrique. Isabel Preysler, más duquesa que la de Alba, con su mayordomo que le trae pirámides de bombones de oro en bandeja. Isabel que se estira aquella piel donde un día hubo un rostro y se lanza a bailar, (negro luto; luto negro) en la espesura de un bosque de adolescentes que cimbrean sus caderas al ritmo cadencioso de la voz de arena del infante Iglesias. ¿Habrá ido también la tenista?
Una miríada de viudas –Isabel; Tita; Pantoja…- cantan a tu paso ¿Dónde vas, Alfonso Díez? ¿Dónde vas, triste de ti? Ándate con ojo, Alfonso, que ayer tarde yo las vi…

UN REPASO ALEMÁN

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Otón I de Alemania, también conocido como Otón el Grande que en alemán se dice, Otto I, der Große y en gallego Otón de O Grove. El Otón, que era algo sordo de una gripe mal curada fue rey de Germania (936–973) y, en paralelo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (no románico ¿eh?, que eso lo fue nuestro Carlos I). El Otón era hijo de Enrique I el Pajarero y de Matilde de Ringelheim, heredera de una fábrica de timbres de Sajonia, donde las chuletas. Al Otón le pusieron el nombre del abuelo Otón, que también fue I, pero de Sajonia. El abuelo Otón se casó con Hedwige de Franconia, gallega, que es de donde le viene al Otón I, de Alemania, lo de O Grove. Como todos ustedes saben Franconia se llamó a El Ferrol que está también en Galicia aunque en el norte. Más concretamente en las comarcas del Eume y el Ortegal. Ahora, como ya no se llama del Caudillo nadie sabe ya por qué se le llamó Franconia.
Oiga usted, don Dimas…
Diga, diga
¿Por qué le decían El Pajarero al padre del Otón?
Unos dicen que por que recibió la noticia un día en que estaba a pájaros, ya sabe… con la liga, el cimbel y la chimbera. Estas cositas. Otros, por el contrario, dan una explicación pero que no merece ponerla aquí.
El nieto Otón era algo corto y medio lelo con las churris por lo que, El Pajarero tuvo que emigrar, con los fríos, hacia Inglaterra, donde quería buscarle novia al objeto de legitimar su trono por el sentimiento común sajón. El inglés, que era sajón –no de Sajonia, sino de sajar la cabeza a sus reinas- vio la ocasión de quitarse de en medio a las dos hermanas. Un par de callos que no había por donde cogerlas. La Edgitha y la Eddgiva, hijas del rey Athelstan y medio parientes del Oswaldo, que fue santo y mártir. El padre de las niñas, le hizo una oferta al Pajarero, te llevas las dos y un par de huesos del mártir como recuerdo. El chico se casó con la Edgitha y a la hermana la dieron (más que nada por callarla) Magdeburgo como morgengabe, que es una especie de dote pero en plan ahí te quedas.
Al Otón se le quedó pequeña la Germania y extendió sus fronteras hacia la península itálica donde sostuvo los derechos de Adelaida de Italia frente a Berengario II de Ivrea. La Adelaida que tenía también lo del Sacro, pero no el imperio, sino el hueso, de tanto bailar el hulahop, le vendió al Otón sus derechos a cambio de Badem-Badem donde quería poner un balneario para curarse lo del hueso. Otón aprovechó el ejército de su hijo mayor, el Liudolfo, que acababa de invadir Lombardía y se tuvo que marchar a escape del olor a coliflor cocida que había, perdió sus opciones porque el Otón se casó con la Adelaida. La muy golfa le empleó para echar al Berengario y luego quedarse Badem-Badem y la Italia entera; con su pasta, con sus tomates secos y sus pomodoros.
¿Y el hijo se conformó?
¡Qué va! Menudo era el Liudolfo… Se puso a pachas con su ¡cuañaaaaao!, al que llamaban Conrado el Rojo, porque estaba afiliado al Partido Comunista de Lombardía y se pusieron gallitos. Ahora que el muy cabrón del Otón, que era un manipulador, se alió con el duque de Baviera, el de los BMWs y les corrieron a capones por toda la Selva Negra.
Y de ahí al estrellato, claro.
Pues sí. Luego de eso puso una fábrica de ascensores a la que llamó Thysen en honor a su abuelo.
¿Su abuelo se llamaba Thyssen?
Pues no. Su abuelo se llamaba Matías y como Thyssen, en alemán, quiere decir “hijo de Matías” pues…
A ver si va a ser pariente suyo, don Matías.
No estaría mal.
Pues resulta que el nieto, el Heinrich Thyssen se piró a Hungría y contrajo matrimonio con margarita Bornemisza, hija del barón Gábor, el padre de Za Za Gabor, que se casó siete veces. A esto se le llama, en alemán, braguetazenchaft. El barón, como no tenía hijos, adoptó al yerno y le legó su título luego de recibir la aprobación del rey.
¿Y lo de Tita Cervera?
Eso fue un error. Él no hablaba bien español y, una tarde, estando en Mallorca, hacía una calor de aquí te espero.
¿Qué desea el señor barón?
Latita Cerveza, dijo. Y el criado, que era un poco teniente creyó que dijo a Tita Cervera. De ahí, de un equívoco, nació el Museo.
¿Y Berengario de Fiuli?
¡Huy! Ese fue hijo de Luis el Piadoso y fue rey una vez que murió Carlos III el Gordo
¿Pero Carlos III no fue el mejor alcalde de Madrid?
Ese no era gordo, hombre…
Déjelo, deje… Que me estoy haciendo un lío
Hay gente, desde luego, a la que no le entra la heráldica y la Historia.

HISTORIAS DEL ENAGUA’S CLUB. BOITE DE ALTERNE

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Arundina Trahsorras, alias la Peón, cerró una tarde el lupanar y decidió darle otro aire. Había visto, en una película norteamericana, una boite y no dudó en darle un aspecto más nuevo y europeo. La Arundina, después de muchas cábalas, decidió llamar al nuevo burdel Enagua’s Club, que era nombre autóctono sí, pero chic, y dedicarlo al top-less. El top-less, se dijo, no es más que un documental del Serengeti, pero con las chicas en 3D. A la Arundina le decían la Peón porque andaba de frente y comía de lado, como los peones del ajedrez. El top-less, se decía para animarse, es muy moderno y europeo; muy funcional y autonómico. Igual -¡quién sabe!- hasta tiene ayudas del PRODER.
El día que se inauguró el Enagua’s Club (léase clab) acudieron todas las autoridades provinciales: el presidente de la Diputación, el señor obispo, que portaba el báculo -aunque no se sabe con qué objetivo-, el señor Delegado del Gobierno y el alcalde. También asistieron todos los concejales con excepción de la Adela, que administraba los Asuntos Sociales, y que se negó a asistir, seguramente para evitar murmuraciones. No acudió el gobernador civil, al que dicen el Galletero y algunos no saben por qué. Las chicas del Enagua’s, sí; claro.
¿Y por qué, si puede saberse?
Pues porque es gay y hetero, o sea, bimenstrual.
Será bimensual…
Bueno, pues eso. ¡Quién soy yo para pedir a nadie explicación!
Ahí tiene usted razón. Siga, siga…
Cuando se fueron las autoridades y se terminaron el pulpo a feira y todos los canapés -incluidos los de foigrás- Reme, la Lapa, se sinceró con el resto de las chicas.
Lo que yo os diga. A mí esto de andar con las tetas al aire todo el día me parece que es rebajarnos. Me parece que es ponernos a la altura de la vacas del Fidel, el de la señá Edicta. Solo nos falta el cencerro y que nos saquen a pastar.
En eso tienes razón, dijo Paquita la Maraca, que hacía sonar sus pulseras de modo rítmico y metódico mientras trabajaba en mode manual. No es de buenas cristianas andar así, medio empelotadas, como si fuéramos chotas. Yo creo que deberíamos hacer huelga.
Del hambre, no ¿eh? Huelga del hambre, no. Dijo la Millana, alias Frontón que era una tragaldabas de tomo y, sobre todo, de lomo.
Tranquila hija. Tú siempre pensando en comer. Haremos huelga de tetas enfundadas.
Eso, eso… gritaron todas a coro. Que enseñe las tetas el presidente de la Caja de Ahorros, dijo la Baltasara, natural de Argamansilla de Alba, pueblo muy aparente que está bañado por el río Guadiana y cuyo término municipal linda con los de Tomelloso, Manzanares, La Solana, Ruidera –la de la laguna-, Alhambra y Alcázar de San Juan.
¿La del importante nudo ferroviario?
Pues sí señor. Esa misma.
Vaya, vaya con la Baltasara
La Arundina, que en esto era muy seria y muy formal, cerró inmediatamente la boite pues no le parecía decente poner Topp-Less en el neón y que luego las chicas atendieran con la pechuga invernada.
Da gusto con gente así de seria. ¿No le parece a usía?
En efecto, Martínez, dijo el gobernador civil a su secretario. Pero nosotros en esto no podemos actuar. La huelga es un derecho sacrosanto recogido por la Constitución y refrendado en el Senado por el senador Monago y el resto de padres de la Patria.
Claro, dijo Martínez, usted como cambia de gorra y se va a la acera de enfrente…
¿Cómo…?
No nada, dijo Martínez, recogiendo velas. Que usted, como siempre va paseando por la acera de Vicente.
¡Ah…!
Petronila, la Verduras, aprovechó la huelga para volver al pueblo y ponerse por su cuenta. Es lo que tiene la iniciativa privada, que cada uno quiere ser su propio jefe. La Petro, que tenía una tendencia muy marcada al agro, practicaba sus coitos y los arrumacos propios, anteriores y posteriores, en distintos surcos de una viña de rendimiento municipal que ahora estaba plena de frutos en sazón. A la Petronila lo mismo le daba un linio de solanáceas –o patatas- que otro de salsoláceas –remolachas- o crucíferas –nabos, con perdón, o rábanos-. La Petronila, a lo que se ve, nunca fue atacada por prejuicios lingüísticos u otros dengues indeterminados.
La Petronila, tenía un sueño secreto que, como era secreto, no lo había compartido nunca con sus compañeras del top-less. La Petronila soñaba con correr un año la vuelta ciclista a Francia enfundada en su maillot amarillo de lideresa del Tour.
Pues debería presentarse a la edición de este año, dijo Martínez al señor gobernador, parece que este año la prueba es más en línea; ya sabe usted, menos montañosa y sin etapas contra el reloj.
Pero es que ella, dijo el señor gobernador, no sabe montar en bicicleta y, según dicen en el Ministerio, es condición sine qua non para poderse inscribir. Ahí no podemos hacer nada, Martínez. Hay que aplicarla el reglamento.
Eso sí. Ya me parecía a mí…
La pobre Petronila, cuando fue a inscribirse al gobierno civil recibió, como una bofetada, la negativa de Martínez a inscribirla.
Solo es para ciclistas, señorita. Para ciclistas con licencia de la Federación Española de Ciclismo y usted, no la tiene. De conseguirla la adjunta con una póliza de sesenta céntimos y la deposita en el Registro de este Gobierno Civil. ¿Conforme?
La Petronila se marchó defraudada y cerró la empresa. Ahora, el que quiera fornicar entre repollos y berzas que se marche al Enagua’s y se lo exija a la Arundina.
La Petornila cerró la empresa y se marchó a Francia, donde tampoco la dejaron inscribirse pero, como las carreteras, al igual que en España –salvo en El Burgo de Osma que son de Juan José Lucas- las carreteras, decía, son de uso público recorrió, en menos de un año, las veinticuatro etapas sin sentarse en el sillín y, eso sí, con ruedines y el bidón del agua repleto de Cointreau.
Cuando volvió abrió, junto al Enagua’s Club (léase clab), un Hôtesse d’Amour, que es como una boite pero en plan francés. Una tarde, cuando Martínez, el asistente del gobernador, acudió a cumplir con su naturaleza…
¡Qué fino!,
Bah, favor que usted me hace…
La Petronila, decía, que fumaba cigarrillos-puros finos y en boquilla de nácar, le expiró todo el humo sobre la cara.
Mesié Magtiné, le dijo impostando un acento de Burdeos (ella decía Bogdó), y en plan macarrónico, allez-vous mettre la main sur la mère putain de biscuit (la Petronila, claro, no sabía traducir galletero y por eso dijo lo de biscuit)
El asistente del gobernador, frustrado, abandonó su puesto en el gobierno y, como quien no quiere la cosa, se apunto a la academia de ciclistas que Federico Martín Bahamontes, insigne ciclista conocido como el Águila de Toledo tenía en la ciudad Imperial.
Quién sabe, se dijo, igual vuelvo como ganador de un par de etapas y la Petro me vuelve a dejar entrar en su casa…

ALGO HUELE A PODRIDO (Y MUCHO) EN MADRID…

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Uno de los remoquetes más utilizados por la golfemia empresarial y política de este país es que ellos ocupaban tal o cual responsabilidad sin cobrar un duro. Que el cargo, más que cargo era carga, pues no estaba remunerado. Verdad o mentira, como dijo Campoamor, todo depende del color del cristal con que se mira. Y miren ustedes por donde es, precisamente ahí, en el color del cristal, donde está el quid de la cuestión. Porque estos pre-delincuentes –al final todos terminan cayendo- tienen recebados los comederos de periodistas, de políticos, de tertulianos y paniaguados de todo pelaje. A unos, como hacía Arturo, el camarero empresarial, regalando suscripciones a asociados y trabajadores a tutiplén, de periódicos leales con Razón o sin ella, periódicos que son el ABC de la decencia y la honradez, del populareo y de la economía. ¿Cuándo pensaban estos periódicos airear aquello que estaba pasando en la CEIM y de lo que eran absolutamente conocedores? Pues ha quedado clarísimo. Ahora que se han cancelado todas las suscripciones: la veda se ha abierto y cada día aparecen, en principio de forma disimulada y, dentro de poco, según se vayan conformando las candidaturas a la CEOE y a la propia CEIM, de forma más clara y contundente.
AvalMadrid, Madridexcelente, PublicaMadrid, TrincaMadrid… Pero también otras, más o menos oficiales: Centro Económico y Social, Cámara de Comercio, Cámara de Cuentas Fundaciones… una maraña; todo un entramado de aparcamientos de altos cargos, de colaboradores del partido, de la empresa pública o privada sin ningún tipo de remuneración aparente. ¿Está usted seguro? Naturalmente que no. En los consejos y en las direcciones de estas organizaciones, aparentemente no se cobra. Luego, claro, están las tarjetas black, las dietas, los gastos diversos, los kilometrajes y las pequeñas gabelas como el despachito para amasar relaciones comerciales de forma disimulada (le petit Nicolás es tan solo un ejemplo de precocidad), el teléfono móvil, el ordenador y las secretarias a full time.
He nombrado el Consejo Económico y Social como ejemplo palmario de momio. Arturo, Iranzo, sindicalistas millonarios, empleados de CEIM, y un largo etcétera componían sus juntas de asesores y directivas. La remuneración, aunque no se pueda llamar así, consistía en dietas por asistencia a las reuniones de las diversas comisiones. El resultado de este sistema de incentivos era fácilmente previsible: una inflación de reuniones inútiles y las que valían para algo eran, por ejemplo, para fijar el calendario laboral del año siguiente. ¡Tócate la mandarina, Marina!
El señor presidente de la Cosa de Madrid, don Ignacio González, salió él, muy pincho y pinturero, haciendo música con las pulseritas que le acompañan en su muñeca y luciendo su mechón blanco a lo Antoñete, declarando que “llegó el comandante y mando parar” y cerró, para ahorrar, algunas instituciones: el mencionado CES y Promomadrid. ¿Seguro, Nacho? Pues sí. Ahora bien, ¿quién era presidente de PromoMadrid? Pues era don Jesús Sainz. ¿Y quién es don Jesús Sáinz? Pues es un caballero que, a sus veintiséis años se montó en el coche oficial y, como le resultaba cómodo, sigue en él. Subdirector General de Inversiones Exteriores en el Ministerio de Comercio, Director de Cooperación Económica en el Instituto de Cooperación Iberoamericana, Consejero delegado en la Sociedad Estatal para la EXPO de Sevilla, presidente del Parque Isla Mágica, vicepresidente ejecutivo en el Parque Warner y experto en comercio exterior y en el asesoramiento y desarrollo de inversiones extranjeras en España (casi nada para la feria, que diría el tratante). Don Jesús, según cuenta la prensa, antes de quedarse sin la subvención encubierta de CEIM, fue hombre clave en el acercamiento a Madrid, del insigne empresario norteamericano Mr. Sands, aquel Mr. Marshall del ocio y el tiempo libre que iba a convertir Alcorcón –al decir de algunos con sus putas y sus mafiosos-, en Las Vergas, que no Las Vegas.
Después, una vez constituida una sociedad para fomentar la internacionalización de la economía regional de Madrid, (vuélvete a tocar la mandarina, Marina) presidió PromoMadrid. Entonces, se preguntará usted, ¿don Nacho le ha puesto en la calle? Nooooo, hombre, no. ¡Pues no hay que colocar gente ni nada…! A don Jesús le han colocado, como Secretario General, ahora en una nueva sociedad: el Círculo de Empresarios, una asociación no lucrativa. ¡Ya estamos…! Otro momio por el que no se cobra. Jejeje… ¡qué cachondos! A lo que se ve así es como ahora Nacho, cambiando la gorra al colega, la ha puesto de nuevo a currelar.
¿Quién forma parte del Círculo de Empresarios? Pues veamos: su presidenta es la ínclita Mónica de Oriol, sí, sí, esa que usted está pensando… También están Claudio Boada, Espinosa de los Monteros –el de la marca España-, un Foncillas, un López de Letona, un Ysasi-Ysasmendi, otro López de Letona, un Basagoiti, un Pascual Gómez-Cuétara –el desayuno integral; leche con galletas-, y el ex ministro Piqué. Vamos, un repoker de nombres del protofranquismo y el rajoyismo más cañí.
¿Qué ha cambiado con el cambio? Nada. ¿Qué va a cambiar con el recambio? Menos. A usted, mi querido amigo solo le queda un par de cosas por hacer: pagar más impuestos, porque estos individuos (a todos los tontos les da por lo mismo, salvo a Arturo) son de los que les da por tener hijos y, claro, no van a trabajar ellos que provienen de la pata derecha de Babieca. Hay que colocarlos en empresas estatales, autonómicas, municipales. Y ahí está la cuestión, su quid: municipar (que no municipalizar) las empresas. Les recuerdo que municipium, etimológicamente, deriva de amurallar (munire) y de eso se trata, de amurallar las empresas públicas y sus colonias las semipúblicas o privadas mantenidas con dinero (o acuerdos) públicos para blindar sus consejos con los coleguitas, con los chupatarteras o los municiados –beneficiados del amurallamiento- de los partidos.
¡Cuántas veces hemos escuchado a Mariano, o a sus voceros, Soraya, Esperanza por Dios y compañía, decir que una comunidad como la andaluza, la catalana o la vasca, gobernada desde la edad de piedra por el mismo partido, era un foco seguro de corrupción! ¿Cuántos años lleva gobernando el Partido Popular en Madrid…? De ahí, esos Gurtel, esas enredaderas y esas púnicas. ¿Cuántos años llevan ocultando, llevándose o descuidando la pasta los populares en Levante? De ahí los cotinos, los trajes, los bolsos y el aeropuerto del abuelo… Pero, siga usted votándolos y verá cuánto nos reímos. O, si no, vote usted a Pablemos; cambiaremos de tendero, pero no de ladrón.
Por cierto… y ya para terminar ¿A que no saben ustedes qué esposa de político denominado por Juan Espino como Pluma Blanca está de colaboradora, tras su paso por el abrevadero de Arturo, en el Círculo de Empresarios…? ¡Tengo un buen amigo, don Juan, del que no pongo apellido pero que él sabe muy bien a quién me refiero, que sigue el hombre, trabajando desde Internet para esta golfemia convirtiéndose así en colaborador necesario de estos golfos y yo, que también lo hice para la urraca magenta, me apeno de cómo le toman el pelo. En fin, en algún momento se dará cuenta.

LO DE LA ROSSETA, EL COMETA Y LAS PESETAS

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Estoy hasta los mismos de pagar una pasta para que unos gansos, sin lustre ni fundamento, se gasten mi dinero en echar cohetes al espacio, como si fuera una falla, y mandar chorradas a Marte o a Venus.
Estoy hasta los mismos de gentes que te están machacando, día a día, por el asunto del reciclaje como si uno fuera responsable de toda la mierda que aparece flotando en los arroyos. Ahora, la ESA -que ya es nombre para una Agencia Espacial- ha mandado una especie de archivador de chapa a un cometa y aquí paz y después gloria. Y lo han hecho, nada más y nada menos, que con un gasto de 1.400 millones de euros. Casi lo que han disimulado en Andalucía dando clases a difuntos. ¿Y qué hemos conseguido a cambio? Algunos dicen que el teflón, por poner un ejemplo. ¡Vaya!, para trincar un cáncer ya teníamos el tabaco, sin necesidad de ir a la Luna.
Esto es un negociete que se han buscado cuatro científicos de la Casta, que diría Pablemos, para vivir del momio. Miren ustedes lo del viaje a la Luna fue una filfa. Absolutamente falso. El viaje a la Luna, que lo sé de buena tinta, se rodó en Valdemoro, en la viña del Novillo, el de la tía Dorotea. ¡Lo que yo les diga! Si hasta los astronautas eran falsos. Armstrong, Aldrin y Collins… Pero vamos a ver. Neil Armstrong era hermano del ciclista Lance, Michael Collins era un líder revolucionario irlandés y ¿Aldrin…? Un tío que se llamaba Buzz, como si fuera un pedo tirado en silencio… ¿Quién carajo se llama Buzz?
¿Por qué creen ustedes que han cambiado la asignatura de Geografía e Historia por la de Conocimiento del Medio? Pues para que no nos enteremos de lo que hacen. Miren ustedes la geografía, como la conocíamos hasta ahora, pedía a gritos explicaciones que no nos querían dar ¿Y cómo nos lo han ocultado? Pues llamándolo Conocimiento del Medio. Los niños, que son más listas que nosotros lo llaman “Cono”. Pues bien, las preguntas, pese a ello, están ahí. ¿Por qué nos dicen que hay dos polos cuando en realidad son cuatro?
¿Eh?
¿Cómo que eh? Vamos a ver, hombre, si la Tierra es una bola redonda, algo así como una canica a lo bestia, tendrá dos polos (norte y sur) y otros dos laterales (este y oeste). Del mismo modo tendrá también dos ecuadores. El que va de este a oeste y el que va de norte a sur. Vamos, digo yo…
Hombre, dicho así.
¿Y cómo quiere usted que se lo diga? Explíqueme usted, que es tan crédulo con esta gente, qué otras cosas ha traído a la Humanidad la denominada carrera espacial…
Pues mire usted, no sé… el código de barras, las herramientas sin cable, el detector de humo, el velcro, el tubo de los dentífricos…
¡Ah!, pues entonces está muy justificado la de billones y billones de euros que llevamos gastados hasta ahora. ¿Qué iba a hacer yo, ahora que usted lo dice, sin un código de barras? Ahora, que ya tenemos código de barras, existen mucha menos hambrunas, el aire que respiramos es mejor y hay menos chorizos en los Parlamentos.
Oiga, eso es demagogia
Pues sí, y lo suyo gilipollez, no te digo… Vamos, gastar la pasta que han gastado para meter veinticinco gramos de pasta de dientes en un tubo en el que, hace la tira de años ya, lo usaba La Lechera para la leche condensada.
Nos la han vuelto a clavar hasta el fondo. Y ahora, va y dice la NASA, que la ESA está revelando imágenes comprometedoras. Y tanto… Luego, cuando les pillemos el truco dirán que esas imágenes no eran las reales, sino las que mandó Europa a los periódicos. ¡No tienen jeta! Ahora, eso sí, dicen que España ha colaborado de un modo acojonante en el artefacto. Tengan en cuenta que, según dice don Francisco Peran, baranda de la cosa de carga útil y sistemas de abordo, han desarrollado sistemas para “acertar” con el cometa. Esto de acertar es de lo más científico. Dice que meter el cacharro en la piedra era mucho, pero mucho más difícil que las misiones del Voyager. ¡Vamos, dónde va a parar!
España es, también, responsable de los paneles solares de Rosetta y el sistema de comunicación remoto. De esto sabemos mucho en España, claro; nos pasamos el día resintonizando la tele para ver Gran Hermano y otros programas punteros de la “curtura nasioná”. Menos mal, eso sí, que CASA, nuestra gran empresa de aviación, es responsable de la antena. Ya tenemos, pues, asegurado trabajo para todos los antenistas durante los próximos veinte años. ¡Manolo!, dale a la derecha. A esa derecha, no; hombre. A la otra. Eso es. Menos, menos… Ahí. Niquelao, no lo muevas más. Atornilla y déjalo así. ¡Y deja el wasap coño, que entre fumar y el telefonillo se te va la mañana!
Pero eso sí, lo que más me ha alucinado –no alunizado, señora del Tiempo- es lo de SENER. Esta empresa, ha llevado a cabo unos equipos que, con unas lamas, que se mueven abriéndose y cerrándose u orientándose, según haga falta una cosa u otra, tapa el sol para que no deslumbre a la sonda. Dice el periodista que es una especie de ventanas venecianas. Claro, pienso yo, con una persiana verde de lamas y una cuerda de pita que la sube o la baja ¿verdad? Vamos como el balcón de mi abuela.
Es que esto de la investigación, el desarrollo y la innovación vamos a partir la pana. Lo que no entiendo es cómo el Arturo, el camarero de CEIM, ha cerrado el departamento de I+D+i y ha puesto a los empleados en la calle. Con lo que él ha hecho siempre por España…

DE MOTES, APODOS, REMOQUETES Y ALIAS

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En el planeta Venus y en el municipio montenegrino de Cetinje –quizás sea en Plav, o en Danilovgrad, vaya usted a saber- el albor de la aurora se produce inmediatamente después del ocaso. En Júpiter y en la región autónoma de Gagauzia, en Georgia, lo hace a media tarde, una vez que los cosacos -esos zascandiles que se pasan el día subiendo y bajando al caballo y bailando Kazachok- se toman un bocadillo de pan de hogaza ácimo con torrezno de yak ablandado por el roce de la silla del caballo.
Menuda dentadura tendrán los georgianos, ¿verdad?
Y bigote. ¡Menudo bigote gastan los georgianos! Ahí tiene usted a Stalin, que nació en Gori, Georgia
¿Ha dicho usted Gorri?
Bueno, más o menos…
A don Genaro Cárcaba le decían Salazón porque le olían los pies como al Tufi a anchoas en salmuera. A anchoas en salmuera con una alcaparra en medio. A don Enarino Cotillas, de Villamuerta, provincia de Huesca, le dicen Aeroplano, porque una tarde, para ir al bar, se echó laca en lugar de desodorante en el sobaco. ¡Dios, que rigidez tuvo durante una semana…! Parecía un stuka.
En la umbría prosperan y crecen, como Dios manda, la madreselva, esa enredadera que llena de arañas las fachadas, la adelfa de varios colores y el amarillo jazmín de inverno. En la solana, por el contrario, crecen a modo el geranio erecto –no el de gitanilla, que dura menos-, el cactus y el cardo borriquero. El sol, a lo que se ve con las plantas y las señoras en la playa, acartona la carne y seca la cara dejándolas como un torrezno seco y revenido. Las señoras que toman el sol en invierno y la sombra en verano, en cambio, ven crecer sus arrobas con generosidad y aplicación.
Oiga usted, ¿no cree que este comentario, además de asaz machista es desconsiderado en exceso con las señoras y aún con las señoritas?
Pues sí; con toda seguridad. Pero las leyes de la Física son así; no entienden de retóricas ni mariconadas por el estilo.
A don Herófilo Cusca le decían Embutido…
¿Y eso?
Es que era diputado a Cortes por el Tercio de Familia
¡Ah, claro! Si es así, ya se entiende.
Doña Consuelo de los Mozos, alias Oui, era aficionada al idioma francés. A doña Consuelo de los Mozos sus admiradores la decían Il vous veut retozer avec moi?, o Il vous veut refociler avec moi? Y ella, que era de un francés fácil y rápido decía Oui poniendo los labios como un Donuts. De ahí su apodo.
Oiga usted ¿y retozaba y refocilaba con todo el que se lo decía?
Pues claro, ¡oiga usted, que doña Consuelo era mujer de palabra! ¿Qué se habrá usted creído?
No, no… Si a mí me parecía toda una dama
Pues eso
A don Aspreniol San Miguel, natural del Poyales del Hoyo, en la provincia de Ávila le decían Bicicleta. Don Aspreniol tenía –más bien sufría- una almorrana montaraz y picajosa. Una almorrana que, de tanto andar en bici, se le puso brillante y refulgente como una luz de pare. Se conoce que se le fue bruñendo con el roce. Cuando paseaba desnudo por su casa, por las ventanas, se le veía la luz roja que emitía el culo.
Pues ya atinó el del mote ¿verdad?
Es que la gente es muy así por estos pagos.
Doña Santa Cruz de los Sagrados Estigmas de Jesús, alias Tomasa, se metió monja por un desengaño.
¿Qué me dice…?
Lo que usted oye. Un ganso de su pueblo, el Exodisto, un mecánico de tractores que tenía mucha labia, la llevó hasta el puente y, al llegar al restaño del río, comenzó a recitar aquello del que se la llevó al río creyendo que era mozuela. Al llegar a lo de los ramos de jacintos intentó meterla mano en sus pechos dormidos. El bofetón que se llevó el Exodisto es de los que no entran tres en docena. Ahora, claro, ya no le dicen Exodisto. Ahora le llaman El Ladeao, porque aún no ha podido volver la cara.
Joe, con la hermana Tomasa.
La masa coral del barrio de Chueca, en Madrid, ha presentado, en el Día del Orgullo Gay, su repertorio más celebrado. Quisiera ser tan alta como la luna; Al pasar por el cuartel: Donde vas, Alfonso XII y otras. La masa coral del Barrio de Chueca solo tiene voces masculinas. ¡Vaya usted a saber por qué?
Al Porcario Mascareñas, en lugar de tomarla con él por su nombre, le llamaban Tirso de Molina, porque un día se compró unos zapatos de color verde. Y al Merejo Santos, el de la tía Orosia, de Fuentepelayo, Segovia, le decían Trasunto…
No me diga más… Porque copiaba cosas.
Pues no. Le decían Trasunto porque cada vez que alguien untaba al concejal de urbanismo venía él y le cambiaba el dinero para que el juez no pudiera seguirlo.
¡Ah!, entiendo.
Siga usted.
Es que ya no tengo más ganas de continuar. En mi pueblo, como pasa en todos los pueblos, hay motes, apodos, remoquetes y alias para dar y tomar. En mi pueblo, al cura nuevo, cuando subió al púlpito para echar una bronca por poner motes a los vecinos, se le ocurrió decir: que no me entere yo que nadie me pone un mote a mí. ¡Hasta ahí podríamos llegar! Al salir de misa, el Pequinés, un hombre que era de Pakistán, dijo: ¿Habéis oído la homilía de Sin Mote? Y con Sin Mote se quedó…

LOS EXTREMEÑOS LAS TOCAN

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Olga Mari, la pareja (que no amante) semimoza del autononómico extremeño, una venesolana berrenda en canariona, se dejaba palpar la popa -¡qué frase para un disléxico!- mientras su pareja (que no su amante) le preguntaba:

Estimada y bella Olga Mari, ¿puedo hacerte una pregunta?

Sí, amol, contestó ella transida de placer mientras se metía entre los pechos y la espalda un chupito de Marie Brizard

¿Con hielo?

No, no… Con hielo no que se me pega la lengua al paladar, grasias.

Prosigue, monaguillo, y pregunta lo que desees pero, por favor, no seses en tu propensión al tacto indisimulado de mis mollares cachas.

¿Tú crees, Olga Mari de mis entretelas, que los papeles de Salamanca deben de ser devueltos por la comunidad autónoma de Catalunya?

Yo, de Salamanca, monaguillo salido y gorrón, solo conozco la plaza de Julián Sánchez “El Charro” y no toda. Pero sí que recuerdo aquellos refranes que decían:

“Ávila de los Caballeros: santos, cantos y puteros.”
“Zorra que marchó a Zamora no descansó ni una hora.”
“De Béjar el buen pañero, la sierra y el putañero.”
“A Guijuelo por jamón, de Guijuelo por revolcón.”
“El que en Ledesma es capón, en Salamanca la arrastra”
“Guardad la gallina, que vienen los de Alba.”
“En Ciudad Rodrigo, Rodrigo; en Salamanca, Don Higo.”

¿Y tú crees, Olga Mari, que sin aquellas manchas de color salmón que tenía Gorbachov junto a la sien se podrían haber evitado las independencias de Estonia, Letonia y Lituania?

Yo creo que sí, dulse amol. Pero no me hagas caso que a mí, sacándome del sexo, el carnaval, y el mojo picón no tengo mucha capacidad de criterio en tan hondas resolusiones ¿Tú crees, monaguillo mío, que nos dará tiempo de ir a la playa de Maspalomas a tomar una palomita de Marie Brizard.

¿Con hielo?

No, no. Que se me pega la dentadura. Grasias.

El monaguillo se fue con Olga Mari a la playa.
Tumbada se la encontró como a la desnuda maja.
Aquella tatarabuela de doña Cayetana….

Qué voy a hacer
Qué voy a hacer
Qué voy a hacer
Si me lo hacen devolver

Qué voy a hacer
Qué voy a hacer
Qué voy a hacer
Si tengo que dimitir

Tú tranquilo, secretito ibérico, presa de paleta, solomillito vuelta y vuelta, delisia de costilla, lagarto ibérico de mi amol… No te preocupes que tengo un plan que es la puñeta.

No me recites todo el despiece, chévere, que me pongo cachondo, Olga Mari. ¿Pero el plan, ahora que lo dices, no era yo?

Pues sí. Pero este plan que te digo es mucho mejor. Tú dises que vas a devolver el dinero y ya está. Le dises que viniste a colearte

¡Pero cómo vamos a decir que venía a colearte!

No, no, mi amol. Tu chamba, es que coleaste por ser un cambur y que cogiste un chimbo para colearte con tu cuaima.

¿Mande?

Ay, ¿Qué todavía no cogiste mi idioma? Torpe. Te desía que tu oportunidad de viajar gratis era por ser un cargo público y que hisiste el bisnes para ir a ver a una mujer fatal. Todos los españoles lo entenderán. Esto no es como robar. Es dinero de nadie y para un jamoneo

¿Jamoneo?

Tú verás…. Jamoneo es haser carisias íntimas, como tú me las hases a mí, guayoyo.

Sigue, anda, que me pierdo, pero hazlo en castellano, que parece que estoy siguiendo una telenovela..

Aparece un chanse –vía Teruel-. El plan B dimite y así confundimos a todos. En cuanto a lo de Senatour como a Posadas nunca le ha devuelto nadie ni un euro ni sabe si los viajes son privados u oficiales te dirá que te lo tienes que quedar, al menos hasta que venga alguien que lo devuelva y sepa cómo haserlo. Antes de que eso se produsca, ya habrán sacado la Operasión Enredadera, o la Operasión Geranio y todo se olvida. Lo peor que te podría pasar es que te site la juez Alaya, pero en ese caso tienes para sincuenta años de instrucción.

Sí, eso sí…